La Familia Real danesa vuelve a ser noticia por una celebración religiosa, aunque esta vez lejos de Copenhague. Athena de Dinamarca , la hija pequeña del príncipe Joaquín y la princesa Marie, ha celebrado este sábado su confirmación en la iglesia luterana de Georgetown , en Washington DC, ciudad en la que reside desde 2023 junto a sus padres y su hermano Henrik.
A sus 14 años, la joven ha protagonizado una ceremonia discreta, íntima y muy distinta a la que vivieron hace apenas dos semanas sus primos, los príncipes Vincent y Josephine , cuya confirmación en la capital danesa se convirtió en uno de los grandes actos de la temporada.
Según informó la Casa Real danesa en un comunicado publicado hace unos meses, la ceremonia fue oficiada por el pastor y exministro Esben Lunde Larsen y se celebró en privado, sin presencia de representantes de otras casas reales. Nada que ver con la confirmación de los mellizos de Federico y Mary de Dinamarca, en la que participaron padrinos tan destacados como el rey Felipe VI . En el caso de Athena, el ambiente era más familiar y relajado, acorde con la vida que la familia lleva actualmente en Estados Unidos.
Un look blanco que acapara todas las miradas.
Las imágenes difundidas por la Casa Real danesa han sido, sin duda, uno de los grandes atractivos del día. En ellas, Athena aparece radiante con un vestido blanco sin mangas, escote en la espalda y largo hasta los tobillos , un diseño sencillo y elegante que ha llevado a muchos a compararla con una novia juvenil . El blanco es el color tradicional para este sacramento, que marca el paso de la infancia a la adolescencia. Su prima Josephine también lo lució en su confirmación del pasado 18 de abril.
Las fotografías muestran a la joven posando junto a sus padres y sus hermanos, en una sesión que ha capturado algunas imágenes divertidas de los cuatro hermanos, que reflejan la complicidad que tienen.
En su gran día la joven también estuvo acompañada de sus hermanos mayores por parte de padre, Nicolás y Félix de Monpezat , fruto del primer matrimonio del príncipe Joaquín con la condesa Alejandra de Frederiksborg. Tanto ella como sus tres perdieron el tratamiento de príncipes en 2023, después de una polémica decisión de la reina Margarita. “A partir del 1 de enero de 2023, los descendientes de Su Alteza Real el Príncipe Joaquín solo podrán usar sus títulos de Conde y Condesa de Monpezat, ya que sus títulos anteriores como Príncipe y Princesa de Dinamarca desaparecerán”, recogía el comunicado de la Casa Real Danesa difundido entonces.
Una tradición muy arraigada en Dinamarca
La confirmación es un sacramento especialmente relevante en Escandinavia y tiene un enorme peso institucional para la Familia Real danesa. Forma parte de la tradición de la Iglesia Evangélica Luterana de Dinamarca , se celebra entre los 14 y 15 años y marca el paso simbólico de la infancia a la adolescencia. Por ello, suele ser un momento muy significativo para los jóvenes miembros de la realeza.
En el caso de Athena, la ceremonia se ha celebrado fuera de su país natal , como ya ocurrió con su hermano Henrik. El príncipe Joaquín ha preferido que sus hijos menores reciban estos sacramentos en las ciudades donde han vivido. La familia residió en París durante cuatro años, entre 2020 y 2023, y desde entonces está instalada en Washington, donde el hermano del rey Federico. Su contrato tenía una duración inicial de tres años, con posibilidad de prórroga.
El propio Joaquín ha reconocido en varias ocasiones que, pese a las tensiones vividas con la Casa Real en los últimos años, su intención es volver en algún momento: “Dinamarca es nuestra base, Dinamarca es nuestro hogar”, ha dicho. Sin embargo, por ahora su presente —y el de sus hijos menores— está en Estados Unidos.
La confirmación de Athena llega apenas 15 días después de la de sus primos, los príncipes Vincent y Josephine, que se reunieron a cuatro reyes —Federico y Mary de Dinamarca, su abuela la reina Margarita y el rey Felipe VI— ya numerosos padrinos, siguiendo la tradición danesa de contar con varias guías espirituales. La de Athena, en cambio, ha sido deliberadamente discreta, en línea con la vida que la familia lleva fuera de Dinamarca.










