La residencia principal de Federico y Mary de Dinamarca es el Palacio de Amalienborg, en Copenhague, pero la siguiente más usada y tradicionalmente la favorita es el Palacio de Fredensborg, donde la familia real pasa largas temporadas en primavera y otoño. En lo que todavía son los albores de su reinado, los reyes están haciendo suyas las residencias reales e imprimiendo en ellas su estilo propio, y hay un deseo que Federico arrastra desde que era príncipe: ir sustituyendo los jardines ornamentales, estructurados y clásicos por espacios salvajes donde la naturaleza prosperara libremente. Lo último ha sido instalar apartamentos para búhos en una zona conocida como el "jardín del rey y la reina", precisamente de su residencia favorita, Fredensborg.
Ha sido la propia cuenta oficial de la Casa Real de Dinamarca la que ha compartido imágenes de uno de los operarios instalando en lo alto de una copa de un árbol, mientras cuentan cómo es el plan: "La mayoría de los búhos se reproducen en agujeros en árboles viejos o en nidos abandonados, pero una caja de búho puede ser una buena alternativa. La propagación de los búhos está estrechamente relacionada con la protección de su hábitat".
"Ahora estamos esperando con emoción que una familia de búhos se mude pronto", explican. Este "apartamento búho", al margen del deseo de reconfigurar los jardines del rey, encaja también con muchos de los proyectos que ha abordado Mary de Dinamarca como reina y que van enfocados a la protección de la biodiversidad, un tema que no era una prioridad en el reinado anterior, pero al que los nuevos soberanos le están dando un nuevo impulso.








