Los más jóvenes de la Casa Real de Dinamarca se convierten, con motivo de su inminente confirmación, en los protagonistas más absolutos de las dinastías europeas a través de un gesto tan inusual como nostálgico, en el que la Corte ha distribuido imágenes –hasta ahora, algunas inéditas– de los benjamines de los reyes Federico y Mary.
Las imágenes más especiales
Mañana será uno de los días, quizá, más importantes de las vidas de los mellizos de los reyes daneses, los pequeños príncipes Vincent y Josephine, en una ceremonia que tendrá lugar en el castillo de Fredensborg para dar un paso muy importante: un sacramento que para la Familia Real tiene un peso especial. Por ello, la Casa de Glücksburg ha querido desvelar algunos detalles desconocidos de la infancia de los pequeños, otorgando un mayor protagonismo a quienes mañana –18 de abril– recibirán la confirmación.
Un protagonismo que se proyecta a través de una sucesión de imágenes en las que se narra, quizá, la vida más desconocida de los reyes de Dinamarca durante la infancia de los pequeños mellizos, tomando como referencia desde sus primeras sesiones fotográficas hasta las últimas, en relación con su último cumpleaños. Unas instantáneas que confirman la complicidad entre ambos hermanos, quienes han pasado los momentos más importantes de sus vidas en compañía.
A lo largo de los años, la Corte Real parece haber ido recopilando algunos de los momentos más importantes –así como los más entrañables– que reflejan la complicidad, el crecimiento y, por supuesto, el cariño entre los hermanos. Desde sus primeros días, llenos de ternura e inocencia, hasta convertirse en adolescentes que desprenden –casi sin pretenderlo– una elegancia y personalidad propias, en las que cada fotografía guarda su propia historia. Unas imágenes en las que se percibe un trayecto compartido a través del deber de la Corona, en el que poco a poco van convirtiéndose en figuras indispensables de la Familia Real. Un recorrido personal en el que la naturaleza, el propio palacio y los rincones más desconocidos de su hogar se han convertido en el telón de fondo de este sentido reconocimiento.
Todo ello como una especie de recordatorio en torno a los valores familiares –presentes en cada etapa– en los que los reyes Federico y Mary de Dinamarca han sido el espejo donde mirarse, ya que en casi todas las imágenes son sus fieles compañeros. Demostrando así su presencia durante el desarrollo, con amor y compañía. Una especie de recorrido visual que evidencia el paso del tiempo y la construcción de recuerdos que se convertirán en el reflejo de la evolución de los ahora jóvenes príncipes.
La confirmación de Vincent y Josephine
Será este 18 de abril cuando los príncipes –de 15 años– se reúnan en la iglesia de Fredensborg para su confirmación, un sacramento importante en la tradición escandinava que simboliza el paso de la niñez a la adolescencia, así como hacia la adultez. Desde hace un siglo, la iglesia del castillo de Fredensborg ha sido escenario de importantes confirmaciones reales. Tanto la reina Margarita como el rey Federico X recibieron allí la confirmación en 1955 y 1981, respectivamente. Más recientemente han tenido lugar las confirmaciones del príncipe heredero Christian, en 2021, y de su hermana, la princesa Isabella, en 2022. El hecho de que se repita el escenario es una tradición que conecta generaciones y refuerza la continuidad de la monarquía.
Una ceremonia cuyo confesor real será el obispo Henrik Wigh-Poulsen, quien actuará como oficiante y contará con la presencia tanto de los príncipes Vincent y Josephine como de los miembros de la Familia Real. Todo un encuentro que pondrá de relieve la importancia de la familia en los momentos de tradición.










