Ni fotógrafos oficiales ni posados solemnes: el rey de Bután se pone detrás de la cámara para retratar a su hija de 3 años


La princesa Sonam Yangden, de 3 años, es la otra reina de Palacio


La princesa de Bután, de 3 años, fotografiada por su padre
Beatriz CastrilloPeriodista especializada en Realeza
Actualizado 27 de octubre de 2026 a las 9:59 CET

La Familia Real de Bután se ha convertido en una de las que más fascinación causa a lo largo y ancho del mundo. Al carisma y atractivo de los reyes Jigme Khjesa Namgyel Wangchuck y Jetsun Pema, la conocida como 'la Kate Middleton del Himalaya', se le unen sus tres hijos, los príncipes dragones los Gyalsay (hijo del Rey) Jigme Namgyel, de 10 años, heredero al trono y llamado a ser el sexto Rey Dragón de Bután;  Jigme Ugyen, de 6, y la pequeña Gyalsem (hija del Rey), la princesa Sonam Yangden de tan solo tres años, que se ha convertido, con permiso de su madre, en la otra reina de Palacio.

La princesa de Bután, de 3 años, fotografiada por su padre
La princesa de Bután, de 3 años, fotografiada por su padre

El protagonismo de los Príncipes Dragones de Bután

Los jóvenes reyes de Bután, el monarca tiene 46 años y la Reina, 36, han formado en diez años una adorable familia numerosa con sus tres hijos, que están más que acostumbrados a recorrer el conocido como el país más feliz del mundo en múltiples actos oficiales. Los tres principitos dragones acaparan todas las atenciones, aunque en este caso ha sido la benjamina la que nos ha mostrado el lado más cercano y familiar de esta monarquía. El rey Kigme Khesar ha retratado a su pequeña durante una visita a Gelephu Mindfulness City, donde la ha inmortalizado con su cámara. Lejos de retratos oficiales, el monarca ha sorprendido al colocarse detrás de una cámara fotográfica y retratar a su princesa de tres años, la verdadera protagonista de una sesión de fotos de lo más familiar. 

Un Rey con su princesa y también un padre con su hija

La imagen no puede ser más natural. En medio de una carretera asfaltada, rodeada de grandes extensiones verdes y con las montañas como telón de fondo, la pequeña aparece con un conjunto blanco y azul,  y el pelo recogido con una orquilla. Frente a ella, su padre, vestido con el tradicional traje butánes, sosteniendo una cámara profesional para captar mejor la instantánea de su hija. Una escena que podría protagonizar cualquier familia y que permite descubrir una de las aficiones del Rey y su faceta más paternal y espontánea del soberano. El rey también lleva unas zapatillas deportivas de estilo occidental. 

El Rey de Bután conociendo las instalaciones de Gelephu Mindfulness City © kingjigmekhesar y queenjetsunpema
El Rey de Bután conociendo las instalaciones de Gelephu Mindfulness City

El próximo gran acontecimiento histórico de Bután

Esta imagen que ha compartido la Casa Real de Bután se produce en un momento especialmente significativo, ya que los reyes y sus niños se encuentran en Gelephu Mindfulness City, un ambicioso proyecto impulsado por Kigme Jhesar que aspira a convertirse en un referente de desarrollo sostenible, espiritualidad y bienestar. Su visita ha coincidido con los últimos preparativos de un acontecimiento histórico previsto para el próximo 1 de noviembre, cuando miles de voluntarios participarán en el levantamiento simultáneo de 108 Jangchub Chartens, unas construcciones relifiosas budistas conocidas también como estupas. La celebración tendrá lugar coincidiendo con una festividad budista que conmemora el descenso de Buda desde el reino celestial y al que está previsto que acudan más de 200.000 personas que se reunirán en Gelphu para participar en esta jornada de oración y celebración, que aspira a ser una de las mayores concentraciones en la historia del país, cuya población es de 800.000 personas. 

El gran acontecimiento de Bután tendrá lugar el 1 de noviembre cuando se abra el Gelephu Mindfulness City © kingjigmekhesar y queenjetsunpema
El gran acontecimiento de Bután tendrá lugar el 1 de noviembre cuando se abra el Gelephu Mindfulness City

Una ciudad con más de un centenar de monumentos

Los 108 monumentos de esta ciudad, de unos 15 metros de altura cada uno, simbolizan valores espirituales como la paz, la compasión y la iluminación. Su construcción constituye un esfuerzo colectivo en el que participan miles de ciudadanos de diferentes generaciones y procedencias, unidos por sus tradiciones y su fe.