La historia del Reino de Bután se ha construido a lo largo del tiempo con tradiciones que ahora quedan en el pasado más profundo del país. Como si de un cuento de ensueño se tratase, Jetsun Pema dio el ‘sí, quiero' más romántico del Reino del Himalaya, dando lugar a una dinastía que hoy se traduce en una evolución que marca el día a día de los cimientos de la Corona. Su matrimonio con el monarca del país “más feliz del mundo” llevó al país a un cambio tras la ruptura de una tradición de la familia real, que consistía en la poligamia, para asentar los cimientos de una nueva forma de familia dentro de la dinastía Wangchuck.
Una boda que cambió Bután
El 4 de junio de 1990 –justo hace 36 años– daba inicio a una vida cuyo destino estaba enfocado en el adiós a una tradición familiar que posteriormente dio comienzo a una de las historias más románticas de nuestro siglo. Bután, un país situado en el sur de Asia, mantiene una historia estrechamente ligada a la Corona, por lo que el nacimiento de la ahora reina —y esposa del quinto rey de la dinastía Wangchuck— quedó marcado como uno de los acontecimientos más significativos de la historia. Una mujer que, antes de pronunciar el ‘sí, quiero’ más romántico de su vida, planeó un proyecto vital enfocado en las relaciones internacionales, carrera en la que se matriculó en la Universidad privada Regent’s College de Londres, antes de casarse con el rey Jigme Khesar Namgyel Wangchuck. No obstante, con este último dato pudiera parecer que la vida de la Reina Dragón de Bután no había conocido al amor de su vida hasta la adultez, pero esto no fue así.
El Rey Dragón conoció a una pequeña Jetsun cuando ella apenas tenía siete años y él aún no había alcanzado los dieciocho. Para ese entonces, él ya había hecho una de sus mayores promesas: aquella niña, cuando se convirtiera en mujer, sería la que acompañara sus días bajo la sombra de la Corona. Sin embargo, Jigme Khesar fue llamado al trono; debía casarse y la tradición debía cumplirse. El tiempo corría en contra del entonces príncipe y aún no había pronunciado el ‘sí, quiero’, pero, en realidad, él ya había escogido. Jetsun sería la única mujer de su vida, tomando la decisión de renunciar a la poligamia, una tradición que permite a los hombres de Bután contraer matrimonio con un número indeterminado de mujeres.
La decisión que marcó sus vidas
Acabar con la poligamia por amor supuso el final de una etapa para el país. El rey —padre del actual monarca— llegó a casarse con cuatro mujeres, todas ellas hermanas y miembros de una misma familia. Así, las esposas del anterior rey de Bután, Jigme Singye Wangchuck, son también tías del actual soberano, configurando un entramado dinástico que durante décadas reforzó la tradición. Sin embargo, desde la llegada al trono del Rey Dragón y tras la oda en 2011 junto a Jetsun, esta práctica fue quedando progresivamente atrás entre las nuevas generaciones, hasta quedar la poligamia prácticamente en desuso.
Hasta ese momento todo podrían parecer palabras vacías; suponía un cambio hacia el eje que marcaba las reglas familiares, pero el tiempo acabó proyectando la historia de amor que lo cambió todo. El 13 de octubre de 2011 se estableció un nuevo hito en la historia del Reino, momento en el que el Rey Dragón contrajo matrimonio con Jetsun ante la atenta mirada de las personas más importantes de sus vidas. “Pido al Gobierno que no planee una gran celebración. La satisfacción de mi querido padre y la bendición de nuestro pueblo me darán alegría y felicidad”, declaró el monarca cuando anunció su compromiso con Jetsun Pema, una sencillez que terminó sentando las bases de su enlace matrimonial, pues los miembros de la realeza no pudieron ser testigos del momento, para preservar la petición del Rey.
Ahora, años después, ese amor continúa de la forma más consolidada, ejerciendo además el relevo generacional sobre la descendencia del matrimonio, también conocida como el fruto del amor. El pequeño reino del Himalaya recibió con gran expectación, el 5 de febrero de 2016, el nacimiento de Jigme Namgyel. Con el paso de los años, la familia real se amplió con la llegada de Jigme Ugyen y, posteriormente, el 9 de septiembre de 2023, con el nacimiento de la princesa Sonam Yangden, completando así la felicidad de la pareja real. Es por ello que el papel de Jetsun, a pesar de la discreción, ha forjado un cambio que se ve reflejado en la historia del país, en el que no solo cambió una tradición, sino que sentó las bases para el futuro de una monarquía con el amor como base fundamental, puestos de relieve hoy, en el día en que la Reina Dragón cumple 36 años







