La Corte Real de Tailandia atraviesa una delicada situación que dio comienzo el pasado mes de octubre con la muerte de la Reina Madre. Un hecho que llevó a cada uno de los miembros de la Familia Real a enfundarse en un profundo luto en homenaje a quien ostentó una Corona —por su matrimonio con el rey Rama IX—, hasta una actualidad que sigue entristeciendo a la dinastía Chakri. Asimismo, la muerte de la princesa Bajrakitiyabha ha conmocionado al país, y también a quienes comparten lazos con ellos, aunque la presencia de los Reyes de Bután resulta inusual
Una visita marcada por el duelo
Fue el pasado viernes cuando la Casa Real anunció el fallecimiento de la hija del actual rey de Tailandia, a los 45 años de edad. Una muerte extendida en el tiempo dadas las circunstancias de la propia princesa, quien en 2022 sufrió un colapso cardíaco mientras paseaba con sus perros en el Parque Nacional de Khao Yai, situado a más de dos horas de una de las principales residencias de la Familia Real, lo que la llevó a un profundo coma que ha durado más de tres años, hasta su fallecimiento. Un hecho que ha llevado al país a sumirse en un profundo luto a petición del Rey, siguiendo un estricto protocolo que los Reyes de Bután han cumplido con su presencia en el país.
El rey Jigme Khesar y la 'Kate Middleton' del Himalaya, Jetsun Pema, se han trasladado hasta el país para ofrecer sus condolencias a la Familia Real, ofreciendo una inusual imagen que se ha producido en el Salón del Trono del Gran Palacio de Bangkok, lugar donde se encuentran los honores a la princesa y donde han sido testigos de la ceremonia oficial con motivo del séptimo día del fallecimiento de la hija del monarca. "El Sattamvara, celebrado de acuerdo con la tradición real tailandesa y la práctica budista, es una ceremonia para dedicar mérito y rendir homenaje a los difuntos el séptimo día después de la muerte de un miembro de la Familia Real", han señalado desde la Casa Real de Bután.
Bután acompaña a la dinastía Chakri
Una imagen la que han dejado los Reyes de Bután, de emoción y simbolismo, en la que han ofrecido su cariño al monarca tailandés en una de las etapas más complicadas de su reinado. Allí, han podido ser testigos de cada uno de los homenajes destinados a rendir tributo a la joven princesa, como imágenes, ofrendas florales y una continua modestia que ha marcado el eje del encuentro. A pesar de que las Casas Reales de Europa ofrecieron sus condolencias al monarca tailandés, el rey Jigme Khesar y Jetsun Pema fueron los primeros en trasladar su sentir hacia la dinastía Chakri al conocer la noticia: "Nos unimos a ellos en el luto por la pérdida de una querida princesa cuya vida estuvo dedicada al servicio de su nación y al bienestar de su pueblo".
Un luto que dio inicio de forma nacional en Tailandia a petición del Rey, quien se lo trasladó al ministro gubernamental, que así lo hizo saber al resto de miembros del Gobierno. En el instante de la comunicación, todo el personal público cambió su ropa a negro, incluidos los presentadores de televisión. "Su Majestad ha ordenado a los miembros de la Familia Real y a los cortesanos que guarden luto durante un año a partir de la fecha del fallecimiento", estableció el Gobierno. Un gesto que ya conoce la Casa Real, pues vive esa situación desde la muerte de la Reina Madre el pasado mes de octubre, por lo que desde entonces hemos podido ver a la reina Suthida vestida de negro, así como de blanco. Un color permitido en la cultura asiática y que se establece dentro del luto que rinde tributo al familiar fallecido.
La buena relación entre los Reyes de Tailandia y los de Bután queda reflejada en una estrecha amistad, aunque las visitas entre ambas Casas Reales no son habituales. Fue en abril de 2025 cuando los Reyes Rama X y Suthida emprendieron el primer viaje de Estado de su reinado, una cita histórica que les llevó precisamente hasta Bután y que estuvo cargada de simbolismo. La elección del pequeño reino del Himalaya como destino para una visita de tal relevancia puso de manifiesto la importancia que ambas monarquías conceden a sus vínculos institucionales y personales. Desde entonces, la relación entre ambas Casas Reales ha quedado patente a través de diversos gestos de apoyo y cordialidad. Una conexión que ahora vuelve a quedar reflejada con la presencia de los Reyes de Bután en Bangkok en uno de los momentos más delicados para la Corona tailandesa.








