Aun con la resaca del 80 cumpleaños de Carlos Gustavo de Suecia, la Casa Real escandinava se prepara para otra gran celebración: las bodas de oro, el 50º aniversario del enlace de sus reyes, que tendrá lugar el 13 de junio en Estocolmo. Aunque Carlos Gustavo y Silvia de Suecia se casaron el 19 de junio, al coincidir con la víspera del solsticio de verano, la celebración se adelantará unos días. Será una ocasión importante en la que el monarca sueco compartirá protagonismo con su mujer.
Como ya es una tradición en los grandes acontecimientos de la monarquía sueca, las bodas de oro arrancarán con una misa Te Deum de acción de gracias en la que acudirán la Familia Real y el resto de sus invitados a la capilla del Palacio Real. Tal y como hicieron hace medio siglo a bordo de la chalupa real Vasaorden, una embarcación ceremonial adornada con flores y propulsada a remo de la monarquía que se usa en actos oficiales o celebraciones históricas y que trasladará a los Reyes por las aguas de la capital sueca, desde Skeppsron hasta Djuragarden. Este paseo por el agua tendrá lugar a las 14:00 horas.
A las 14:30 horas, Carlos Gustavo y Silvia recorrerán las calles de Estocolmo en un desfile real, pasando por Strandvägen, Birger, Jarlsgatan, Stureplan, Kungsgatan, Sveavägen, Sergels Torg y Hammgatan hasta bajar en Kungsträdgården A continuación, participarán en un concierto de temática romántica, donde se interpretarán piezas musicales del último medio siglo en un festival que no necesita entrada y al que podrán acudir los vecinos que así lo deseen.
A las 18:00 horas, la celebración continuará con un concierto en la Royal Opera House, donde se ofrecerá un concierto conmemorativo de las bodas de oro. Por último, la jornada se cerrará a las 20:00 horas en una cena privada para amigos y familiares en el Palacio Real.
Además, y como antesala, a las bodas de oro, el 22 de mayo se inaugurará la exposición ¡Oro! Juntos por Suecia durante 50 años, que conmemora las cinco décadas de matrimonio de los Reyes. En el Salón de Estado del Palacio Real se presentará un recorrido histórico lleno de recuerdos, con fotografías, regalos de boda, prendas de vestir de la época y objetos que quieren acercar a los visitantes cómo se vivió la boda del Rey y la Reina en 1976 y toda una vida juntos.
Así fue una boda de cuento de hadas
El compromiso matrimonial entre el Rey y Silvia Sommerlath se anunció el 12 de marzo de 1976. La boda tuvo lugar ese mismo año, el 19 de junio, en la Gran Iglesia de Estocolmo. Los responsables de la ceremonia fueron el arzobispo Olof Sundby, el capellán jefe Hans Akerhielm y el profesor de teología, Ernst Sommerlath. Ese día, la Reina llevó la tiara de los camafeos, la misma que muchos años después elegiría su hija, la princesa heredera Victoria, para su propia boda. Eligió un vestido de corte clásico de Dior y después del matrimonio recibió el título de reina consorte de Suecia. La reina Silvia nació el 23 de diciembre de 1943 en Heidelberg, Alemania, como hija de un empresario germano y una mujer brasileña de ascendencia española. Nacida en plena Segunda Guerra Mundial, emigró con sus padres y sus tres hermanos mayores a São Paulo, donde permanecieron hasta 1957 y regresaron a Alemania. Habla seis idiomas: sueco, alemán, portugués, inglés, español y francés, y domina el lenguaje de signos. Conoció a su marido durante los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972 y juntos son padres de los príncipes Victoria, Carlos Felipe y Magdalena, que les han dado nueve nietos.







