Los Reyes de Suecia están de celebración: cumplen 50 años de una historia de amor que comenzó con un flechazo en los Juegos Olímpicos y que, el próximo mes de junio, conmemorarán por todo lo alto con sus bodas de oro. Una efeméride que pone de relieve un reinado forjado al compás del nacimiento de sus tres hijos y de la llegada de nueve nietos.
Un programa a la altura de medio siglo de amor
La Casa Real de Suecia ha desvelado los detalles con los que Carlos Gustavo XVI y la reina Silvia celebrarán esta efeméride, que dará comienzo el 13 de junio con un solemne Te Deum a las 11:30 horas. Una ceremonia litúrgica que marca los grandes acontecimientos de la monarquía sueca y en la que la Familia Real al completo —junto a representantes del Estado— se reunirá, en esta ocasión, para rendir homenaje a medio siglo de amor. Posteriormente, a las 14:00 horas, tendrá lugar un encuentro con la Orden de Vasa, al que seguirá un recorrido por Estocolmo que culminará en un concierto, encargado de poner el broche de oro a la primera parte de la celebración.
El Ayuntamiento de Estocolmo organizará además un concierto abierto al público en el parque de Kungsträdgården, donde los Reyes serán los invitados de honor. Y será solo el comienzo, porque las celebraciones continuarán en la Royal Swedish Opera, que rendirá homenaje a los soberanos con el Concierto de las Bodas de Oro a partir de las 18:00 horas. Un emotivo tributo musical al que podrá asistir el público que consiga entrada para ser testigo directo de este momento histórico.
El broche más íntimo en el Palacio Real
El Rey, previsiblemente vestido con el uniforme de gala, y la Reina, luciendo algunas de las joyas más emblemáticas del joyero real, recorrerán los salones del Palacio Real en una noche marcada por el simbolismo en la que el motivo será el amor. A partir de las 20:00 horas dará comienzo una cena de gala privada que reunirá a miembros de la Familia Real de Suecia y a representantes de las casas reales invitadas, en un ambiente de máxima solemnidad. Se prevé que, por tradición, sean las monarquías de Dinamarca y Noruega las que acompañen a los reyes en esta velada tan especial, tal y como ya sucedió durante el Jubileo de Oro del rey Carlos Gustavo y como viene siendo habitual en los actos más señalados de la monarquía sueca.
Al tratarse de una cena de carácter privado, no se espera la representación del resto de monarquías europeas —como la española, la neerlandesa o la monegasca—, reservándose así la celebración a un círculo más íntimo y regional, en la que no solo los lazos políticos forman parte de su historia.
Cincuenta años de un amor que nació en unos Juegos Olímpicos
Múnich (Alemania) fue el escenario del encuentro entre un entonces príncipe y una joven de origen brasileño que trabajaba como intérprete y jefa de protocolo en una de las salas VIP del estadio olímpico. Allí, en medio de un círculo de jefes de Estado, diplomáticos y miembros de la realeza, nació la historia que hoy celebra medio siglo. El entonces heredero al trono quedó encandilado por aquella mujer llamada Silvia Renate Sommerlath y no dudó en presentarla a su familia esa misma noche, tras una cena que marcaría el inicio de un reinado compartido. Aunque se conocieron en 1972, no fue hasta el 12 de marzo de 1976 cuando anunciaron al mundo su compromiso oficial.
Entre días de discreción, cartas de amor y un romance que se mantuvo en la intimidad durante sus primeros compases, Carlos Gustavo se convirtió en rey de Suecia en 1973. De este modo, cuando pasó por el altar ya era soberano, y ella se convirtió en Reina. Casi como en un cuento, el fruto de ese amor fue llegando con el paso de los años: primero la princesa Victoria, después el príncipe Carlos Felipe y, por último, la princesa Magdalena. Una historia que demuestra que el amor existe y que los hechos son capaces de reescribir el destino.
El cumpleaños del Rey, primer gran capítulo de la celebración
Aunque el amor será el gran motivo de celebración, mucho antes —el 30 de abril— tendrá lugar un acto histórico que marcará el preludio de un año cargado de efemérides. El rey Carlos Gustavo XVI cumplirá 80 años, una cifra redonda que se conmemorará con la máxima solemnidad.
De forma paralela a los actos previstos por las Bodas de Oro, también se han desvelado los planes para el aniversario del monarca. La jornada arrancará con un Te Deum por la mañana y continuará con honores militares, un sobrevuelo oficial y el saludo del público, antes de trasladarse al Ayuntamiento para el almuerzo institucional. El broche lo pondrá una cena de gala en el Palacio Real, a las 19:30, en una noche que volverá a exponer la solemnidad de la Corona en honor al Rey.









