El embarazo transforma el cuerpo de la mujer de múltiples maneras. La mayoría de esos cambios forman parte natural de la gestación, pero algunos síntomas pueden generar dudas e incluso preocupación. Uno de ellos es la sensación de hormigueo o adormecimiento en las manos, especialmente durante la noche, cuando además puede dificultar el descanso en una etapa en la que dormir bien resulta más importante que nunca. Muchas futuras madres conviven con esta molestia sin saber exactamente a qué se debe.
¿Cuántas embarazadas estarán pasando por lo mismo sin saber por qué? Para arrojar luz sobre este fenómeno, hemos hablado sobre este asunto con el Dr. Alessandro Thione, especialista en cirugía Plástica, reparadora y estética, microcirugía y cirugía de la mano (https://alessandrothione.es), quien nos aclara que, en la mayoría de los casos, ese adormecimiento tendrá que ver con el síndrome del túnel carpiano gestacional.
Si el adormecimiento se vuelve constante o genera dolor agudo, es fundamental acudir a valoración médica para evitar un deterioro neurológico molesto o prolongado.
¿Por qué a algunas mujeres embarazadas se les duermen a menudo las manos? ¿Es una señal de alarma?
Durante la gestación, el cuerpo de la mujer experimenta una retención de líquidos fisiológica y un aumento del volumen sanguíneo. Esto provoca una hinchazón generalizada en los tejidos que, en zonas estrechas como la muñeca, comprime los nervios.
Aunque no es una señal de alarma grave para la salud del bebé, sí es una llamada de atención del cuerpo de la madre: indica que el nervio mediano está sufriendo presión. Si el adormecimiento se vuelve constante o genera dolor agudo, es fundamental acudir a valoración médica para evitar un deterioro neurológico molesto o prolongado.
¿Por qué ocurre más habitualmente por las noches?
Tiene una explicación anatómica y postural clara. Por un lado, al tumbarnos, los líquidos se redistribuyen por el cuerpo y aumenta la congestión en las extremidades. Por otro lado, al dormir adoptamos de forma inconsciente posturas en las que flexionamos las muñecas, lo que reduce todavía más el espacio dentro del túnel carpiano. Esa combinación es la que desencadena el dolor, los calambres y el despertar brusco a mitad de la noche.
¿Qué hacer para aliviar esa molestia sin riesgo para el embarazo?
La prioridad absoluta en la mujer gestante es evitar medicamentos innecesarios. Las medidas conservadoras y seguras más efectivas son:
· Uso de férulas o muñequeras nocturnas: mantienen la muñeca en posición neutra durante el sueño, evitando que se comprima el nervio. Es la solución más rápida y eficaz.
· Elevación de las extremidades: colocar las manos sobre una almohada al descansar para favorecer el drenaje venoso.
· Cuidado con la sal y la hidratación: ayuda a moderar la retención excesiva de líquidos.
¿Existen ejercicios específicos que puedan ayudar?
Sí. Existen técnicas de deslizamiento neural (neurodinamia) y estiramientos suaves de los flexores de los dedos. Consisten en movimientos guiados que ayudan a que el nervio "deslice" mejor a través del túnel carpiano, disminuyendo la inflamación local. Realizados de forma constante al final del día, ofrecen un alivio muy notable.
Afortunadamente, menos del 1-2 % de las embarazadas necesitan cirugía durante la gestación.
Si ocurre durante la gestación, ¿es frecuente que siga pasando después del parto?
En la gran mayoría de los casos (más del 80 %), los síntomas remiten espontáneamente en las semanas posteriores al parto, a medida que los niveles hormonales se estabilizan y la retención de líquidos desaparece.
Sin embargo, en un porcentaje de mujeres los síntomas persisten o incluso empeoran al amamantar o sostener al bebé en brazos por las posturas sostenidas. Si pasadas unas semanas tras el parto el hormigueo no desaparece, es imprescindible consultar al cirujano de mano.
¿Qué es exactamente el síndrome del túnel carpiano y qué lo diferencia en el embarazo?
El síndrome del túnel carpiano es el atrapamiento del nervio mediano dentro de un canal estrecho situado en la cara anterior de la muñeca. La gran diferencia entre el túnel carpiano "tradicional" y el gestacional radica en la causa y el pronóstico:
· Tradicional: suele deberse a un engrosamiento crónico de los ligamentos por sobreuso o desgaste con el paso de los años.
· Gestacional: es de aparición rápida, causado principalmente por el edema (líquido) hormonal, y suele ser transitorio. No obstante, al ser una inflamación acelerada, los síntomas pueden sentirse con muchísima intensidad en muy poco tiempo.
¿De qué manera afecta este problema al descanso nocturno de las embarazadas?
El impacto es enorme. Muchas gestantes describen despertarse varias veces por noche con una sensación angustiosa de 'mano muerta', dolor punzante o necesidad imperiosa de sacudir las manos para recuperar la sensibilidad. Esto interrumpe los ciclos de sueño profundo en una etapa donde el descanso reparador es crucial.
¿Hay mujeres que pierden fuerza en las manos durante la gestación?
Absolutamente. La compresión del nervio no solo altera la sensibilidad, sino también la función motora. Es muy habitual que sientan torpeza al abrocharse la ropa, al sujetar el móvil o que sientan que se les caen los objetos de las manos. Es un síntoma claro de que el nervio está sufriendo más de la cuenta.
¿Cómo afecta este mal descanso al bienestar general de la futura madre?
El dolor crónico y el insomnio recurrente generan un agotamiento físico y emocional severo. Aumenta los niveles de estrés y ansiedad en una etapa en la que la mujer necesita tranquilidad. Tratar adecuadamente el túnel carpiano gestacional no es un capricho estético ni secundario: es devolverle la calidad de vida y el descanso a la futura madre.
¿Cuándo llega a ser necesaria la cirugía y qué porcentaje de embarazadas la requiere?
Afortunadamente, menos del 1-2 % de las embarazadas necesitan cirugía durante la gestación. La intervención se reserva únicamente para casos excepcionales de dolor incontrolable o cuando hay un riesgo inminente de daño permanente en el nervio.
En la inmensa mayoría de los casos, con un diagnóstico preciso en consulta y un tratamiento conservador personalizado (férulas a medida, pautas de movilidad y seguimiento), logramos controlar por completo el problema hasta el nacimiento del bebé. Si tras el parto las molestias persisten, una pequeña intervención mínimamente invasiva de apenas unos minutos permite solucionar el problema definitivamente y recuperar la función completa de la mano.






