Quién le iba a decir a Malena Costa que aquella chica que debutó con apenas 17 años en Supermodelo no solo acabaría conquistando las principales pasarelas de nuestro país, sino que, mucho más allá de los focos, terminaría construyendo una sólida familia junto al exfutbolista Mario Suárez. Dos décadas después, la maniquí nos abre las puertas de su faceta más íntima y desconocida para charlar sobre maternidad real, los desafíos que supone situarse al frente —siempre de la mano de su pareja— de una familia numerosa y de cómo ha encontrado el equilibrio para poder compaginar su trabajo con el inevitable caos de un hogar con tres hijos.
Matilda, de 10 años, Mario, de 9, y ahora la pequeña Margot, que revolucionó su casa este mes de abril, son el motor indiscutible de su día a día. Y aunque para ella las redes se han convertido en un punto de encuentro con firmas y seguidores, Malena Costa huye del término "madre perfecta" o incluso "familia perfecta", consciente de que la maternidad es un aprendizaje constante, una carrera de fondo en la que no siempre se llega a la meta sin ayuda. "He aprendido a priorizar lo que realmente es importante para mí. Antes quería llegar a todo y hacerlo todo perfecto, pero con el tiempo me he dado cuenta de que eso es imposible", reflexiona la modelo, que se ha convertido también en un referente de estilo de vida saludable.
"Es precioso darte cuenta de que el corazón no se divide entre tus hijos, sino que se hace más grande para quererlos a todos de una forma tan inmensa"
Este 2026 está siendo una etapa de cambios para Malena Costa y Mario Suárez. La top mallorquina se ha tomado la recuperación con más calma que en los anteriores pospartos, disfrutando cada segundo de su bebé. Sin presiones, pero sin bajar la guardia, puesto que no ha parado ni un segundo de trabajar. "Mi cuerpo ya no es el mismo que antes de ser madre, pero no lo cambiaría jamás por tener un "cuerpo perfecto". Para mí, la maternidad es un regalo maravilloso", nos confiesa mientras hablamos de cómo compagina este reto con su día a día. Por su parte, el que fuera jugador del Atlético de Madrid, Sevilla o Mallorca, acaba de fichar por Movistar+ como comentarista. Unos compromisos con los que han aprendido a vivir y que no impiden no solo que disfruten de tiempo en familia, sino también de citas para dos donde poner en valor la fortaleza de ellos como pareja.
Malena, pasaste de una rutina ya establecida con tus dos hijos mayores a ser familia numerosa en abril con el nacimiento de Margot, ¿cuál fue el primer choque con la realidad?
La verdad es que el choque de realidad de volver a establecer rutinas con una bebé en casa existe, pero, si soy sincera, el mayor cambio lo viví cuando fui madre por primera vez. Ahí sí que cambió toda mi vida y tuve que adaptarme a una nueva realidad. Ahora, con Margot, nuestras rutinas son más o menos las mismas, así que no he notado tanta diferencia en ese sentido. Al final, ya tenemos una dinámica familiar establecida y Margot se ha ido incorporando a ella poco a poco.
¿Cómo han recibido los mayores al recién nacido? ¿Hubo celos, hiperprotección o sorpresa al ver que ya no eran los únicos?
Matilda y Mario están superfelices de ser hermanos mayores. Margot es muy risueña y se ríe muchísimo con ellos, así que los tiene completamente enamorados. Bueno, en realidad, ¡nos tiene a todos enamorados! Juegan muchísimo con ella y, sinceramente, no he notado demasiados celos. Al final, hay bastante diferencia de edad entre ellos y creo que eso también ayuda a que vivan la llegada de Margot con tanta ilusión y la disfruten tanto.
Con un recién nacido y dos niños mayores que madrugan, ¿cuántas horas seguidas duermes de media?
En ese sentido no me puedo quejar para nada, porque mis tres hijos han dormido siempre muy bien. Margot lleva tiempo durmiendo, ya durmiendo unas 8/10 horas seguidas, alguna vez entre medias se despierta buscando el chupete, pero duerme muy bien.
"Al final, no hay una madre perfecta, y lo único que espero es que algún día mis hijos se sientan orgullosos de los padres que tienen y, sobre todo, que sientan que han crecido rodeados de amor"
¿Qué truco usas cuando necesitas 15 minutos de silencio absoluto?
Dejar a los niños con mi marido y meterme en mi cuarto y cerrar todas las puertas. Lo necesito muchas veces para poder concentrarme en el trabajo que estoy haciendo.
En esta época de 'maternidad consciente' e hiperinformación, ¿te has sentido alguna vez presionada por intentar llegar a todo de forma impecable?
A veces me pongo a ver cosas en Instagram sobre cómo ser una madre perfecta y pienso: «¡Yo tengo de todo menos eso! Pero intento hacerlo lo mejor que puedo cada día, aprender por el camino y darles siempre lo mejor de mí. Al final, no hay una madre perfecta, y lo único que espero es que algún día mis hijos se sientan orgullosos de los padres que tienen y, sobre todo, que sientan que han crecido rodeados de amor.
Dicen que con el primero aprendes, con el segundo organizas y con el tercero capitulas: ¿En qué has levantado la mano blanca y decidido dejar de exigirte?
Creo que ahora me tomo las cosas de una forma mucho más relajada. Ya no intento que todo esté perfecto en todo momento, sino que he aprendido a priorizar lo que realmente es importante para mí. Antes quería llegar a todo y hacerlo todo perfecto, pero con el tiempo me he dado cuenta de que eso es imposible. También he aprendido a delegar un poco más, porque a veces me cuesta y tiendo a querer hacerlo todo yo. Poco a poco he entendido que no pasa nada por no llegar a todo, que no tenemos que poder con todo y que, a veces, lo mejor que podemos hacer es bajar el ritmo y disfrutar más del día a día.
El parón por un recién nacido siempre exige ralentizar el ritmo. ¿Cómo llevas el freno de mano profesional mientras estás volcada en los primeros meses de tu bebé?
La verdad es que estuve una semana de baja, pero después retomé el trabajo. Puedo decir que a nivel laboral, el balance que hago este año es muy positivo, de hecho, ha sido uno de mis mejores años desde hace bastante tiempo. También es verdad que en esta maternidad me he tomado las cosas de otra manera. No he sentido tanta presión en recuperarme rápidamente para volver a trabajar cuanto antes. Esta vez he querido centrarme, sobre todo, en disfrutar de mi bebé y pasar con ella todo el tiempo posible, porque sé lo rápido que pasa esta etapa y quería vivirla y disfrutarla con más calma.
"En esta maternidad me he tomado las cosas de otra manera. No he sentido tanta presión en recuperarme rápidamente para volver a trabajar cuanto antes. Esta vez he querido centrarme en disfrutar de mi bebé"
Como modelo, tu cuerpo es también tu herramienta de trabajo. Tras tres embarazos, ¿cómo ha cambiado la relación y el respeto que sientes hacia tu propio cuerpo?
Me parece increíble lo que somos capaces de crear con nuestro cuerpo. Siempre lo pienso. Es verdad que, seguramente, mi cuerpo ya no es el mismo que antes de ser madre, pero no lo cambiaría jamás por tener un “cuerpo perfecto”. Para mí, la maternidad es un regalo maravilloso y estoy profundamente agradecida con mi cuerpo por haberme permitido traer al mundo a mis tres hijos. Al final, hay cosas que van mucho más allá de lo físico y, para mí, no hay nada más bonito que eso.
Si te regalaran hoy dos horas completamente libres, sin niños, sin teléfono y sin compromisos, ¿en qué las invertirías exactamente?
En pasar un día en el campo montando a caballo con mi Claudio.
¿En qué se nota que hacéis buen equipo, Mario y tú, cuando la casa se pone patas arriba?
En que él es más exigente y eso ayuda a que los niños se pongan un poco más firmes, jeje.
¿Cómo repartís las responsabilidades en casa para que los niños ganen autonomía y entiendan que el trabajo es de todos?
Les hacemos que sean responsables con sus tareas y las hagan ellos sin tener que recordarlo todos los días: recoger y poner la mesa, hacer sus camas…
Ahora que él estará trabajando los fines de semana con su nuevo fichaje en la televisión, ¿cuál es el plan para disfrutar de tiempo de calidad juntos?
Pues intentamos hacer escapadas de viajes o ir a algún concierto de vez en cuando…
¿Hay algún límite claro que os hayáis puesto para que el trabajo no invada la vida familiar?
La verdad es que intentamos organizarnos para poder trabajar, que a ambos nos gusta nuestro trabajo, pero también para poder pasar el máximo de tiempo juntos.
¿Qué has descubierto de ti misma tras tener a Margot que no sabías con el primero?
He descubierto que, aunque ya hayas sido madre, es igual de increíble volver a crear una vida y sentir un amor tan inmenso por ese bebé, exactamente igual de intenso que el que sientes por tus otros hijos. Es precioso darte cuenta de que el corazón no se divide entre tus hijos, sino que se hace más grande para quererlos a todos de una forma tan inmensa.
Cuando tus tres hijos sean mayores y miren atrás, ¿qué recuerdo quieres que tengan de esta etapa en casa?
Quiero que recuerden lo felices que fueron en casa, todos juntos, y que siempre sientan que tienen un hogar al que les apetece volver. Que recuerden su infancia con muchísimo cariño, los desayunos juntos, y que, por encima de todo, se queden con los valores que hemos intentado transmitirles y con la sensación de haber crecido rodeados de amor, respeto y felicidad.
Si tuvieras que definir tu vida en este momento con una sola palabra, ¿cuál sería?
AMOR Y FELICIDAD.









