PAREJA

Tony Estruch, músico y autor: "En el momento en el que te planteas si estás enamorado, no lo estás"


Según el escritor, el amor verdadero es mucho más fácil de identificar de lo que todos imaginamos


© Getty Images
Paula MartínsColaboradora de Estar Bien
2 de noviembre de 2026 a las 7:30 CET

Repasar mentalmente una relación antes de dormir, preguntarse si esa persona es la adecuada o intentar poner nombre a lo que sentimos. Cuando alguien nos gusta, no siempre resulta sencillo distinguir entre la ilusión, el deseo y el amor. A veces buscamos señales que nos ayuden a comprender lo que nos pasa, como si existiera una fórmula capaz de despejar todas nuestras dudas. Sin embargo, para Tony Estruch, autor y creador del Geniotipo, quizá la respuesta esté en observar cómo nos sentimos cuando estamos con esa persona y qué lugar ocupa en nuestra vida.

"En el momento que te planteas si estás enamorado o no es que no lo estás, si no, no te lo plantearías", afirma el divulgador en un episodio del podcast A una palabra. Una reflexión que invita a pensar en la diferencia entre actuar desde el deseo propio y hacerlo desde las expectativas que creemos que deberíamos cumplir. El autor lleva esta idea al terreno de la pasión y sostiene que, cuando existe una conexión auténtica, no necesitamos cuestionarnos constantemente si queremos seguir ahí. "Cuando estás enamorado de la persona no te preguntas cada noche si es la persona o no", añade.

pareja tumbada© Getty Images

¿Qué es el Geniotipo y qué tiene que ver con el amor?

Para entender esta reflexión conviene conocer el método del que parte su creador. El Geniotipo es una propuesta de autoconocimiento desarrollada por Tony Estruch para identificar las capacidades creativas innatas de cada persona y ayudarla a reconocer su talento. La idea nació de una etapa de crisis personal y profesional en la que el autor se preguntó cuál era su propósito y qué había venido a aportar al mundo. A partir de esa búsqueda, desarrolló una metodología centrada en descubrir aquello que nos hace únicos y aprender a ponerlo en práctica.

Su filosofía parte de una premisa sencilla: cuando conectamos con nuestras capacidades y hacemos algo que nos apasiona, dejamos de sentir que estamos forzándonos a encajar en un modelo ajeno. Tony Estruch traslada esta idea al amor al establecer un paralelismo entre el talento y los sentimientos. "Fíjate que el talento nace del mismo lugar que el amor, es decir, del corazón", explica. Y añade que "al talento también se le llama pasión".

chica sonriendo© Getty Images

Desde esta perspectiva, la pasión no se limita al entusiasmo por una actividad profesional o creativa, sino que también permite reflexionar sobre los vínculos afectivos. "Cuando a mí me apasiona hacer algo, significa que estoy enamorado de lo que estoy haciendo. Por tanto, cuando estoy enamorado de lo que estoy haciendo y lo que estoy haciendo me apasiona, no me pregunto si tengo que dejar de hacerlo", señala. Para el autor, cuando dejamos de actuar en contra de lo que sentimos, el conflicto interno pierde fuerza. "¿Qué sucede ahí? Desaparece el caos y aparece la paz", comenta.

chica pensando triste© Getty Images

¿Tener dudas significa que no estás enamorada?

La afirmación de Estruch puede resonar en quienes sienten que una relación les genera más preguntas que certezas. Sin embargo, conviene interpretarla como una reflexión personal y no como una regla universal. Preguntarse si estamos enamorados no significa necesariamente que no lo estemos. Las dudas pueden aparecer al inicio de una relación, cuando todavía estamos conociendo a la otra persona, pero también pueden estar relacionadas con el miedo a la vulnerabilidad, las experiencias sentimentales anteriores o la incertidumbre sobre el futuro.

La psicología no establece una única señal que permita confirmar si estamos enamorados. Más que intentar encontrar una respuesta definitiva a cada pensamiento, puede ser útil observar cómo nos sentimos en esa relación, si existe reciprocidad, si podemos mostrarnos tal como somos y si compartimos valores y expectativas importantes. También importa distinguir entre los nervios propios de una relación que empieza y un malestar persistente que merece atención.

chica mirando camara© Getty Images

Qué sucede en el cerebro cuando nos enamoramos

La neurociencia aporta otra perspectiva para comprender por qué los sentimientos pueden resultar tan intensos y, en ocasiones, difíciles de interpretar. La antropóloga e investigadora Helen Fisher, junto con otros científicos, en su charla TED El cerebro enamorado habló de la resonancia magnética funcional en la actividad cerebral de personas que afirmaban estar intensamente enamoradas. Sus investigaciones observaron la activación de regiones relacionadas con la recompensa y la motivación, entre ellas el área tegmental ventral, rica en neuronas dopaminérgicas.

Pero ¿qué sucede exactamente en nuestro organismo cuando nos enamoramos? El cerebro desencadena una serie de reacciones fisiológicas y químicas que influyen tanto en el deseo como en la euforia característica de las primeras etapas. "El cerebro de los enamorados origina reacciones fisiológicas y libera sustancias químicas que son importantes para crear ese sentimiento. Por un lado, induce la producción gonadal de hormonas como los andrógenos masculinos o los estrógenos femeninos que aumentan el apetito o deseo sexual. En el amor romántico inicial, el cerebro produce también sustancias estimulantes, como la feniletilamina o la dopamina, inductoras del estado de euforia y pasión de los enamorados", nos explicó en su día Ignacio Morgado, catedrático de Psicobiología y director del Instituto de Neurociencia de la Universidad Autónoma de Barcelona.

chica chico© Getty Images

Estos mecanismos ayudan a entender por qué la persona amada puede ocupar buena parte de nuestros pensamientos y por qué el deseo de estar con ella resulta tan intenso. Sin embargo, la actividad cerebral no ofrece una respuesta sencilla a la pregunta de si una relación es la adecuada para nosotros. Sentir pasión no garantiza la compatibilidad, del mismo modo que experimentar incertidumbre no demuestra que los sentimientos sean falsos.

chica chico carino© Getty Images

Entonces, ¿cómo saber si estás enamorada?

Quizá no se trate de eliminar todas las dudas, sino de aprender a escucharlas sin convertirlas en una prueba definitiva. Sentir amor puede implicar ilusión, deseo, ternura y ganas de compartir tiempo con alguien, pero también requiere conocer a la otra persona más allá de la idealización inicial. Con el tiempo, la reciprocidad, la confianza, el respeto y la posibilidad de ser uno mismo ayudan a comprender qué clase de vínculo estamos construyendo.

La idea de Estruch invita a prestar atención a esa sensación de coherencia entre lo que sentimos y lo que hacemos. No obstante, la paz no siempre aparece desde el primer momento, ni una relación saludable está libre de preguntas. En ocasiones, la claridad llega precisamente después de reflexionar sobre lo que necesitamos. Porque enamorarse no siempre significa tener todas las respuestas, pero sí poder reconocer, poco a poco, si lo que sentimos y lo que vivimos van en la misma dirección.