A partir de los 35 años, la fertilidad de la mujer experimenta un descenso acusado y por este motivo surgen dificultades a la hora de lograr el embarazo. Tal como ella misma ha contado, es el caso de Lucía Pombo que ha necesitado ayuda profesional para lograr, junto a su marido, Álvaro López Huerta, su ansiado deseo de ser mamá, gracias a un proceso de estimulación ovárica. Ahora esperan con ilusión la llegada de Lola Belén, su primera hija, que está previsto para dentro de unas semanas.
En su camino hacia la maternidad, la piloto e influencer, de 37 años, ha recibido ayuda de los expertos de Bmum, a los que no duda en elogiar. Es el mismo centro donde siguieron el embarazo y dieron a luz sus hermanas, María y Marta, y al que ha acudido también la mayor de las Pombo.
Hablamos con la Dra. Natalia Pagola, ginecóloga de Clínica Bmum, que recalca que entienden la fertilidad, el embarazo y el parto como etapas conectadas, donde el acompañamiento humano y profesional y el trabajo en equipo con los expertos de las diferentes unidades "es primordial para abordar cada caso de forma personalizada".
Antes de recurrir a técnicas de reproducción asistida, podemos actuar sobre factores que influyen directamente en la fertilidad, como la alimentación, el ejercicio, el descanso, el estrés o la salud hormonal
¿En qué casos es beneficioso someterse a una estimulación ovárica para lograr el embarazo?
Antes de indicar cualquier tratamiento realizamos un estudio integral de la pareja, valorando la edad, el tiempo de búsqueda de embarazo y otros factores que pueden influir en la fertilidad. La estimulación ovárica puede ser útil en mujeres con alteraciones de la ovulación, síndrome poliendocrino metabólico (antes conocido como síndrome de ovario poliquístico), infertilidad de causa desconocida o endometriosis leve.
¿Cómo se lleva a cabo y qué preparación precisa la mujer?
Apostamos por un abordaje integral de la fertilidad, valorando no solo los aspectos ginecológicos, sino también factores hormonales, nutricionales y de estilo de vida. Trabajamos con un equipo multidisciplinar que acompaña a la mujer en el proceso. Cuando la estimulación está indicada, utilizamos medicación oral o inyectable de forma personalizada y realizamos controles ecográficos para identificar el momento más fértil y optimizar las posibilidades de embarazo.
¿Cuánto aumenta la probabilidad de embarazo tras una estimulación ovárica?
Depende de la edad, del tiempo de búsqueda de gestación y de la causa de la infertilidad. En mujeres jóvenes con problemas de ovulación, la estimulación puede aumentar significativamente las posibilidades de embarazo, alcanzando tasas de gestación de entre un 15 % y un 25 % por ciclo.
¿Qué opciones pueden ofrecerse a las mujeres mayores de 35 años que tienen dificultades para quedarse embarazadas?
Antes de recurrir a técnicas de reproducción asistida, podemos actuar sobre factores que influyen directamente en la fertilidad, como la alimentación, el ejercicio, el descanso, el estrés o la salud hormonal. En algunos casos también pueden indicarse suplementos, tratamientos para inducir la ovulación o estudios específicos para identificar otras causas que dificulten el embarazo.
Nuestro objetivo es optimizar todos los factores que pueden mejorar la fertilidad de forma natural cuando esto es posible, pero entendemos que la reproducción asistida es una herramienta fundamental de la medicina reproductiva y que, en determinadas circunstancias, puede ser la opción con mayores probabilidades de éxito. La clave es individualizar cada caso, establecer expectativas realistas y orientar a cada mujer hacia la alternativa más adecuada para su situación.
¿Pueden presentarse complicaciones tras la estimulación ovárica?
Son tratamientos seguros y, por lo general, muy bien tolerados. Los efectos más frecuentes son leves, como sensación de hinchazón abdominal, sensibilidad mamaria o cambios transitorios del estado de ánimo. De forma excepcional puede aparecer hiperestimulación ovárica, por lo que es importante realizar los controles médicos recomendados.
¿Hasta qué edad se puede llevar a cabo una estimulación ovárica con buenos resultados?
No existe una edad límite estricta, pero la probabilidad de éxito disminuye progresivamente, especialmente a partir de los 38-40 años. La indicación debe individualizarse según la edad, la reserva ovárica y las características de cada pareja.
¿Cuáles son los principales problemas con los que se encuentran las mujeres a partir de los 35 años para quedarse embarazadas?
A partir de los 35 años disminuye progresivamente tanto la cantidad como la calidad de los óvulos. Esto reduce las probabilidades de embarazo, aumenta el tiempo necesario para conseguirlo y eleva el riesgo de aborto espontáneo y de alteraciones cromosómicas. En las últimas décadas, muchas mujeres han retrasado la maternidad por motivos personales, profesionales o sociales. Sin embargo, la capacidad reproductiva femenina sigue estando condicionada por cambios biológicos asociados a la edad, lo que hace que sea más difícil lograr un embarazo conforme pasan los años.
¿Afecta la edad del otro progenitor?
Sí. Aunque el impacto suele ser menor que en la mujer, la edad masculina también influye. Con los años puede disminuir la calidad seminal y aumentar la fragmentación del ADN espermático, lo que puede afectar a la fertilidad y a los resultados reproductivos. Por eso siempre estudiamos a ambos miembros de la pareja.








