Educación

Ángel Luis González, finalista a mejor profesor del mundo: "No hay nada más bonito que aprender algo sin ser consciente de ello"


Da clase de FP en Puertollano (Ciudad Real) y ha sido nominado a los premios más prestigiosos a nivel internacional en Educación, como el Global Teacher Prize y el el Muallem Prize


Ángel Luis González, finalista a mejor profesor del mundo© Ángel Luis González
15 de abril de 2026 a las 13:04 CEST

Llegó a la docencia por casualidad, después de estudiar Ingeniería Informática, pero ha conseguido reconocimiento internacional por su labor como profesor: en 2025 fue nominado como mejor profesor del mundo en el Global Teacher Prize (considerado el Nobel de la Educación) y, este 2026, se ha alzado con el segundo puesto en el Muallem Prize. Lleva años dando clase de su especialidad, informática, en FP en un instituto de Puertollano (Ciudad Real), donde su manera cercana y su capacidad de motivar a los alumnos ha dado la vuelta al mundo.

Ha creado, además, su propia metodología, La Cebolla Sónica, que tiene muy en cuenta el funcionamiento del cerebro humano y facilita, por tanto, la adquisición de conocimientos. De ella habla en su primer libro, La educación creativa (Ed. Plaza & Janés), en el que comparte su propio enfoque pedagógico y demuestra el papel que la creatividad desempeña en la enseñanza y en el aprendizaje. Hemos hablado con él y nos ha explicado cuáles son las bases de la educación que todo niño y adolescente necesita.

Todos tenemos cosas que se nos dan bien y que, si las sabemos enfocar de forma adecuada, podemos tener un perfecto futuro profesional.

Ángel Luis González, finalista a mejor profesor del mundo

Has sido seleccionado recientemente como finalista del Muallem Prize y el año pasado fuiste nominado al Global Teacher Prize, dos de los premios más importantes a nivel internacional en el mundo de la educación. ¿Cómo se logra algo así?

Bueno, ciertamente me sigue sorprendiendo a mí mismo, por más tiempo que vaya pasando. Son certámenes que de alguna manera han visto algo en mí que en otras personas no, aunque muchas veces ni uno mismo tampoco lo vea. Sea como fuere, es un honor tener el nombre del centro, mi región y mi país en lo más alto de la excelencia educativa.

¿Cuál es la base para educar a un niño o a un adolescente?

En mi opinión, lo más importante es saber conectar con él. Son personas en una etapa de su vida muy importante, pero que a menudo, por desgracia, no tienen la voz suficiente. Considero que la clave es entenderlo y, para ello, tienes que conectar con él. La conversación sincera es una de las mejores herramientas para esto y para todo en la vida.

¿Cómo ayudar a un alumno al que le cuesta más estudiar o que presenta algún tipo de dificultad?

Hay muchos caminos diferentes y, como se suele decir, cada maestrillo tiene su librillo. Lo que yo trato de hacerles ver es que cualquier estudio, de cualquier nivel, no deja de ser una parte concreta de lo que una persona puede aprender. De la misma forma, también es solo una parte concreta de lo que puede ser útil para una vida tanto profesional como personal. Les hago ver que es imposible que se nos dé todo bien, de la misma forma que opino que ser bueno en destrezas que son premiadas de forma estrictamente académica, por ejemplo en niveles de secundaria, no significan tanto como parecen. No te asegura nada.

Considero firmemente que todos tenemos cosas que se nos dan bien y que, si las sabemos enfocar de forma adecuada, podemos tener un perfecto futuro profesional. Eso es lo que transmito a mis alumnos y a veces es especialmente útil si lo haces desde tu propia vulnerabilidad. En mi caso, hay cientos de cosas que se me dan fatal y se lo digo abiertamente sin problema ninguno, pero también les hablo de aquellas en las que me siento muy fuerte, así como de los trucos que, unidos de alguna manera a la suerte, han hecho que pueda tener la vida que tengo y que, sin duda, me encanta.

Adolescente motivado en clase© Getty Images/Maskot

¿Ayudan las llamadas nuevas metodologías (aunque no sean tan nuevas…) a que los alumnos aprendan más?

No son soluciones infalibles, pero por supuesto que ayudan. Si tienes 25 alumnos en el aula, tienes 25 formas diferentes de aprender; cuantas más herramientas tengas para poder ayudar, mejores soluciones podrás encontrar. Nuestra profesión es profundamente adaptativa y todo suma.

El mejor aprendizaje es el de persona a persona.

Ángel Luis González, finalista a mejor profesor del mundo

Tu libro habla de educación creativa; ¿cómo hacerlo cuando parece que está todo marcado al detalle, cuando prima el currículo frente a la libertad de cátedra?

No estoy de acuerdo en que el currículo oprima la libertad de cátedra. De hecho, es precisamente la libertad de cátedra la que nos permite mirar el currículo desde diferentes ángulos sin dejar en ningún momento de cumplirlo. Yo creo que esa es la verdadera magia que tiene esta profesión: puede haber muchas legislaciones, mucha influencia externa, mucha carga administrativa… mucho de todo. Pero sigue siendo mágica. Porque en el momento en que cierras la puerta de tu aula, lo que ocurre ahí dentro es tuyo; tienes la influencia absoluta sobre lo que allí sucede y sobre cómo llevarlo a cabo. Creo que hay pocas formas de creatividad más pura que eso.

¿Qué es y en qué consiste 'La Cebolla Sónica'?

Es como llamo a mi metodología de enseñanza. Se fundamenta sobre todo en asegurar una serie de saberes esenciales y, sobre eso, construir de forma conectada todos los demás, algo similar a cómo funciona un cerebro humano con sus recuerdos. Básicamente, si aseguras lo esencial, tienes muchas más probabilidades de poder utilizarlo de forma práctica, porque sobre todo tendrás más seguridad a la hora de aplicarlo. No caes en el error de pensar que si no conoces el 50% de algo, con el otro 50% no puedes ya moverte. Yo trato siempre de simplificar lo esencial para dar seguridad y agilidad práctica, porque además mi metodología se basa, sobre todo, en demostrarlo.

¿Qué le dirías a un chaval que duda entre cursar FP o Bachillerato?

Que haga caso a su interior. Por desgracia, creo que esta decisión, en muchos casos, no se toma de forma personal y, a menudo, puede ser un error. Por supuesto que está bien informarse e incluso asesorarse, siempre y cuando los consejos vengan de gente que de verdad tenga algún tipo de conexión educativa y no base su opinión en el recuerdo de lo que estudió hace 20, 30 o 40 años.

Al final, esta tiene que ser una decisión que nazca de uno mismo. Además, lo verdaderamente bonito es que no son caminos para nada incompatibles: hay gente que fue a la universidad y luego hizo un curso de especialización en FP, y al revés también.

La educación creativa, de Ángel Luis González© Ed. Plaza & Janés
La educación creativa, de Ángel Luis González

¿Por qué la FP sigue estando menos valorada a día de hoy?

Porque lo más difícil que hay de destruir en esta vida es un prejuicio. De hecho, si te fijas, todo lo malo que se dice de la FP es prácticamente lo mismo que se decía hace muchos años. Por suerte, ahora hay más inversión y, sobre todo, creo que la clave está en que cada vez más gente que ha hecho FP lo comenta, lo transmite y se convierte en ejemplo de caminos profesionales positivos y, en muchos casos, también ejemplares. El mejor aprendizaje es el de persona a persona. Para destruir del todo estos prejuicios tenemos que dar voz a esas personas que fueron alumnos de FP y que, gracias a ello, encontraron el camino que luego han complementado y mejorado como han querido, y que hoy están en un lugar donde muchos alumnos actuales querrían estar y los ven como ejemplo.

¿Cómo ayudar a un adolescente que antes sacaba muy buenas notas y, de repente, empieza a suspender?

Sobre todo, analizar muy en detalle qué está ocurriendo con ese alumno concreto. Este tipo de situaciones suelen responder a algo que ha provocado una falta de motivación enorme y evidenciable desde el punto de vista de las calificaciones. Lo que ocurre es que pierde la responsabilidad sobre su propio aprendizaje y aparece la frustración donde antes, seguramente, había disfrute. Hay que hacerle ver que el mayor perjudicado de eso es él mismo y tender puentes para llevarle a un lugar positivo. El mejor aliado que tenemos ahí es la propia educación y, más concretamente, el aprendizaje. No hay nada más bonito que aprender algo sin ser consciente de ello. Creer lo contrario es un error descomunal que hay que arreglar.

¿A qué puede deberse algo así y qué apoyos necesita?

Hay tantos casos como personas en el mundo, pero uno que yo he visto de forma habitual es haber antepuesto opiniones ajenas a la propia. Cuando el alumno está creciendo, es totalmente comprensible que quiera satisfacer a la gente que le quiere, pero es importante también que sepa dónde está él, dónde está su disfrute. Hacer felices a los que más quieres no es sinónimo de hacerte feliz a ti mismo; hay que saber buscar el equilibrio entre lo que queremos ser nosotros y lo que quieren que seamos. Porque al final, a quien quieres también quieres que se quiera por encima de todas las cosas.