Eugenia de Hannover se ha criado en un hogar cargado de historia. Hija del príncipe Enrique, hermano de Ernesto de Hannover, y prima de Christian, Alejandra y Ernesto, es consciente de la burbuja de privilegio que le rodea, pero no da nada por sentado. Sencilla, educadísima y haciendo gala de una belleza natural, recibe a FASHION con la cara lavada y una amplia sonrisa que no deja de mostrar en cada broma que hace.
Tiene claro que el trabajo, el esfuerzo, la familia y la salud son los pilares fundamentales para lograr una vida de éxito. Graduada en Medicina y con una carrera como modelo que empieza a consolidarse, se sincera sobre cómo ser maniquí se convirtió en una herramienta para vencer su timidez. Porque, lejos de la frivolidad, la moda -igual que los libros de anatomía- le ha dado disciplina, constancia y confianza en sí misma.
Muchas personas llegan a la industria de la moda por caminos inesperados. ¿Cuál fue el tuyo? ¿Qué te hizo sentir que este era tu lugar?
Me “descubrieron” en un viaje de intercambio en Sudáfrica cuando tenía 15 años. Decidí probar el modelaje porque lo veía como una oportunidad para trabajar mi confianza. Sabía que estaría constantemente conociendo gente nueva y en situaciones en las que tendría que presentarme con seguridad. De niña era muy muy tímida y eso me molestaba mucho. En aquel momento, pasar tiempo con mi caballo me ayudó a superar esa primera timidez, pero luego tomé la decisión consciente de seguir trabajando en mí misma hasta que la seguridad se convirtiera en algo completamente natural.
Compaginas la profesión de médico con la de modelo, el violín y la equitación. ¿Qué te aporta cada mundo?
Montar a caballo fue una parte muy importante de mi infancia. En el colegio pasaba varias horas cada día en el establo, y eso me enseñó disciplina y responsabilidad. Hoy, mi interés principal y lo que ocupa la mayor parte de mi tiempo es la medicina, pero también toco el violín y el piano. Como vías creativas, me permiten expresarme de manera diferente y me aportan equilibrio. Ser modelo también es un campo creativo, pero implica muchos otros aspectos, como la planificación o los viajes. Diría que lo que es estar delante de la cámara supone solo un 20 % del trabajo de maniquí.
“Crecí de una manera muy normal. La mayoría de la gente de mi edad no prestaba atención a mi apellido, así que yo tampoco”
Tu vida transcurre en distintos países. ¿Dónde te sientes en casa?
Hace dos o tres años habría dicho Göttingen, donde crecí y donde viven mis padres. Pero hoy diría que es Viena, donde he construido mi vida. Tengo ahí a mis amigos y a mi hermano, con quien sigo viviendo. También ha estudiado Medicina y ahora se está especializando en cirugía cardiovascular. Trabajamos juntos en el mismo hospital, así que realmente me siento en casa.
“Por mi trabajo paso mucho tiempo con personas que están enfermas, así que para mí el verdadero lujo es la salud”
¿Cómo ha sido crecer con el título de princesa? ¿Siempre fuiste consciente de lo que implicaba?
De pequeña soñaba con ser una princesa, como cualquier niña, pero crecí de una manera muy corriente. Fui a un colegio normal, y la mayoría de la gente de mi edad no prestaba atención al apellido, así que yo tampoco. Sé que muchos se definen por su origen, pero en mi caso lo positivo es que nunca he estado rodeada de personas a las que les importara mucho el estatus o las raíces, y he podido desarrollar mi propia identidad sin sentirme definida por mi nombre. Un pequeño desafío fue sentir ciertos prejuicios de otros durante mi infancia que no siempre entendía o sabía interpretar. Nunca me afectaron realmente, porque pasaba todo mi tiempo montando a caballo, desconectando y siendo yo misma, y mis padres siempre me enseñaron y ayudaron en ese tipo de situaciones.
“Ser modelo lo veía como una oportunidad para trabajar mi confianza. De niña era muy tímida y eso me molestaba mucho”
Pero algo hará una princesa que no haga una chica normal…
Es una pregunta muy difícil. Quizá diría que las personas que tenemos un nombre debemos ser más cuidadosas con lo que decimos, porque cualquier cosa puede convertirse fácilmente en titular o tergiversarse y sacarse de contexto. Creo que es algo de lo que siempre hay que ser consciente.
“Como historiador, mi padre me introdujo en su mundo desde muy joven. Tanto él como mi madre me enseñaron valores que no se basan en cosas materiales”
Cuando las cámaras se apagan y el protocolo desaparece, ¿cómo es Eugenia?
Soy muy familiar. Hablo mucho. Disfruto pasando tiempo con los míos, pero también valoro tener tiempo para mí y estar sola.
“Soy muy familiar. Hablo mucho. Disfruto pasando tiempo con los míos, pero también valoro tener tiempo para mí y estar sola”.
¿Cuál es el mejor consejo que has recibido de tu familia? ¿Y de tu padre como editor?
Mis padres me enseñaron la honestidad y valores que no se basan en cosas materiales. Como editor e historiador, mi padre me introdujo en su mundo desde muy joven. Ahora ha publicado un libro, La Casa de Hannover: ¿Abdicada? Conversaciones sobre legado tradición y presente, especialmente interesante porque dialoga en la ficción con su padre, su abuelo y su bisabuelo. Para mí, como hija, su lectura es fascinante porque hace que la historia se sienta muy cercana. Está basado en historias reales y datos históricos. No habló con ellos realmente, así que lo imaginó. También incluye muchas fotografías interesantes.
“Mucha gente se define por su origen, pero yo nunca he estado rodeada de personas a las que les importara el estatus o las raíces. He podido desarrollar mi propia identidad sin sentirme definida por mi nombre”
¿Qué significa el lujo para ti en 2026?
Por mi trabajo paso mucho tiempo con personas que están enfermas. Así que para mí el verdadero lujo es la salud.
“Lo que ocupa la mayor parte de mi tiempo es la medicina, pero también toco el violín y el piano. Como vías creativas, me permiten expresarme de manera diferente y me aportan equilibrio”
Si pudieras intercambiar tu armario con el de cualquier mujer, ¿con quién sería?
Me gusta demasiado el mío; disfruto expresando mi propio estilo, así que no lo intercambiaría con nadie.
“Mi sueño sería actuar algún día en un thriller psicológico. Quiero hacer algo completamente diferente y loco”
Y si tuvieras que describir con una sola palabra el momento vital en el que te encuentras, ¿cuál sería?
Sin duda, “afortunada”, porque terminé mis estudios de Medicina y sobreviví (ríe). Y tengo la suerte de tener una familia y una agencia maravillosa que realmente cree en mí y me apoya. Me siento muy agradecida.
¿Tienes algún sueño por cumplir?
Sí. En realidad, nunca se lo he contado a nadie. Ayer se lo dije a mi madre por primera vez, y ella tampoco lo sabía. Me encantaría actuar en un thriller psicológico algún día. Quiero interpretar, hacer algo completamente diferente y loco.













