Desde 1948, el Baile de la Cruz Roja de Mónaco reúne cada verano a la familia Grimaldi y a numerosas personalidades internacionales en una velada benéfica que se ha convertido en una de las citas sociales más emblemáticas del Principado. Un evento que a lo largo de sus distintas ediciones ha contado con la presencia de figuras icónicas que van desde el cantante Lionel Richie al diseñador Karl Lagerfeld, pasando por el rey Juan Carlos I —sentado en 1959 junto a la mismísima Grace Kelly — o la inolvidable Elizabeth Taylor.
Pero más allá de su dimensión solidaria, esta cita ha sido también un escenario privilegiado para observar la evolución del estilo de las mujeres de la casa real monegasca. Grace, Carolina, Estefanía y Charlene han firmado en esta gala algunos de sus looks más recordados, cada uno muy ligado a la estética y a los códigos de su momento. Los expertos en moda de ¡HOLA! seleccionamos seis de los más icónicos y explicamos qué los hizo especiales, por qué sorprendieron entonces y qué detalles permiten que sigan resultando inolvidables hoy.
Tenía 47 años la actriz estadounidense, por entonces esposa de Rainiero III, cuando apareció en el Baile de la Cruz Roja enfundada en un espectacular vestido de gasa en color rojo. Una creación de silueta larga y vaporosa que destacaba por su capa integrada y que acompañó con un fabuloso collar de diamantes de estilo Art Déco. Es una de las primeras imágenes a color que se conservan de la que fue princesa de Mónaco en este evento.
La hija de Grace Kelly ejercía un papel discreto por entonces dentro de la familia real monegasca, pues contaba con tan solo 17 años. Pero esta aparición en el Baile de la Cruz Roja ayudó a impulsar su participación en los actos oficiales, y además, sirvió como trampolín para alzarse con el título de referente de moda. Y es que lejos del esplendor clásico de su madre, ella apareció con un sencillo vestido blanco de cuerpo con bordados sencillos en relieve.
Aunque sin duda lo más interesante fue su beauty look, conuna gran orquídea en el cabello, un detalle que concentraba toda la fuerza del conjunto, y un maquillaje de ojos de lo más setentero, con pestañas muy marcadas y un delineado azul eléctrico.
El minimalismo elegante de Carolina de Mónaco en 2004
"Este es un look que funciona siempre, no importa que hayan pasado más de dos décadas desde que la princesa lo llevase. Ese es, precisamente, el poder de un vestido lencero negro: su atemporalidad", asegura Cristina González, redactora de moda en ¡HOLA!
Y es que no podía faltar en este recopilatorio aquella sencilla creación que Carolina de Mónaco lució en 2004, un diseño al que solo necesitó agregar joyería dorada para completarlo.
"Era la princesa rebelde, la que se saltaba las normas, la que decía que no cuando se esperaba un sí. Su vida —marcada por la tragedia, el escrutinio mediático y una libertad ferozmente defendida— se ha reflejado siempre en su manera de vestir", apunta Miriam Núñez del Bosque, redactora de moda en ¡HOLA! al analizar su estilo.
Y esta eleccón de 2004 lo deja muy claro: Estefanía de Mónaco desafió los códigos tradicionales de la elegancia real al dejar el abdomen parcialmente al descubierto —presumiendo del cuerpo musculado por el que entonces llegó incluso a recibir críticas—, con este vestido de aberturas y pronunciado escote en pico.
El vestido con el que Charlene de Mónaco recordó su pasado como nadadora
En 2018 apostó por este diseño de Alta Costura firmado por Atelier Versace. Un vestido de silueta sirena y efecto degradado en tonos azules, que estaba completamente bordado con cristales de Swarovski dispuestos en forma de pequeñas escamas, un trabajo artesanal que evocaba la estética del Art Déco y el glamour de El Gran Gatsby. "Destacó también por sus originales escotes, tanto el delantero, en forma de 'V' y decorado por tiras de pequeños cristales, como el de la espalda, adornado de manera similar pero en forma de cascada vertical", recuerda Paula Callejo, redactora de moda en ¡HOLA!
La referencia al universo marino, además, se interpretó como un guiño a su pasado como nadadora olímpica. Fiel a la máxima de que un gran vestido no necesita competir con los accesorios, Charlene completó el conjunto con joyas discretas y un único pendiente ear cuff.
Carlota Casiraghi con minivestido metalizado en 2021
Aunque sí está presente en otros eventos de Mónaco, es raro ver a la hija de Carolina de Mónaco aparecer en el Baile de la Cruz Roja. Aun así, Luis Javier Merino, redactor jefe de moda en ¡HOLA!, destaca este look que lució en 2021.
"Se trataba de un diseño en tejido metalizado, volantes y ribetes trenzados que figuraba como propuesta de la colección Resort 2021 de la casa Chanel. Lo combinó con peep toes y bolso de mano Half Moon del mismo sello", explica. Un estilismo que fusionaba la elegancia heredada de su madre y la rebeldía —era un diseño inusualmente corto para una cita como esta— de su tía.