La llegada del verano a Madrid siempre trae consigo una agenda repleta de eventos exclusivos, pero pocos logran el nivel de sofisticación que envuelve a una de las firmas históricas del lujo parisino. En esta ocasión, Dior celebró una velada inolvidable en los jardines para festejar el inicio oficial del verano y, en la selecta lista de asistentes, no faltó Sassa de Osma, una de sus grandes embajadoras y cuya influencia en la moda española abarca haber vestido a la propia reina Letizia. Su apuesta para la tarde fue un look de la casa que desmontaba ese antiguo mito de que no se puede ir de negro en los meses de calor, con un diseño repleto de flores tridimensionales y cristales y accesorios práctico que eran, a su vez, muy femeninos y de tendencia.
Sassa de Osma confirma que el vestido negro de encaje es el rey indiscutible de las noches de verano
La estrecha conexión entre ella y Dior no es ningún secreto para los fieles seguidores de la moda. Desde hace años, la aristócrata mantiene un vínculo inquebrantable con la firma actualmente liderada por Jonathan Anderson. Es una asistente habitual a sus desfiles, ocupando siempre un codiciado asiento en el front row de la Semana de la Moda de París, ya sea dejándose inspirar por las magistrales colecciones de Alta Costura o apoyando las exóticas presentaciones de la línea Crucero que Dior presenta alrededor del mundo. Esta lealtad, sumada a su porte natural, la ha convertido en una de las amigas íntimas de la casa y forma parte de un selectísimo grupo en el que también brilla con luz propia su cuñada, Beatrice Borromeo. Ambas, iconos indiscutibles de elegancia, comparten su devoción por los diseños de la casa y encarnan a la perfección los valores y la estética refinada que Dior propone temporada tras temporada.
El vestido 14.000 euros con el que ha conquistado la capital: flores 3D, espalda al descubierto y cientos de cristales
Para esta fiesta, Sassa eligió como pieza central de su estilismo un vestido largo que es una auténtica joya textil. La prenda forma parte de la colección cápsula Dioriviera que se lanza cada verano y presenta el delicado motivo Dior Daisy, un romántico homenaje al extenso legado floral que define a la maison. El diseño se ha elaborado con un exquisito encaje de mezcla de algodón negro, cuyo tejido cobra vida gracias a los sutiles destellos de los cristales que lo realzan. Su silueta acampanada fluye con naturalidad, pero el detalle más espectacular se reserva para los hombros y la espalda: unos elegantes tirantes cruzados adornados con apliques de pequeñas margaritas. Esta pieza, la cual tiene un precio de 14.000 euros, se combina con complementos que también figuran entre las novedades de la firma, como era de esperarse, y resultan en un look ideal para una cena romántica a la luz de la luna.
Juego de texturas y complementos de lujo
“Si solo pudiera elegir una prenda para el día a día, no tengo duda de que sería uno de nuestros vestidos estampados. Me gusta que puedan acompañarte desde una comida informal hasta una cena de verano simplemente cambiando los accesorios”, nos contaba Sassa de Osma en una entrevista a ¡HOLA! hace tan solo una semana, con motivo del lanzamiento de su última colaboración de moda, dejando claro que los vestidos, siempre con detalles especiales o algún motivo colorido que los diferencien, son el verdadero comodín de su armario. Una idea que también conecta muy bien con su estilo de vida, pues entre viajes, compromisos y su faceta de madre, necesita prendas capaces de acompañarla durante todo el día, sin perder ese punto especial que tanto la caracteriza.
Como experta en moda, la aristócrata sabe que los accesorios adecuados marcan la diferencia. En sus manos, lució el codiciado minibolso My Dior (2.600 euros), un modelo confeccionado en la icónica y suave piel de cordero Cannage en color negro. Este pequeño tesoro destaca por una solapa clásica rematada con los míticos charms D.I.O.R. en la parte delantera, aunque , más allá de su evidente belleza, nos parece un accesorio tremendamente práctico: cuenta con varios compartimentos ideales para las pertenencias esenciales y ranuras para tarjetas y presenta un asa superior y una cadena extraíble que permiten llevar la pieza en la mano, como hizo Sassa, cruzada o sobre el hombro.
Para el calzado, Sassa se decantó por un calzado plano que puede sacar de su error a cualquier detractora de los zapatos sin tacón: el refinado mule Dior Bow (750 euros), fabricado también en piel de cordero y con una original suela con la forma de la letra 'D' de Dior. Fluida, de belleza serena y siempre natural, la mujer de Christian de Hannover demostró que el total look en negro, con texturas ricas y complementos prácticos y superfemeninos en iguales dosis, es una fórmula infalible para cualquier noche de verano.









