La lectura es una de las grandes pasiones de la reina Letizia, un hobby que deja ver en cada edición del Premio Miguel de Cervantes y en sus ya tradicionales visitas a la Feria del Libro de Madrid. A esta última lleva acudiendo anualmente desde el 2012 como parte de los actos oficiales de la agenda real que debe cumplir. Pero lo cierto es que para la esposa de Felipe VI no resulta una obligación pasear entre las casetas de libros, sino un auténtico placer. Y así lo ha dejado claro con cada una de las escapadas de incógnito que ha hecho al Retiro en los últimos tiempos, disfrutando por su cuenta mientras charla con los autores y compra diversas novelas.
Algo que ha vuelto a hacer esta vez, antes de que la 85ª edición de la Feria del Libro llegase a su fin. El viernes 12 de junio, la monarca intentó pasar desapercibida sin éxito: sobre las siete de la tarde aparecía como una visitante más —aunque rodeada de seguridad— en el parque madrileño. Lo hacía, además, con un look elegante pero muy sencillo, compuesto en su totalidad por el que se ha convertido en uno de sus colores favoritos.
Dejando a un lado el 'rojo Letizia' que tantas veces ha bañado sus elecciones, esta vez la soberana escogía algo mucho más discreto. Se decantaba por el que es, posiblemente, el básico de armario que más veces repite: los pantalones blancos. "Son infinitas las fórmulas de estilo con las que doña Letizia defiende cómo combinar acertadamente un pantalón blanco", apunta Luis Javier Merino, redactor de moda en ¡HOLA! y experto en el armario de las royals. "Tiene una amplia colección de esta prenda, con la que logra un efecto mágico que le hace parecer más alta sin necesidad de llevar taconazos".
Para su paso por la Feria del Libro, escogió unos vaqueros rectos de tiro alto que combinó con una camiseta de tirantes lisa. ¿Su truco para aportar un toque colorido a su look? Introducirlo en pequeñas dosis a través de sus accesorios, como su cinturón ancho, que combinaba a la perfección con un práctico tote bag con cierre de solapa y hebilla —ideal para guardar sus compras—, de cuyas asas doña Letizia colgó dos pinzas del pelo. Un gesto de lo más cotidiano y perfectamente comprensible teniendo en cuenta el calor que hace en la capital.
La Reina recorrió varias casetas, entre ellas una muy especial, en la que se encontraba Eduardo Mendoza. El escritor catalán, que recibió el Premio Princesa de Asturias de las letras el año pasado, estaba firmando ejemplares y promocionando su último libro, La intriga del funeral inconveniente, cuando doña Letizia se acercó a preguntarle: "¿Qué tal está yendo?" Admiradora de su trabajo, estuvieron charlando unos minutos antes de continuar con su paseo.
Vestir de blanco, la fórmula que la reina Letizia repite en El Retiro
No hay duda de que el tono más claro de la paleta es uno de los favoritos de la monarca. De hecho, la primera vez que fue de incógnito a la Feria del Libro de Madrid, en 2015, lo hizo con una combinación similar a la de este año: apostó por unos jeans blancos que acompañó con una camiseta de manga corta y letras estampadas, firmada por Hugo Boss. Como en esta ocasión, se decantó por el marrón a través de sus accesorios, pues de este color era tanto su bolso como las sandalias de cuña con las que acompañó su estilismo.
Aquella fue la primera visita que realizó a la Feria del Libro como Reina, pues había pasado justo un año de la proclamación de Felipe VI. "Doña Letizia, cuya presencia pasó casi inadvertida en el Paseo de Coches del parque de El Retiro, compró un ejemplar de Ángeles fósiles, de Alan Moore, y también visitó alguna caseta de literatura infantil, donde adquirió varios ejemplares para sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía", relataba entonces ¡HOLA! en sus páginas.
Pero sus total looks blancos también la han acompañado otros años: en 2024 estrenó un traje blanco de Mango junto a un top verde con croché, de Adolfo Domínguez. Como calzado, optó por la comodidad de sus zapatillas blancas Geo Court III de Vivobarefoot, un calzado que llevó por primera vez el 7 de mayo de 2024 y que había recuperado en ocho ocasiones hasta ese día.
Muy diferente fue el zapato que eligió siete años antes, cuando acudió a esta misma cita en El Retiro junto a su esposo. Aquella vez rompió la monocromía de su look también blanco, formado por un pantalón de traje y una camiseta de tirantes holgada, con unos salones de tacón y tira al tobillo en color burdeos, a juego con su clutch.











