Dos semanas después de su último acto público, en el que la vimos vestida de militar, hoy Amalia de Holanda reaparece con una imagen abolutamente distinta. La futura reina de los Países Bajos ha acompañado a sus padres, Guillermo Alejandro y Máxima, quienes han ejercido esta noche como anfitriones ante el presidente federal de Alemania, Frank-Walter Steinmeier y su esposa, Elke Büdenbender, en un banquete de Estado en el Palacio Real de Ámsterdam.
La pareja presidencial ha aterrizado hoy en la capital neerlandesa con motivo de un viaje oficial que busca potenciar la relación entre ambos países, y que tendrá lugar desde hoy hasta el próximo jueves 11 de junio.
La presencia de la heredera al trono de los Países Bajos siempre genera una gran expectación, y sus looks son analizados hasta el más mínimo detalle. La joven ha demostrado haber heredado de su madre la pasión por la moda, y, poco ha poco, ha ido definiendo su estilo adulto, siguiendo de cerca los pasos de Máxima pero aportando su sello personal. Hoy vuelve a demostrar que tiene voz propia y brilla con un conjunto que no va a tardar en dar la vuelta al mundo.
El nuevo vestido de gala de Amalia de Holanda
Aunque, como la Reina, ha demostrado en numerosas ocasiones que no tiene miedo a repetir diseños, y, de hecho, es una práctica habitual tanto en su día a día como en las ocasiones más formales, esta vez ha preferido estrenar. Ha optado por un favorecedor vestido de largo hasta el suelo, como dicta el protocolo, una pieza azul celeste de pura tendencia que le favorece especialmente por su colorimetría.
Se trata de una creación de escote palabra de honor, cuerpo corsé y falda recta que se ciñe al cuerpo en la zona de la cintura, lo que realza especialmente la figura, e incorpora unos tirantes anchos fruncidos que cubren parte del hombro. El toque especial lo aportan las aplicaciones brillantes en relieve bordadas sobre el pecho, las cuales, además de iluminar el rostro, elevan aún más el estilismo.
Está firmado por la casa Rachel Gilbert, bautizado como Malia y disponible actualmente para su compra a través de plataformas multimarca como MyTheresa.
La tiara que llevó Máxima en su boda
Como es habitual en eventos de este calibre, ha escogido un vestido largo y ha completado con tiara, concretamente, una muy significativa porque es la que llevó su madre en el día de su boda con el por aquel entonces príncipe Guillermo Alejandro. Esta diadema es, sin duda, una de las favoritas de la heredera. La estrenó en junio de 2022 en la fiesta por el 18 cumpleaños de Ingrid de Noruega, la noche de su debut con este tipo de joya.
La tiara se compone de dos partes y, aunque en origen tenía en la parte superior unas perlas, con las que su abuela subió al trono, su madre las quitó y las remplazó para su boda por unas estrellas que pertenecieron a la reina Emma, esposa de Guillermo III.
Los detalles del look de belleza
Moño bajo, recogido pulido, pelo suelto con ondas... hemos visto a Amalia lucir tiaras con todo tipo de peinados, pero, últimamente, se decanta mucho por los semirrecogidos románticos, como el que ha llevado hoy. Este tipo de looks son una opción intermedia ideal para despejar el rostro y ceder el protagonismo a la joya sin renunciar a la naturalidad y frescura que aporta llevar el pelo suelto.
Destaca también el maquillaje, muy favorecedor y juvenil, centrado en potenciar la jugosidad de la piel e iluminar la mirada mediante la aplicación de una sombra de tono champán tanto en el párpado móvil como en el lagrimal, un tono muy favorecedor que aligera la imagen final.








