Hoy La Haya ha sido escenario de una nueva imagen que demuestra hasta qué punto el estilo de Máxima de Holanda y la princesa Amalia empieza a caminar de la mano. La reina, el rey Guillermo Alejandro y la princesa de Orange han acudido a la reunión extraordinaria del Consejo de Estado celebrada con motivo de la despedida de Thom de Graaf como vicepresidente, pero han sido los looks coordinados de madre e hija los que han captado todas las miradas. Ambas han apostado por vestidos florales en tonos azules, con escotes en V y una elegancia muy similar, aunque cada una ha adaptado la tendencia a su personalidad. Además, ambas piezas tienen un detalle añadido: son vestidos que ya han llevado anteriormente.
Máxima recupera su vestido azul con estampado floral y transparencias
La reina ha vuelto a confiar en uno de sus recursos habituales: rescatar piezas especiales de su armario y darles una nueva vida. Para esta ocasión ha recuperado un vestido midi floral azul cielo firmado por Natan, el mismo diseño que estrenó durante su visita a Nueva York en junio de 2024.
El diseño juega con la ligereza gracias a una delicada sobrefalda translúcida que aporta movimiento y un efecto casi etéreo al caminar. La parte superior recuerda a una camisa, con cuello camisero, escote en V y unas mangas francesas ligeramente abullonadas realizadas también en un tejido transparente.
El tocado verde esmeralda que transforma el look de la reina y las joyas con historia
Como ocurre habitualmente con sus looks, los accesorios vuelven a tener un papel protagonista. Máxima ha combinado el vestido azul con un tocado verde esmeralda creado por Jolanda ten Brinke, su asistente personal, que demuestra su creatividad con un diseño que podría pertenecer perfectamente al universo de la alta sombrerería royal.
El contraste entre el azul del vestido y el verde profundo de los complementos aporta sofisticación. La reina ha añadido zapatos clásicos de tacón y un clutch en el mismo tono, creando una combinación cromática muy característica de su estilo.
Las joyas también han sido protagonistas: ha recuperado unos espectaculares pendientes largos con aguamarinas pertenecientes al joyero de los Orange, unas piedras que pertenecieron a la reina Juliana y que combinó con diamantes que recibió como regalo del rey Guillermo Alejandro en 2009.
La princesa de Orange demuestra que su estilo empieza a parecerse al de Máxima
La princesa Amalia también ha apostado por repetir un look. Ha elegido el vestido Tilly Midi Wrap Dress de Diane von Furstenberg, una firma conocida precisamente por sus icónicos vestidos cruzados.
El diseño comparte muchos códigos con el de su madre: estampado floral, tonos azules, escote en V y una silueta femenina pero cómoda. Sin embargo, Amalia lo llevó hacia un terreno más joven y minimalista.
Ha completado el look con zapatos nude de tacón y un bolso de mano de ante en el mismo tono. Frente al recogido de Máxima, la princesa ha optado por llevar su melena suelta, con raya en medio y un acabado natural.
Una aparición institucional con una imagen cada vez más simbólica
La presencia de Máxima, Guillermo Alejandro y Amalia en La Haya ha formado parte de la reunión extraordinaria del Consejo de Estado, un acto institucional marcado por la despedida de Thom de Graaf.
La imagen de madre e hija ha vuelto a poner de relieve la evolución de la princesa de Orange. Amalia, que cada vez asume más protagonismo dentro de la familia real holandesa, empieza a construir una identidad propia, aunque con evidentes referencias al estilo de su madre.








