Hay personas que nacen con un talento natural, uno que empieza a hacerse evidente desde muy jóvenes. Así sucede con Inés Domecq (Jerez de la Frontera, Cádiz) y su sensibilidad única para la moda que parece acompañarla desde siempre. Hija menor del empresario Huberto Domecq y de María Jesús Fernández, está casada con Javier Martínez de Irujo, nieto de la duquesa de Alba, Cayetana, con quien tiene dos hijos. Su entorno y su agenda, marcados por citas especiales, han terminado de convertir cada una de sus apariciones en una oportunidad para confirmar su gusto y estilo.
Estilo que conquista el día a día
La jerezana tiene un estilo impecable, que no duda en utilizar como una de sus mejores cartas de presentación vaya donde vaya. Le gusta apostar por diseños que marcan la diferencia y que juegan tanto con los volúmenes como con los estampados más bonitos del momento. Y aunque cada look tiene un punto de encanto diferente, entre sus preferencias estéticas destaca con fuerza el blanco y el negro. Una combinación de colores a la que recurre casi siempre, no solo por su elegancia natural, sino porque se trata de una de las duplas más sofisticadas de la paleta cromática.
Un armario con básicos atemporales
Como era de esperarse, la marquesa de Almenara cuenta con un armario sofisticado, repleto de básicos atemporales, entre los que conviven pantalones relajados, camisas oversize y vestidos de carácter especial. La gran mayoría, por supuesto, en blanco, negro o en una mezcla de ambos tonos. Así nos lo ha dejado claro durante los últimos años, aunque en ocasiones puntuales también le gusta integrar pinceladas de color a su dupla preferida, añadiendo un toque más fresco y divertido. Eso fue lo que ocurrió el pasado mes de mayo de 2025, cuando eligió un conjunto de IQ Collection, su propia firma de moda, para disfrutar de una tarde de toros en Sevilla.
Sofisticación que destaca en los eventos más relevantes
No solo asiste a los eventos como invitada; en ocasiones también lo hace como homenajeada. Así sucedió hace solo unas semanas, cuando fue reconocida con el Sombrero de Oro durante la Feria de Jerez. Una prueba de cómo lleva su gusto por la moda a su máxima expresión, a través de piezas icónicas que van desde estampados con carácter hasta escotes marcados, y que confirman que el blanco y el negro también pueden resultar magnéticos. En esta ocasión, su apuesta estaba formada por una blusa blanca con lunares negros, un pantalón recto (y fluido) y un sombrero cordobés de ala ancha, también en negro.
Las celebraciones y los eventos familiares también son algunos de los escenarios donde mejor se puede admirar su estilo. Así ocurrió en la fiesta de máscaras de Tana Rivera, donde apostó por un conjunto muy elegante, firmado por Roberto Diz, que se conformaba por un top de lentejuelas y un pantalón extralargo de terciopelo. El toque final fue, sin duda, el detalle blanco que llevaba al hombro y que aportaba un contraste muy natural a la propuesta. Un gesto sencillo, pero con mucha intención, que terminaba de reforzar el equilibrio entre sofisticación y elegancia andaluza que la hace inconfundible.
Una firma de moda que refleja su estilo
Como diseñadora de IQ Collection, Inés Domecq, firma que lanzó junto a Virginia Pozo, apuesta por colecciones con diseños sofisticados, entre los que destacan las piezas en tonos neutros. Sus creaciones han vestido desde a la reina Letizia hasta a algunas de las aristócratas más relevantes. Son prendas cuidadas, con diseños que destacan a través de los pequeños detalles y que logran convertir la sobriedad en algo mucho más memorable. Es por eso que ella se ha convertido en la mejor embajadora de su propia firma, luciendo las piezas más icónicas siempre que la ocasión lo permite.









