Sofía Palazuelo ha vuelto a demostrar por qué es una de las invitadas más elegantes de nuestro país este fin de semana, acudiendo a una boda enfundada en un bonito vestido midi de escote recto, cuerpo ceñido y falda plisada, del diseñador Jan Taminiau, que nos confirma (una vez más) su maestría en el arte de la moda de eventos. Históricamente relegado a un segundo plano en nuestros looks de fiesta, el color marrón esconde un secreto que las expertas como ella ya dominan a la perfección, especialmente de cara a bodas, bautizos y comuniones, citas en las que esta temporada están triunfando los tonos chocolate.
Sofía Palazuelo triunfa con un vestido de invitada de falda plisada
Tal y como explica la consultora de colorimetría María Moreta, esta mala fama con la que se asociaba esta paleta tiene una base lógica: "en su esencia más pura, es un color de base cálida, esencialmente es un naranja o un rojo muy oscurecido con bastante negro". Durante años, comprábamos la ropa por pura inercia sin tener en cuenta si nuestro subtono de piel era frío o cálido. Por eso, cuando una persona de tez fría vestía un marrón equivocado cerca del rostro, el efecto óptico era letal, marcando muchísimo las ojeras y otorgando a la piel un aspecto de fatiga casi inmediato.
Esa repetición de errores estilísticos fue lo que, según apunta Moreta, alimentó "el mito de que el marrón apaga, cosa que, por ejemplo, con el negro no ha sucedido y lo damos como el básico de cualquier armario". Ahora, por suerte, este tono neutro y sofisticado ha vuelto a conquistarnos gracias a su versatilidad, su elegancia atemporal y su capacidad para crear looks muy armoniosos. Desde los matices café y chocolate hasta los destellos bronce o caramelo, el marrón se integra con las texturas típicas del verano (sedas, gasas y linos) y ofrece una alternativa inesperada y muy chic para cualquier invitada que no quiera vestir de negro, sobre todo si es de día.
Marrón chocolate, el color inesperado que más le favorece
Con el auge de la colorimetría, hoy somos mucho más conscientes de qué matices nos favorecen realmente. El marrón no está prohibido para nadie; la clave, como bien señala nuestra experta, es simplemente elegir la tonalidad adecuada. Un dogma de estilo que la duquesa de Huéscar ha aplicado a la perfección con este sofisticado diseño midi de tirantes espagueti y cenefas geométricas. Al elegir este matiz tierra exacto, Sofía no solo logra iluminar su rostro y potenciar su belleza natural, sino que pone en valor que el marrón, bien llevado, es el color estrella para las invitadas de sobresaliente en cualquiera de las temporadas.
Para la ocasión, como decíamos, ha contado con el talento de Jan Taminau, uno de sus modistos de cabecera. El neerlandés, entre cuyas clientas encontramos a la reina Máxima de Países Bajos, diseñó también el look floral que la duquesa de Huéscar llevó al bautizo de su hija Sofía, en 2023, y el vestidazo azul con fajín bordado que la convirtió en la invitada mejor vestida de la boda de su cuñado, Carlos Fitz-James Stuart, y Belén Corsini. Sobre el vestido, se ha puesto una chaqueta larga de mangas cortas y cuello redondo, que presenta los mismos detalles de cenefas a contraste.






