Ginebra ha vuelto a defender su título como meca de la Alta Relojería al acoger una vez más la prestigiosa Watches & Wonders, el indiscutible olimpo de los relojes, donde se reúnen expertos, compradores, artesanos y prensa especializada del sector para conocer (y, con suerte, fichar) las últimas novedades de las mejores firmas. En esta edición de 2026, Hermès nos invita a mirar más allá.
La casa por excelencia de marroquinería francesa ha presentado sus nuevos diseños en la convención suiza mediante una impresionante instalación móvil creada por el artista Jean-Simon Roch, en la que dialogan la mecánica del tiempo y la tramoya del teatro. Tres nuevas obras maestras —el Hermès H08 Squelette, el Arceau Samarcande y el Slim d’Hermès Squelette Lune— renuncian a las esferas opacas de los relojes tradicionales para dejarnos ver el latido de sus engranajes. En estos 'relojes esqueleto', función y estética bailan al mismo compás.
Hermès H08 Squelette: la arquitectura del tiempo
Si tuviéramos que definir el chic deportivo contemporáneo, sería con este reloj. El modelo H08 de Hermès continúa desafiando la geometría con su inconfundible forma, que es a la vez redonda y cuadrada. El añadido que propone esta versión es un detalle inédico que enmarca su caja de titanio satinado de 39 milímetros: el nuevo calibre esqueleto de titanio H1978 S.
Esta pieza viene acompañada de una sofisticada correa de caucho trenzado, de las cuales nos parece un acierto rotundo la de tonalidades azules. En ella, los índices luminiscentes de Super-LumiNova® crean un contraste gráfico tan potente que es imposible retirar la mirada. Las líneas de fuga te guían por un laberinto de engranajes que se superponen con una profundidad fascinante.
Arceau Samarcande o un homenaje a su legado ecuestre
Para las amantes del romanticismo y la herencia marroquinera de la firma, el modelo Arceau Samarcande es ideal. La línea Arceau, que el genial Henri d'Origny diseñó allá por 1978 con sus características asas asimétricas en forma de estribo, se reinventa este año rindiendo el homenaje definitivo a los orígenes ecuestres de Hermès. Lo que hace verdaderamente especial a esta joya de 38 mm (disponible en oro blanco o rosa) es su esfera, que está tallada en cristal de Saint-Louis formando la elegante silueta de una cabeza de caballo.
A través de este calado podemos espiar el nuevo calibre automático H1927. Cuenta con una repetición de minutos, una de las complicaciones más complejas y valoradas de la Alta Relojería, que hace resonar el tiempo con una acústica exquisita. Y para las más curiosas, su fondo de zafiro permite admirar en secreto los martillos de la sonería y un microrrotor decorado con el clásico motivo Duc attelé.
Slim d'Hermès Squelette Lune, el cosmos en tu muñeca
Para cerrar este trío de ases, la maison nos invita a sumergirnos en el misticismo del Slim d'Hermès Squelette Lune, poesía para la muñeca que es fuera de este mundo. Latiendo al ritmo del movimiento mecánico ultrano H1953, esta pieza no solo deja su corazón al descubierto, sino que va un paso más allá al rastrear con una precisión asombrosa las fases lunares tanto del hemisferio norte como del sur. Es decir, llevas el cosmos entero contigo a todos lados.
De cara a su debut en Watches & Wonders, Hermès ha vestido esta maravilla de doble fase lunar en dos innovadoras y apetecibles gamas cromáticas: un sofisticado verde mar y un azul profundo.









