Jessie Buckley, ganadora del Óscar a la mejor actriz por Hamnet, destaca por ser una de las intérpretes más emocionales del momento y esto se extiende más allá de su carrera profesional.
Su papel en el film, producido por Steven Spielberg y dirigido por Chloé Zhao, da vida a Agnes, la mujer de William Shakespeare, personaje que conlleva una enorme carga emocional: el duelo por la pérdida de su hijo, el dolor, la rabia y, finalmente, la aceptación, germen de Hamlet.
Esa intensidad que atraviesa en la gran pantalla no es ajena a su propia historia. Jessie Buckley ha hablado en varias ocasiones de su mundo interior, de la exigencia con la que ha convivido y de cómo su salud mental ha sido también un territorio que ha tenido que aprender a sostener y comprender.
En una entrevista con la BBC recientemente ha contado que en su juventud y adolescencia vivió un “verdadero infierno” porque tuvo que lidiar con un TCA y con una depresión. Asegura que le llevó mucho tiempo superarlo y que “no sabía cómo estar viva de la manera en que quería estarlo”. Ha explicado que fue difícil pero que la música y las artes escénicas la ayudaron a transformar aquella vorágine para salir adelante.
En aquellos años, Jessie se dio cuenta de que, como seres humanos, “tenemos que ser capaces de reconocer nuestras vulnerabilidades” porque, evidentemente “no podemos pasar por la vida sin que cosas como estas nos afecten”, pero sí tenemos la capacidad de “transformarlas en algo que nos permita vivir la vida como queremos”.
Tener un círculo de apoyo también es importante, según Jessie. “Estoy muy agradecida con todas las personas que me ayudaron en el camino y con quienes supieron acompañar y sostener ese proceso”, ha sostenido. "Hubo momentos en los que pensaba: si aquí no consigo mejorar, no voy a poder seguir haciendo esto, esta música, formar parte del teatro… no voy a poder hacerlo más y probablemente no sobreviva", ha dicho en la entrevista.
Además, ha revelado de dónde sacó la fortaleza para seguir adelante. "Algo cambió algo en mi cabeza: pensé que no quería sacrificarlo todo, que lo que hacía era más grande que todo lo demás".
Es fascinante cómo la música puede ayudar en escenarios vitales como este. Jessie creció muy ligada a ella. Su madre era terapeuta musical lo que quizá también contribuyó a que ella creciera como una niña muy emocional y esto, además, la ha llevado a escoger papeles de una intensidad brutal. Se hizo conocida en 2008 al quedar segunda en el talent show de la BBC I’d Do Anything y después saltó a la fama por Wild Rose en 2018 y en 2019 la consolidó con Chernoby, un largo al que siguieron otros proyectos que probaron su talento.











