Las plantas de interior nos hablan de cómo se encuentran a través de su propia apariencia. Transmiten pistas sobre su estado de salud a través del aspecto de sus hojas y de sus tallos, así como mediante otros factores como, por ejemplo, su crecimiento. Por eso conviene estar atentos a estas señales para poder detectar qué les sucede a tus plantas, solucionar los problemas y verlas crecer de nuevo sanas y felices.

Hojas que amarillean
Si tus plantas están empezando a mostrar hojas que amarillean debes preguntarte por qué. Que las hojas de las plantas de interior se vuelvan amarillas es un fenómeno que puede estar provocado por diferentes motivos. Uno de ellos se conoce como clorosis y no es otra cosa que la falta de clorofila. Las hojas amarillas son una de las pistas más habituales que nos envían las plantas cuando no están bien.
Sin embargo, la clorosis no es la única razón por la que las hojas de las plantas pierden su color verde y se vuelven amarillas. También puede ser por falta de agua, por falta de luz natural o por carencias nutricionales.
Si son varias las hojas que se están poniendo amarillas y, el sustrato está muy húmedo, puede ser que la planta esté sufriendo un exceso de agua. Si, por el contrario, la tierra está seca y las hojas están poco firmes además de amarillas el motivo puede ser la falta de riego. Para resolver el problema comprueba el estado del sustrato y ajusta el riego. No añadas fertilizante sin saber la razón por la cual las hojas han amarilleado.

Las puntas de las hojas se vuelven marrones y secas
Es una señal muy común que detectamos en las plantas de interior con bastante frecuencia. Las puntas de las hojas se vuelven marrones y se secan y estas zonas marrones van avanzando hacia el interior de la hoja. Este síntoma puede estar relacionado con un riego escaso o poco regular y, en especies sensibles, con una falta de humedad en el ambiente.
Lo primero que debes hacer es regar la planta de una forma más adecuada para ella. Sabrás cómo debes regarla vigilando el estado del sustrato, informa que no permanezca mucho tiempo seco ni encharcado. Tendrás que preocuparte cuando las manchas marrones avanzan rápidamente por las hojas o afectan a muchas hojas nuevas de tu planta.
© UnsplashHojas que caen hacia abajo
¿Las hojas de tus plantas de interior están lacias y caen hacia abajo? Cuando el follaje pierde firmeza lo más habitual es que estén sufriendo estrés hídrico. Es decir, que el agua que reciben no es suficiente para ellas. Aumenta la frecuencia y la cantidad del riego y comprueba que tu planta se recupera.
Otra de las razones para que las hojas caigan lacias puede ser por encharcamiento del sustrato y pudrición de las raíces. También el calor excesivo o los cambios drásticos de temperatura pueden hacer que las hojas caigan. Vigila que no estén colocadas cerca de un radiador u otra fuente de calor.
© UnsplashHojas que se enrollan o se arrugan
Si tu planta de interior no está en un entorno adecuado para ella puede demostrártelo a través de sus hojas que se enrollan o se arrugan. Entre las posibles causas puede estar la falta de agua, el calor o la acción de algunas plagas como los pulgones o los trips. .
Debes observar esta deformación de las hojas afecta a los brotes nuevos o a las hojas antiguas, si va acompañada de manchas o de puntos oscuros, o si las hojas se han arrugado después de días de mucho calor.
Por otro lado, conviene vigilar la planta para detectar posibles insectos que la estén estropeando. Una vez hayas averiguado la razón que provoca el problema podrá solucionarlo.
© UnsplashPlantas que pierden sus hojas de forma repentina
¿Alguna de tus plantas de interior ha perdido un número considerable de hojas de un día para otro? Si esto ha ocurrido piensa que es una señal de que la planta está sufriendo estrés. No se trata de que haya perdido alguna hoja, algo que es totalmente normal, sino que se han caído bastantes y de forma muy repentino.
Fíjate en qué hojas se caen: si son las más antiguas y las que están abajo o si caen hojas de distintas edades. Busca también otras pistas o señales como amarilleamiento, falta de textura o de firmeza.
© UnsplashAparecen manchas en las hojas
SI las hojas de tus plantas muestran manchas, ten en cuenta que es un síntoma que no indica nada bueno. Sobre todo, debes preocuparte sin las manchas afectan a bastantes hojas, así como si aumentan de tamaño o se extienden por toda la planta.
Las manchas marrones o negras pueden deberse a quemaduras solares, a una bajada de las temperaturas, daños físicos o problemas de riego. También pueden indicar que las plantas están sufriendo alguna enfermedad. Las manchas de color claro pueden indicar la presencia de ácaros o insectos que la estén dañando.
Para tratar de solucionar el problema que está causando las manchas en las hojas retira tu planta de una exposición excesivamente soleada. También es importante no mojar las hojas a la hora de regarlas.
Un consejo: hasta que averigües la razón por las que planta presenta manchas en las hojas, aléjala del resto de plantas para evitar posibles contagios.
© UnsplashPlantas que no crecen y presentan brotes débiles
Cuando una planta de interior no crece con vigor, apenas presenta hojas nuevas y sus tallos son muy largos y finos, seguramente está sufriendo un problema. Una de las causas más frecuentes de debilitamiento de una planta de interior es luz natural insuficiente. Lo más probable es que la planta no esté recibiendo la iluminación que necesita. Observa si los tallos crecen hacia la ventana o se inclina hacia una fuente de luz.
Para solucionar el problema y recuperar tu planta, búscale una nueva ubicación en un espacio más luminoso.
© UnsplashHojas que se cubren de telarañas finas
Cuando se detectan este tipo de telarañas en las hojas y tallos de una planta de interior lo que suele suceder es que está afectada por una plaga. Por lo general, si se busca un poco más se pueden encontrar entre los tallos y hojas los insectos que provocan estas señales. Pulgones, cochinillas, araña roja… Aunque cada uno de estos insectos se manifiestan de forma diferente, suelen dejar señales como estas. También producen una sustancia pegajosa que cubre las hojas.
Para acabar con estos insectos dañinos utiliza un insecticida específico y aplícalo sobre la planta siguiendo las instrucciones del fabricante.
© UnsplashTallos que se ablandan
¿Alguna de tus plantas ha perdido vigor y los tallos se han ablandado? Éxtraela de la maceta y revisa las raíces, ya que la causa del problema puede estar en ellas. Si las raíces se presentan oscuras y blandas, eso puede significar que la planta está sufriendo podredumbre radicular, seguramente provocada por un exceso de riego. Para tratar de salvar la planta, cambia el sustrato y reduce la frecuencia de riego.
Otra evidencia de este problema lo verás en la tierra de las macetas, que también proporciona información sobre si tu planta está bien cuidada o si, por el contrario, está sufriendo algún problema de salud. Cuando el sustrato está muy húmedo y permanece así durante mucho tiempo lo más normal es que estemos regando la planta de forma excesiva, o que la maceta no tenga agujeros de drenaje. Sea como sea, esto hará que las raíces de la planta se pudran.




