Hace tres años que Manuel Díaz 'El Cordobés' se cortaba la coleta. Un momento muy duro profesionalmente, en el que emociones como orgullo, pero también incertidumbre, se aúnan. Desde entonces, el que marcara una época como torero no ha hecho otra cosa que reinventarse e involucrarse en nuevos proyectos en los que hemos conocido otra faceta más personal e íntima, como, por ejemplo, en su paso por los fogones de Masterchef Celebrity. A nivel personal, ha buscado refugio en su familia y en la calidez de su hogar, una finca de 150 hectáreas, situada en Guillena (Sevilla), que el diestro adquirió en 1993, año en el que tomó la alternativa, por lo que adquiere un valor sentimental incalculable.
Una finca con historia
La finca 'Cerro Negro' es la propiedad donde 'El Cordobés' y Virginia Troconis viven felices junto a sus hijos. No se trata de cualquier terreno o vivienda, puesto que su anterior dueño era el reconocido empresario, ganadero y promotor taurino José Luis Martín Berrocal, padre de Vicky Martín Berrocal y, por tanto, exsuegro del torero.
El encanto de una casa de campo andaluza: madera, porches y comedores al aire libre
La espectacular vivienda, de estilo rústico andaluz, no solo es refugio familiar, sino que también funciona como ganadería. Ubicada en pleno campo, cuenta con olivos centenarios y amplias estancias con luz natural, donde celebrar sus numerosas reuniones familiares. El exterior se ha concebido para disfrutar, donde amplios porches, donde se han diseñado coquetos comedores exteriores o zonas, simplemente, de reunión al aire libre, reflejan ese carácter tan tradicional de las casas de campo, donde la madera, además de dar cobijo, aporta calidez inmediata. El contrapunto lo ponen los muebles, con una estética más chill out, donde el blanco se funde con las notas de color de los cojines, que crean esa atmósfera de casa vivida.
Así es el interior de 'Cerro Negro': espacios amplios, maderas oscuras y recuerdos taurinos
Al cruzar el umbral de la puerta, el estilo de la zona no se pierde y se me entremezcla con el blanco impoluto de las paredes, que suavizan la escena. El maximalismo toma fuerza en el salón, un espacio de dimensiones generosas, donde varios sofás mullidos en tono marrón tierra presiden el área de estar. La madera robusta y oscura de nogal se adueña del mobiliario y las lámparas de mesa aportan pequeños toques de un interiorismo cuidado y pensado para pasar largas jornadas en familia. Además, los guiños taurinos forman parte de la decoración, con cuadros que visten las paredes y recogen la zona de comedor, donde también destaca el tapizado rojo de las sillas, un color muy relacionado con el mundo del toro y que añade ese toque de color vibrante a la escena.
La cocina es el gran corazón de la finca, donde tanto el torero como su esposa pasan largas jornadas. El mármol y la madera encuentran aquí un perfecto equilibrio, delimitando las zonas de trabajo o de almacenaje. La imponente isla es el eje central de la sala, donde unas butacas en un azul terciopelo ponen un extra de vitalidad. Si quieres ver cómo es por dentro la majestuosa finca 'Cerro Negro', dale al play.





