Maribel Verdú, que acaba de cumplir 56 años, está en un momento inmejorable. Si hace un mes celebraba su 27.º aniversario de boda con Pedro Larrañaga, justo ahora acaba de estrenar su último proyecto, la segunda temporada de la serie Furia. Es una de las actrices más consolidadas de nuestro país; le encanta leer, le apasiona la decoración y ama viajar; así es Maribel Verdú cuando se apagan los focos. Pero, ¿cómo es su refugio más íntimo?
La protagonista de títulos imprescindibles de nuestra cinematografía como El laberinto del fauno, Amantes o La buena estrella ha convertido su casa familiar en Madrid en un auténtico santuario de calma. Un hogar en pleno centro de la ciudad, donde una arquitectura reposada, la riqueza táctil de los materiales nobles y un cuidado proyecto de interiorismo se alían para crear una atmósfera de estética ecléctica tan sofisticada como acogedora.
El salón 'total white': del sofá borreguito en crema a las butacas de orejas 'vintage'
A Maribel Verdú le encanta ejercer de anfitriona y ha reconocido en televisión que no solo le encanta invitar a sus amigos a casa, sino que después tiene que dejar todo limpio y ordenado. Así pues, ha diseñado cada estancia de su casa al milímetro, cuidando los detalles. El salón es el auténtico corazón de la vivienda, el centro neurálgico de su vida social, donde los encuentros con amigos tienen lugar.
Apasionada de la decoración, ha apostado por una estancia abierta, amplia y muy luminosa gracias a un interiorismo minimalista, donde el pavimento continuo de tarima de roble claro consigue una gran fluidez entre las distintas zonas de estar, relax y comedor. La arquitectura ha eliminado cualquier tabique y ha escogido en su lugar una amplia embocadura de paso sin puertas, rematada en la parte superior por una moldura perimetral en blanco tiza.
Los textiles contribuyen a ese efecto sereno y calmado con soluciones ligeras, como el lino para los visillos, que además filtran los rayos de sol directo durante el día, y unas cortinas más gruesas en tono gris, dispuestas estratégicamente desde el techo para alargar la cota de altura de las paredes —el truco de 'celebrity styling' que es tendencia en redes sociales—.
Para el espacio destinado al relax, un gran sofá de líneas envolventes y tapizado en tejido bouclé en color crema es el gran protagonista, puesto que aporta una calidez táctil muy confortable al centro del salón. Como contrapunto, un improvisado rincón de lectura con una silla de cuero negro con pátina y brazos de madera noble vista, donde destaca un cojín de inspiración étnica con bordados geométricos y borlas en los extremos. Una pieza de diseño que marca el carácter de la vivienda, transformando una casa de revista en un hogar con alma.
Aquí, los pasillos y los rincones secundarios no son solo lugares de tránsito, sino que se han diseñado como una prolongación más dentro del minucioso proyecto de interiorismo. Por ejemplo, las esquinas del salón y los distribuidores que conectan las diferentes áreas mantienen la misma coherencia decorativa a través de la iluminación y de una selección muy cuidada de los elementos ornamentales:
- Puntos de luz: No pasa desapercibida la lámpara de pie que está al lado de la ventana y que permite que, una vez caída la tarde, la luz cálida invada el salón. Además, se ha escogido una pieza de madera para contribuir con la calidez de la estancia.
- Espejos estratégicos: Es uno de los recursos más usados en las zonas de tránsito para añadir un plus de luz y, además, ampliar visualmente los espacios.
- Plantas y materiales orgánicos: Además de llenar de verde el espacio y transmitir esa energía y conectar directamente con la naturaleza, las macetas en fibras naturales son un claro ejemplo de su apuesta por lo orgánico, que combina a la perfección con otros materiales nobles como la madera o el cristal.
- Las mantas de lana (plaids) y cojines con relieve completan una estética acogedora y serena.
El salón de Maribel Verdú es el claro ejemplo de cómo apostar por un salón blanco impoluto, casi de catálogo, pero que no resulte frío en el día a día, gracias a la combinación del sofá bouclé con las cortinas de techo y los muebles con personalidad propia que añaden ese toque definitivo para generar una atmósfera más cálida y personal. Un proyecto muy fácil de replicar en nuestras casas.
La lección de arquitectura interior: cómo convertir el bajo de la escalera en una biblioteca a medida
Además del cine, el teatro o la televisión, está claro que a la intérprete, la actriz más nominada a los Premios Goya de la historia, le apasionan los libros y ha creado una comunidad en torno a sus lecturas, publicaciones que nos han permitido entrar un poco en su faceta más íntima y no solo conocerla mejor, sino también ver algunos de los rincones más especiales de su casa. En el salón, vemos cómo los libros no solo son parte de la decoración, sino que también los conserva como piezas de auténtico coleccionista. Para ello, el gran acierto con el que se ha resuelto el hueco de la escalera mediante un mueble de biblioteca creado a medida.
En lugar de dejar una zona muerta bajo la escalera, se ha integrado a la perfección una librería en blanco mate con baldas corridas que se van adaptando a la altura de los peldaños, creando hornacinas que maximizan el espacio de almacenaje vertical sin invadir la zona de paso.
En un ambiente en el que se ha priorizado los espacios abiertos, acogedores y limpios visualmente, el diseño de la librería está más que pensado para que no sature. Por un lado, la estructura blanca hace que el gran peso sean los propios ejemplares, expuestos casi como obras de arte. Y, por otro lado, la barandilla exenta en vidrio es una gran solución arquitectónica porque permite ver la continuidad de los peldaños y las baldas desde cualquier ángulo del salón y no interrumpe el paso de la luz.
El arte del estilismo: piezas de cerámica escultórica y guiños al diseño contemporáneo
Fotografías, jarrones, plantas, flores... piezas que conviven en los rincones y que tienen un gran impacto dentro de la decoración de su hogar. Así se crean espacios personales, con carácter y que definen una casa con alma y a la vez es toda una lección de lujo silencioso.
El jarrón de cerámica blanca en forma de "U" llena de vida el salón gracias a los tulipanes blancos, que se caracterizan en el lenguaje de las flores por transmitir calma, serenidad y armonía. Su sencillez se relaciona con el respeto y la elegancia; además, representan un amor limpio, puro e inocente.
El estilismo huye de lo convencional integrando piezas de carácter lúdico o de autor que rompen la seriedad del conjunto. Destaca la lámpara en forma de astronauta, un proyector que ha causado furor dentro del mundo deco y que añade un guiño divertido.
La vegetación de interior no se limita a grandes maceteros, sino que también se han añadido pequeños toques en consolas y mesas auxiliares para apostar por una colección amplia de suculentas, cactus y varias sansevierias, conocidas popularmente como 'lengua d suegra'. Especies aportan un dinamismo escultórico fascinante: la estructura abanicada de las rosetas en tonos verde empolvado y rojizo dialoga con las líneas verticales de las pequeñas matas, sumando riqueza táctil a las superficies de madera y cristal. Además, son muy resistentes y fáciles de cuidar.
















