Londres se convirtió el viernes 9 de octubre en escenario de una de esas alfombras rojas en las que resulta difícil decidir dónde mirar primero. En el Museo de Historia Natural, la quinta edición de los premios The Albies reunió a George y Amal Clooney, anfitriones de la gala, y a Brad Pitt junto a su pareja, Inés de Ramón. La abogada y activista acaparó todas las miradas con un vestido dorado, cubierto de lentejuelas y rematado con una cascada de flecos, mientras que la ejecutiva del sector de la joyería apostó por un diseño de encaje floral verde grisáceo, transparencias y una espectacular cola. Dos propuestas muy distintas, pero con un denominador común: ambas entendieron que una gran noche pide algo más que un vestido bonito.
Amal Clooney, una aparición de oro con ecos de los años veinte
Como anfitriona de la velada, Amal Clooney se vistió con un vestido de Gucci en un tono dorado luminoso, con una silueta estructurada y escote bardot que dejaba los hombros al descubierto. El cuerpo, ceñido y moldeado, estaba cubierto por hileras de lentejuelas doradas que atrapaban la luz y prolongaban su efecto hasta una falda recta, de línea columna, rematada con flecos de cuentas que caían en capas.
El movimiento era parte esencial del diseño. Más que un vestido completamente cubierto de brillo, la pieza jugaba con la caída de los flecos, que aportaban dinamismo y evocaban el glamour de los años veinte. La silueta escultural del escote equilibraba el efecto decorativo del tejido, mientras que la falda alargaba la figura. El resultado tenía algo de estrella del Hollywood clásico, pero con una energía festiva que encajaba con una gala de estas características.
La abogada completó el look con zapatos de tacón metálicos y punta afilada, un bolso de mano brillante y pendientes protagonistas con diamantes. En cuanto al pelo, llevó su melena castaña con mechas iluminadas, raya lateral y ondas suaves, un peinado que reforzaba la referencia al viejo Hollywood sin competir con el vestido. El maquillaje, en tonos champán y rosados, con labios nude mate, mantuvo la atención en el conjunto y en la luminosidad del dorado.
George Clooney, el contrapunto clásico
A su lado, George Clooney mantuvo el registro elegante y atemporal que suele caracterizar su estilo. El actor vistió un esmoquin negro de Gucci, con chaqueta de solapas de pico, pantalón de pinzas y zapatos de charol. La pajarita completaba una fórmula clásica que, lejos de competir con el dorado de Amal, dejaba que el vestido de su mujer concentrara el protagonismo visual.
La pareja volvió a mostrar esa sintonía de estilo que consigue que dos propuestas diferentes funcionen juntas en una alfombra roja. Frente al brillo y el movimiento del vestido de ella, él optó por la sobriedad del esmoquin. Una combinación que encajaba tanto con el carácter formal de la gala como con el papel de anfitriones que ambos desempeñaban.
Inés de Ramón apuesta por el encaje verde con efecto segunda piel
Si el vestido de Amal era una celebración del brillo, el de Inés de Ramón jugaba con una sensualidad mucho más delicada. La pareja de Brad Pitt eligió un vestido largo de encaje en un tono verde salvia, cercano al gris, con bordados florales repartidos por toda la silueta. La manga larga contrastaba con el escote bardot, que dejaba los hombros al descubierto y aportaba una nota femenina al diseño.
Uno de los detalles más llamativos estaba en el forro interior en color nude. Al confundirse visualmente con la piel, creaba un efecto de transparencia que permitía apreciar el dibujo del encaje sin que el vestido perdiera su estructura. El contraste entre el tono suave del forro y el verde grisáceo del tejido daba profundidad al bordado y hacía que las flores destacaran sobre el cuerpo.
La construcción también contribuía a que el vestido resultara especialmente favorecedor. La cintura quedaba definida antes de abrirse en una falda voluminosa, larga y rematada con una cola espectacular. Esa combinación de cuerpo ajustado y caída amplia creaba una silueta de inspiración romántica, más cercana a la de un vestido de noche de alta costura que a la de un diseño de encaje convencional.
Inés dejó que el vestido hablara por sí mismo. Llevó su melena castaña larga con ondas, y completó el maquillaje con delineado negro, colorete rosado y labios en un tono malva discreto.
Brad Pitt, con esmoquin y gafas de aviador
Brad Pitt acompañó a Inés con un esmoquin negro y pajarita, una apuesta clásica que completó con zapatos de cordones y gafas de montura estilo aviador. El actor mantuvo así una imagen sobria frente al romanticismo del vestido de su pareja. La combinación funcionaba por contraste: él, con líneas limpias y una paleta contenida; ella, con encaje floral, hombros descubiertos y una falda de gran volumen.
Aunque la pareja mantiene una vida personal relativamente discreta, sus apariciones conjuntas despiertan interés, especialmente en citas como esta. Los Albies fueron una ocasión poco habitual para verlos en una alfombra roja internacional junto a los Clooney, amigos de Pitt desde hace años.
Una alfombra roja al servicio de una causa
La noche tenía un propósito que distingue a los Albies de una gala de celebridades convencional. Los premios fueron creados por George y Amal Clooney a través de la Clooney Foundation for Justice y llevan el nombre de Albie Sachs, juez sudafricano y activista contra el apartheid. Su objetivo es reconocer a defensores de los derechos humanos, periodistas y activistas que han asumido riesgos para luchar por la justicia en distintos lugares del mundo.
En una declaración difundida con motivo de esta edición, George y Amal señalaron que los homenajeados representan los valores esenciales de su fundación y que querían transmitir a quienes defienden la justicia que «el mundo está mirando y que no están solos».
Desde que comenzaron en Nueva York en 2022, los premios se han convertido en una cita internacional que reúne a figuras del cine, la moda y la cultura. La edición de este año, celebrada en Londres, contó también con invitados como Emily Ratajkowski, Laura Dern y Donatella Versace. Sin embargo, entre todos los looks, los de Amal Clooney e Inés de Ramón ofrecieron dos maneras memorables de vestir para una noche especial: una a través del brillo teatral del oro y otra mediante la delicadeza del encaje y las transparencias.










