Mar Gausachs, estilista: "A veces, una estancia no termina de funcionar simplemente porque carece de cortinas"


La experta reclama el papel esencial que cumplen los textiles en nuestra casa y nos da las claves para elegirlos, colocarlos y combinarlos, de forma que nos ayuden a crear una decoración de 10


La estilista Mar Gausachs apoyada en una mesa de madera © mariapujol
26 de marzo de 2026 a las 13:01 CET

Los textiles suelen ser esos grandes olvidados de la decoración de interiores. Elegidos en último lugar, normalmente con prisa y la mayoría de las veces con el presupuesto casi agotado. Sin embargo, bien seleccionados e integrados en las estancias suavizan las proporciones y crean sensación de armonía inmediata. Así, cortinas, alfombras y cojines no son mera decoración, sino que cumplen otras tareas esenciales en cualquier proyecto de interiorismo, ya que ayudan a estructurar el espacio y crean atmósfera. Sin olvidar que son fáciles de poner y quitar, que puedes deshacerte de ellos cuando necesites un cambio y que no tienen problemas de adaptación.

La estilista de interiores Mar Gausachs rompe una lanza por estos secundarios decorativos que cumplen un papel fundamental en la creación de ambientes. Además, nos da las claves para saber elegirlos, colocarlos y combinarlos, para que sumen calidez y eleven el look de tus estancias.

Salón con alfombra de pelo largo gris, sofás grises, cojines blancos, grises y negros, mesa de centro de madera, techo con vigas de madera© mariapujol

Capacidad para crear hogar

No subestimes su poder, ya que ellos solos logran lo que muchas piezas principales no hacen: transformar una estancia en un refugio. "Los textiles son, en muchos casos, el gesto definitivo que termina de dar sentido a un proyecto de decoración. Cortinas, cojines y alfombras son las que consiguen embellecer una estancia. La enriquecen, la arropan y aportan esa capa final de calidez que convierte una casa en hogar”, señala la experta.

Este salón, diseñado por Mar Gausachs, es la prueba. Apetecible, cálido y lleno de estilo, dan ganas de mudarse a vivir allí. 

Salón comedor con sofá blanco, alfombra, cojines, butacas de terciopelo verde, mesa de centro gris, molduras en el techo © Carla Capdevila

Alfombras: elementos clave de distribución

Además de por su poder decorativo, las alfombras dan mucho juego en la casa. “Su papel va mucho más allá de vestir el salón. Son piezas fundamentales para delimitar ambientes y ordenar visualmente el espacio, por lo que no existe una única medida correcta para colocarlas. Una alfombra de gran formato, por ejemplo, puede acoger sobre ella el sofá, la mesa de centro y las piezas auxiliares, dejando que sobresalga alrededor para reforzar la sensación de unidad”, cuenta la estilista. 

En este salón comedor, diseñado por Mas by Arquesta, delimita visualmente la zona del estar, aportando, al mismo tiempo, un plus de calidez. 

Recibidor con suelo de baldosas de barro, puerta de madera, alfombra beige cuadrada © Piet Albert Goethals

A la hora de elegir tu alfombra ideal... 

Tal y como señala la experta “el tamaño y el color son dos factores clave a la hora de elegir la alfombra. Los tonos claros aportan luminosidad y, además, generan un efecto que hace que la estancia parezca más amplia. Incluso en versiones más estándar, acertar con la proporción y la tonalidad marca la diferencia”. Como ocurre con este diseño de Ferreira de Sá que, además, eleva la decoración del lugar donde la coloques. Da pena pisarla. 

Dormitorio con cabecero entelado, alfombra a los pies de la cama, plaid a los pies, cojines en color caldero, cortinas beiges© mariapujol

Para toda la casa

Pero las alfombras no se reservan solo al salón y encuentran su hueco ideal en toda la casa, incluida la cocina. "También funcionan en formato pasillero en los pasillos o redondas en recibidores y en los dormitorios. Además de aportar confort, ayudan a que la habitación se perciba más grande y suman una agradable sensación de bienestar en la rutina diaria. Caminar descalzo al despertar y encontrar una alfombra suave bajo los pies es uno de esos pequeños placeres que transforman por completo la experiencia del espacio. En dormitorios, de hecho, se convierten casi en un imprescindible, ya sea para introducir color, personalidad o un matiz estilístico concreto. Una ubicación que me encanta es a los pies de la cama, como luce en este proyecto mío", asegura Mar. 

Salón con sofá esquinero en terciopelo negro, alfombra gris, cojines sobre el sofá lisos y con motivas, dos mesas auxiliares, visillos beiges, cuadros en las paredes, molduras © Amador Toril

Cojines: tus imprescindibles

Sobre la cama, en el sofá, en el suelo, en una butaca... Vivimos rodeadas de cojines, aunque no nos demos cuenta de su presencia. “Los cojines, por su parte, son otro de los grandes aliados del estilismo decorativo. Sobre una base de mobiliario neutra, permiten introducir color, ritmo y coherencia visual, tomando como referencia una obra de arte, una butaca o cualquier pieza decorativa que actúe como hilo conductor. En un sofá de tono neutro, los cojines son perfectos para sumar matices cromáticos. Si el tapizado ya tiene mucha presencia, lo ideal es recurrir a textiles más serenos que equilibren el conjunto”, aconseja. 

En este salón de Luzio Studio son el complemento perfecto del sofá oscuro y XL, una forma de aligerar el ambiente y elevar el confort. 

Dormitorio con pared del cancero y cabecero de madera, cojines y ropa de cama de color rojo y morado, cabecero con balda y cuadros sobre ella, cortinas© Pilsferrer

Cómo combinar los cojines 

Usar bien los cojines tiene truco, aunque no lo parezca. La estilista nos revela cómo hacerlo para que eleven el look de la estancia donde los coloques. "La clave está en mezclar: texturas como lino, terciopelo o algodón conviven especialmente bien entre sí y enriquecen el resultado. Lo mismo sucede con los estampados: combinar lisos, rayas y dibujos aporta profundidad, siempre que exista una paleta bien pensada que mantenga la armonía. También resulta muy efectivo jugar con los tamaños". 

La experta también establece diferencias entre estancias: "En el sofá funcionan especialmente bien las composiciones con medidas como 50 x 50 cm, 40 x 60 y 30 x 50 cm, mientras que en el dormitorio triunfan los cuadrantes grandes de 60 x 60 cm enmarcando la cama, completados con cojines más pequeños colocados de mayor a menor tamaño". 

Esta propuesta de Pilsferrer aúna una buena colocación con la elección perfecta de colores y estampados. 

Salón con vigas de madera blancas en el techo, sofá color mostaza, alfombra, cortinas, silla con estampado geométrico© mariapujol

Cortinas que crean atmósfera

Durante cierto tiempo, las cortinas habían perdido presencia en los hogares actuales, hasta ahora. Actualmente lucen sin complejos en todas las viviendas. “Pocas piezas tienen tanta capacidad como las cortinas para transformar un ambiente. A veces, una estancia no termina de funcionar simplemente porque carece de ellas. Son las encargadas de aportar intimidad, suavizar la luz y sumar ese punto de calidez que envuelve el espacio. Por eso, su papel en la decoración es esencial”, afirma la experta. 

En este salón, diseñado por el arquitecto Patricio Ballesty, cuyo estilismo es obra de Gausachs, son un claro ejemplo de su capacidad para elevar el look y aportar valor y calor. 

Dormitorio con cortinas beiges, ropa de cama en tonos tierra, vigas de madera, ventanal con salida al balcón © Lizzo

El poder de una buena cortina

La elección de la cortina, al igual que la forma de colgarlas, también influye en el resultado final. La estilista no lo duda: "Las texturas con cuerpo y riqueza visual son una apuesta segura, especialmente en tonos neutros como el blanco roto o el arena empolvado, que resultan luminosos, elegantes y atemporales. A ello se suma la importancia de una buena confección: una caída impecable y una 'onda perfecta' aportan orden, modernidad y una sensación de decoración muy cuidada”. 

Las de este dormitorio son de Lizzo (en Pepe Peñalver) reúnen todos los requisitos que debemos pedir a una buena cortina.

Salón con cortinas y visillos blancos, alfombra de pelo largo, mesa de centro de madera, sofá blanco, cojines en tonos marrones, estantería de madera © Westwing

Ante la duda, mejor en capas

La regla que funciona con los textiles, al igual que lo hace con la iluminación, y que evitará el exceso y el caos visual, es la de disponer las distintas piezas por capas. 

Ante la duda, piensa que menos es más. Por eso, limita la cantidad de elementos y trabaja con capas ligeras. Una alfombra, cortinas, algunos cojines y una manta suelen ser suficientes, como sucede en este ambiente de Westwing. Piensa que el equilibrio es más importante que la acumulación.

Dormitorio con alfombras en forma de mariposa de fibras vegetales de colores © Nani Marquina

Qué se lleva esta temporada

Las tendencias en textiles para 2026 lo tienen claro: los tejidos con textura y estructura, en colores personales, que incluyen desde un blanco cálido hasta un marrón chocolate (tono estrella de esta temporada) y, aunque los lisos nunca pierden su lugar, los estampados de cuadros o rayas vienen pisando fuerte. 

Además, como no podía ser de otro modo, las fibras vegetales siguen siendo una apuesta segura para vestir la casa todo el año. La colección Lucia Eames de Nani Marquina es toda una declaración de principios. Alfombras realizadas a mano que son, al mismo tiempo, una forma de expresión y un elemento que transmite emoción.