Aunque lo ideal es tomar las verduras y las frutas en fresco, podemos manipularlas con otras muchas técnicas como la deshidratación. El resultado es crujiente y delicioso para incorporar en muchos platos. Te contamos cómo deshidratar vegetales, tanto en el horno como en el microondas

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Cada vez los encontramos más en los comercios: todo tipo de verduras y frutas deshidratadas y cortadas de las formas más variadas. Deshidratar no es otra cosa más que, a través de calor o de frío -congelación-, eliminar la concentración de agua que tiene el producto en su interior. Con esta técnica, el alimento se seca, puede conservarse durante mucho más tiempo -al permitir que proliferen menos las bacterias- y, aunque el sabor y la textura cambian, mantiene bastante sus propiedades nutricionales.

Es un procedimiento que se hace desde el principio de los tiempos, solo que los antiguos ponían el ingrediente al sol para secarlo -aún se procede de esta manera en algunos lugares y para determinados ingredientes-, y hoy existen máquinas específicas para deshidratar, además de poder hacerlo en el horno y en el microondas. De estas dos últimas formas es la manera en que deshidratamos nosotros, sobre todo verduras y frutas, y queremos mostrartelo. El punto más crítico en el proceso de deshidratación es detenerlo en el momento adecuado, cuando la humedad ha desaparecido y todavía no se ha tostado, tenlo en cuenta.

¿Qué alimentos se pueden deshidratar?

Básicamente se pueden deshidratar todos los alimentos que posean un alto porcentaje de agua: carnes, pescados, hierbas aromáticas o frutas y verduras, que es en las que nos vamos a centrarnos. Tanto dentro de las frutas como de las verduras, puedes elegir casi cualquier variedad: plátano, piña, manzana, melocotón, calabacín, zanahoria, remolacha, tomate, berenjena...

¿Cómo deshidratar verduras o frutas en el horno?

  1. Lava las frutas o verduras en su punto óptimo de maduración y sécalas.
  2. Puedes pelarlas o dejarles la piel -pero elimina cualquier posible imperfección o parte dañada-.
  3. Cortálas en rodajas o tiras, siempre del mismo tamaño.
  4. Puedes escaldarlas en agua hirviendo unos segundos para desactivar las enzimas que producen la oxidación pero no es imprescindible.
  5. Introdúcelas en el horno, poniendo la bandeja, con papel o silicona, a media altura, y con una temperatura en torno a los 60º (si tu horno no posee una temperatura tan baja, ponlo al mínimo y no cierres del todo la puerta del horno, para que circule el aire y, de paso, ayudemos a que nuestro horno no alcance más temperatura de la deseada.
  6. Ve dándoles vueltas cada 20- 30 minutos hasta que veas que ya están secas, pero para que te hagas una idea el proceso, dependiendo del alimento y del horno, puede durar en torno a las 2-4 horas.
  7. Saca del horno, deja enfriar y consérvalas en recipientes herméticos (botes de vidrio, bolsas de plástico, etc).

¿Cómo deshidratar verduras o frutas en el microondas?

  1. Lava las frutas o verduras en su punto óptimo de maduración y sécalas.
  2. Puedes pelarlas o dejarles la piel -pero elimina cualquier posible imperfección o parte dañada-.
  3. Cortálas en rodajas finas o tiras, siempre del mismo tamaño.
  4. Colócalas directamente en el plato giratorio del micro o en otro plato dejando 2-3 cm de distancia entre cada porción.
  5. Selecciona la función de “descongelar” en el microondas y ponlo a funcionar en intervalos de 10 minutos hasta un total de 30 comprobando cómo va quedando.
  6. Si después de esos 30 minutos, el producto queda todavía muy húmedo en su interior, pon otros 5 minutos más.
  7. Deja enfriar a temperatura ambiente y después guarda en un bote hermético de cristal, donde aguantará 10-15 días.

¿Para qué se usan las verduras o frutas deshidratadas?

El resultado de la deshidratación de verduras y frutas es un snack estupendo, con un sabor más concentrado y una textura crujiente, que te recomendamos hacer en casa porque te ahorrarás un dinerito y, además, podrás aprovechar el excedente de producto que tengas en la despensa.

Como aperitivo es perfecto, pero las aplicaciones son inmensas y las puedes incorporar en ensaladas, cremas o purés, sopas, guarnición de aves, carnes o pescados, postres, bebidas...

3 recetas de vegetales deshidratados

Con la idea de que pongas en práctica las ideas aprendidas sobre cómo deshidratar verduras y frutas, aquí tienes 3 recetas: una con remolacha, otra con pieles de patata y una más, con manzana.

Paso a paso: chips de remolacha al horno

Saludables, deliciosos y con un toque crunchy son estos chips de remolacha, que condimentamos con sal, pimienta, romero y tomillo.

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Paso a paso: chips de pieles de patata

Nos gustan mucho las recetas de aprovechamiento y esta es una de ellas. Aprovechamos las peladuras de patata para deshidratarlas en el horno y convetirlas en riquísimos chips.

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Paso a paso: chips de manzana

Como ya hemos visto, se puede deshidratar prácticamente cualquier ingrediente que tenga agua. Aquí, optamos por uas manzanas en rodajas y las transformamos en un snack ideal para tomar en cualquier momento y 'matar el gusanillo' del picoteo.

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