Hubo un tiempo en el que el desayuno era apenas un café rápido y la comida llegaba varias horas después. Hoy, cada vez son más quienes prefieren regalarse una mañana sin reloj y sentarse a la mesa con calma. Ahí es donde el brunch ha encontrado su sitio. Nacido de la unión entre breakfast y lunch, este formato lleva años conquistando cafeterías, hoteles y restaurantes de todo el mundo, pero también se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de los fines de semana en casa.
Su éxito reside precisamente en esa libertad: no hay horarios rígidos ni un menú cerrado. En torno al brunch conviven cafés, zumos, panes recién hechos, fruta, recetas dulces y saladas y, sobre todo, huevos preparados de mil maneras. Entre los imprescindibles destacan tres clásicos que nunca fallan. El croque madame, uno de los iconos de la gastronomía francesa, combina pan, jamón, queso y un huevo coronando el conjunto. Los huevos benedictinos, probablemente la receta más representativa del brunch contemporáneo. Y la shakshuka, originaria del norte de África y muy popular en Oriente Medio, aporta un toque especiado y colorido que demuestra que los huevos pueden ser protagonistas de platos llenos de personalidad.
Croque madame gratinado
Tiempo de preparación: 30 minutos
Ingredientes (2 personas):
- 4 rebanadas de pan de molde grueso
- 4 lonchas gorditas de jamón de York
- 120 g de queso Comté o Gruyère rallado
- 120 g de salsa bechamel
- 2 huevos
- Mantequilla.
Para acompañar:
- Patatas en cuadraditos asadas con aceite de oliva virgen extra, pimentón y ajo
- Sal y pimienta al gusto
- Hojas de rúcula al gusto
Elaboración:
- Monta los sándwiches untando una fina capa de bechamel sobre las rebanadas de pan.
- Coloca dos lonchas de jamón cocido en cada uno, añade parte del queso rallado y cubre con la otra rebanada.
- Presiona ligeramente para que el relleno quede bien asentado.
- Unta el exterior de los sándwiches con un poco de mantequilla y dóralos en una sartén amplia, a fuego medio, durante unos minutos por cada lado, hasta que el pan esté crujiente y adquiera un bonito color dorado.
- Este paso ayudará a que el interior se mantenga jugoso y el exterior quede más sabroso tras el gratinado.
- Coloca los sándwiches en una bandeja de horno forrada con papel vegetal.
- Cubre generosamente la superficie con el resto de la salsa bechamel y reparte el queso rallado restante.
- Introduce en el horno, precalentado a 200 ºC, durante 10-12 minutos.
- Si quieres conseguir una costra aún más dorada y apetecible, activa el grill durante los últimos 2 minutos, vigilando para que no se queme.
- Mientras tanto, fríe los huevos en una sartén con un poco de mantequilla o AOVE, según prefieras.
- Coloca uno sobre cada sándwich justo antes de servir y acompaña con las patatas especiadas y, si lo deseas, unas hojas de rúcula fresca.
Consejo del chef:
Para un mejor resultado, utiliza un queso que se funda bien, como gruyère o emmental, y deja reposar los sándwiches un par de minutos. Así la bechamel se asentará ligeramente y mantendrá su cremosidad.
Tres recetas que demuestran por qué el brunch sigue siendo uno de los rituales gastronómicos más apetecibles.
¿Sabías que...?
- El croque madame... Debe su nombre al huevo que corona el sándwich, cuya forma recordaba a los sombreros femeninos de principios del siglo XX en Francia.
- Los huevos benedictinos... Aunque existen varias teorías sobre su origen, la más popular sitúa su nacimiento en Nueva York, a finales del siglo XIX, cuando un cliente pidió una combinación de huevos escalfados, tostadas, bacon y salsa holandesa para combatir la resaca.
- La shakshuka... Su nombre significa “mezcla” en árabe dialectal y hoy es uno de los desayunos y almuerzos más populares de países como Israel, Túnez o Marruecos.
Shakshuka
Tiempo de preparación: 35 minutos
Ingredientes (3 personas):
- 2 cs de aceite de oliva virgen extra
- 3 huevos
- 2 chalotas finamente picadas
- 2 dientes de ajo picados
- 400 g de tomate triturado de buena calidad
- 1 cs de concentrado de tomate
- 1 cc de pimentón
- ½ cc de comino molido
- 1 pizca de chile en copos
- Sal y pimienta negra recién molida
- 70 g de guisantes
- 60 g de queso feta desmenuzado
- Un pequeño puñado de eneldo fresco
- Algunas hojitas de perejil
- Tomates cherry para acompañar
- Pan rústico para acompañar
Elaboración:
- Calienta el aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia.
- Añade las chalotas y sofríelas a fuego medio durante unos 6 minutos, hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. Incorpora los ajos picados y cocina 1 minuto más, removiendo para evitar que se quemen.
- Agrega el tomate triturado y el concentrado de tomate.
- Añade el pimentón, el comino, el chile y salpimienta al gusto. Cocina a fuego suave durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta obtener una salsa espesa y bien ligada.
- Incorpora los guisantes y mezcla suavemente.
- Haz tres pequeños huecos en la salsa y casca los huevos en su interior.
- Tapa la sartén y cocina entre 5 y 6 minutos, hasta que las claras estén cuajadas y las yemas permanezcan cremosas.
- Retira del fuego y termina con el queso feta desmenuzado, las hierbas frescas y los tomates cherry ligeramente asados.
- Sirve inmediatamente acompañado de pan rústico caliente para mojar en la salsa.
Consejo del chef:
Si la salsa se espesa demasiado durante la cocción, añade un par de cucharadas de agua caliente antes de incorporar los huevos.
Huevos Benedict con salmón ahumado y espinacas
Tiempo de preparación: 25 minutos
Ingredientes (2 personas):
- 2 bagels de semillas
- 120 g de salmón ahumado
- 40 g de brotes de espinacas frescas
- 4 rabanitos laminados finamente
- 20 g de brotes de remolacha
- 2 huevos, sal y pimienta negra recién molida
- Un hilo de aceite de oliva virgen extra
Para la crema de queso y yogur:
- 3 cs de queso crema
- 2 cs de yogur griego
- 1 cc de zumo de limón
- Sal y pimienta negra al gusto
Para la salsa holandesa rápida:
- 2 yemas de huevo
- 80 g de mantequilla clarificada
- 1 cc de zumo de limón
- 1 cc de agua caliente
- Sal
Elaboración:
- Lava y seca los rabanitos. Córtalos en láminas finas.
- Aliña con unas gotas de zumo de limón y una pizca de sal.
- Reserva.
- Mezcla en un bol los ingredientes de la crema hasta obtener una textura homogénea.
- Tuesta ligeramente los bagels y reparte la crema sobre la base con ayuda de una manga pastelera o una cuchara.
- Añade las espinacas, el salmón ahumado, los rabanitos y los brotes.
- Para los huevos escalfados, corta dos cuadrados de film transparente resistente al calor y pincélalos ligeramente con AOVE.
- Coloca cada uno dentro de una taza pequeña y casca un huevo en su interior.
- Cierra formando un saquito y átalo.
- Cuece los huevos en agua caliente, sin que llegue a hervir con fuerza, durante unos 4 minutos. La clara debe quedar cuajada y la yema, cremosa.
- Retira con cuidado el film. Mientras tanto, prepara la salsa holandesa.
- Coloca un bol sobre un cazo con agua caliente a fuego suave, sin que el recipiente toque el agua.
- Bate las yemas junto con el zumo de limón y añade la mantequilla clarificada poco a poco, en un hilo fino y constante, sin dejar de batir, hasta obtener una salsa emulsionada.
- Incorpora el agua caliente para aligerar la textura y conseguir un acabado más brillante.
- Ajuste de sal.
- Coloca un huevo escalfado sobre cada bagel, añade pimienta negra recién molida y termina con un poco de salsa holandesa por encima y alrededor.
- Sirve inmediatamente.
Consejo del chef:
Si prefieres una textura más melosa, saltea las espinacas durante apenas 30 segundos con unas gotas de AOVE y un ajo muy picado.







