Ensalada panzanella con burrata: la receta italiana más fresca para el verano


Con tomate, focaccia crujiente, burrata y mucha albahaca, esta versión de la clásica receta toscana demuestra que los platos más sencillos pueden ser también los más irresistibles.


Ensalada panzanella con burrata© Juan y Mariana Nazábal
20 de julio de 2026 a las 6:20 CEST

Crujiente, jugosa y llena de sabor. La panzanella es uno de esos platos que demuestran que con pocos ingredientes de calidad se pueden conseguir resultados extraordinarios. En esta versión incorporamos focaccia tostada y miniburratas para darle un toque aún más irresistible, sin perder la esencia de una de las ensaladas más emblemáticas de la cocina italiana.

¿Qué es la ensalada panzanella y por qué sigue conquistando cada verano?

La panzanella es una receta tradicional de la Toscana nacida como una forma inteligente de aprovechar el pan duro del día anterior. Durante siglos, las familias campesinas mezclaban ese pan con tomates maduros, cebolla, albahaca, vinagre y un buen AOVE para preparar una comida sencilla, nutritiva y muy refrescante.

Con el paso del tiempo, esta ensalada ha evolucionado y hoy admite ingredientes como burrata, mozzarella, aceitunas o alcaparras, siempre respetando el protagonismo del pan y del tomate. El resultado es un plato perfecto para los meses más cálidos: ligero, lleno de matices y capaz de convertirse tanto en un entrante como en un plato único.

Abierta justo antes de servir, la burrata añade cremosidad y convierte esta panzanella en un plato aún más irresistible.© Shutterstock
Abierta justo antes de servir, la burrata añade cremosidad y convierte esta panzanella en un plato aún más irresistible.

El secreto para que la focaccia quede crujiente sin perder la esencia de la panzanella

Aunque la receta tradicional se prepara con pan rústico, utilizar focaccia del día anterior aporta un sabor extraordinario y una textura muy agradable. Al tostarla ligeramente en el horno, se consigue una corteza crujiente que después absorbe parte del jugo del tomate y de la vinagreta sin deshacerse.

La clave está en añadirla casi al final de la preparación. Así conservará parte de su firmeza mientras se impregna de todos los sabores del aliño. Si no tienes focaccia, también puedes utilizar pan de hogaza, chapata o cualquier pan artesano con buena miga.

Cómo elegir los mejores tomates para una panzanella llena de sabor

El tomate es el alma de esta ensalada. Lo ideal es utilizar tomates muy maduros, dulces y aromáticos, ya que durante el reposo liberarán un jugo que se mezclará con el AOVE y el vinagre para crear un aliño natural lleno de sabor.

Cuanto más maduros y jugosos estén los tomates, más sabrosa será la panzanella, ya que su jugo forma parte del aliño.© Shutterstock
Cuanto más maduros y jugosos estén los tomates, más sabrosa será la panzanella, ya que su jugo forma parte del aliño.

Los tomates cherry de distintos colores funcionan especialmente bien porque combinan diferentes matices de dulzor y acidez, además de aportar un aspecto muy atractivo al plato. Si es temporada, también puedes mezclar variedades como tomate pera, corazón de buey o kumato para conseguir un resultado aún más sabroso.

Receta de ensalada panzanella con burrata

Ensalada panzanella con burrata© Juan y Mariana Nazábal
Ensalada panzanella con burrata

Tiempo de preparación: 35 minutos

Ingredientes (4 personas):

  • 300 g de focaccia del día anterior, cortada en dados (o pan rústico si prefieres una versión más tradicional)
  • 500 g de tomates cherry de colores
  • 1 pepino pequeño
  • 1 cebolla morada pequeña
  • 6 miniburratas
  • 2 cucharadas de alcaparras
  • Un buen puñado de hojas de albahaca fresca
  • 5 cucharadas de AOVE
  • 2 cucharadas de vinagre de vino tinto
  • Sal marina
  • Pimienta negra recién molida

Elaboración:

  1. Precalienta el horno a 180 ºC.
  2. Corta la focaccia en dados de unos 2 o 3 centímetros. Colócalos sobre una bandeja de horno, riégalos con un hilo de AOVE y remueve para que queden bien impregnados. Hornéalos durante unos 12 minutos, o hasta que estén dorados y crujientes. Déjalos enfriar y reserva.
  3. Lava los tomates cherry, córtalos por la mitad y colócalos en un bol amplio. Añade una pizca de sal y deja reposar unos 15 minutos para que suelten parte de su jugo.
  4. Lava el pepino y córtalo en medias lunas finas.
  5. Pela la cebolla morada y córtala en pluma fina. Si prefieres un sabor más suave, déjala unos 10 minutos en agua muy fría y escúrrela bien antes de incorporarla.
  6. Prepara la vinagreta mezclando primero el vinagre con una pizca de sal y pimienta. Incorpora después el AOVE poco a poco mientras remueves con unas varillas o un tenedor hasta obtener una mezcla ligeramente emulsionada.
  7. Añade al bol de los tomates el pepino, la cebolla, las alcaparras y la mayor parte de las hojas de albahaca. Vierte la vinagreta y mezcla con suavidad.
  8. Incorpora la focaccia tostada y remueve con cuidado para que absorba parte del jugo del tomate y del aliño sin perder por completo su textura.
  9. Reparte la ensalada en una fuente amplia y coloca por encima las miniburratas abiertas con las manos. Termina con el resto de las hojas de albahaca, un hilo generoso de AOVE, un toque de pimienta negra recién molida y unas escamas de sal marina.
  10. Deja reposar la ensalada unos 10 minutos antes de servir para que todos los sabores se integren.

Variantes de la panzanella: otras combinaciones igual de deliciosas

Una de las grandes ventajas de esta ensalada es que admite pequeñas variaciones según la temporada o los ingredientes que tengas en casa. Si buscas una versión más clásica, sustituye la burrata por mozzarella fresca y elimina las alcaparras. Para un resultado más mediterráneo, puedes añadir aceitunas negras, anchoas o unas lascas de parmesano.

En verano también funcionan muy bien las versiones con fruta. Unos gajos de melocotón, nectarinas o incluso fresas aportan un contraste dulce que combina a la perfección con la cremosidad del queso y la intensidad de la vinagreta.

Cómo conservar la panzanella y cuándo es mejor prepararla

La mezcla de verduras puede dejarse preparada con unas horas de antelación y conservarse en la nevera bien tapada. Sin embargo, conviene incorporar la focaccia tostada poco antes de servir para que mantenga parte de su textura y no se reblandezca en exceso.

La panzanella se disfruta mejor a temperatura ambiente o ligeramente fresca, ya que el frío intenso atenúa el sabor del tomate y de la albahaca. Si la preparas con antelación, sácala del frigorífico unos 20 minutos antes de llevarla a la mesa.

Consejo del chef

No añadas la focaccia con demasiada antelación. Lo ideal es incorporarla unos 10 minutos antes de servir para que absorba el jugo del tomate y el aliño, pero conserve ese contraste entre el exterior crujiente y el interior ligeramente tierno que caracteriza a una buena panzanella.

Trucos para que la panzanella salga perfecta

  • Utiliza tomates muy maduros y deja que reposen con sal para que liberen todo su jugo.
  • Escoge un buen AOVE, ya que forma parte del aliño y marca buena parte del sabor final.
  • Tuesta la focaccia hasta que esté dorada, pero sin que llegue a endurecerse demasiado.
  • Añade la albahaca fresca al final para conservar todo su aroma.
  • Deja reposar la ensalada unos minutos antes de servir para que todos los sabores se integren.

¿Sabías que…?

La palabra panzanella procede de la unión de los términos italianos pane (pan) y zanella, una antigua palabra utilizada para designar el cuenco donde tradicionalmente se preparaba esta popular ensalada toscana.

Preguntas frecuentes

¿Puedo preparar la panzanella con pan normal?

Sí. Lo ideal es utilizar un pan artesano del día anterior, con buena miga y corteza, aunque la focaccia aporta un resultado especialmente sabroso.

¿Se sirve fría o a temperatura ambiente?

Lo más recomendable es servirla a temperatura ambiente o ligeramente fresca. Así el tomate, la albahaca y el AOVE expresan mucho mejor todo su sabor.

¿Qué queso puedo utilizar si no encuentro burrata?

La mozzarella fresca, la stracciatella o incluso una ricotta cremosa son excelentes alternativas.

¿Cuánto tiempo aguanta preparada?

La mezcla de verduras puede conservarse unas horas en la nevera, pero es preferible añadir el pan y la burrata justo antes de servir para disfrutar de la mejor textura posible.

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