Con remolacha, naranja, pistachos y ricotta: la idea de ensalada fresca y cremosa para tus noches de verano


Los dos vegetales de esta ensalada forman un tándem perfecto porque la remolacha aporta un dulzor terroso y la naranja acidez y frescor. El complemento de los frutos secos y del queso hacen que sea una ensalada de lo más completa.

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ensalada pistacho adobe© Adobe Stock

Es importante comer bien, nutrirnos de manera adecuada y disfrutar saboreando diferentes platos, pero también lo es hacer que sean atractivos y coloridos, porque está demostrado que determinados colores hacen que nos sintamos mejor y que la comida nos entre por la vista. Así es esta ensalada, que reúne todos esos requisitos y ¡está deliciosa! 

Por qué remolacha y naranja funcionan como pareja

La remolacha y la naranja funcionan tan bien juntas en una ensalada porque se equilibran en sabor, textura y matices. Son una estupenda pareja culinaria, ya que la primera aporta profundidad y dulzor y la otra, frescor y acidez.   

La remolacha posee un dulzor y un toque terroso muy característicos.© Shutterstock
La remolacha posee un dulzor y un toque terroso muy característicos.

La acidez de la fruta suaviza la densidad de la remolacha y el dulzor de la raíz equilibra el golpe cítrico, de forma que ambas se complementan a la perfección en platos como esta refrescante y veraniega ensalada.

¿Remolacha cruda, asada o cocida envasada? 

Podemos optar por cualquiera de las 3, porque funcionan bien en esta ensalada, pero cada una tiene sus peculiaridades y aporta un resultado diferente al plato.

La remolacha asada tiene más dulzor y un sabor profundo y ligeramente tostado, mientras que la cocida es menos dulce, su textura es tierna y nos ahorra tiempo al venir ya lista para usar; y si hablamos de la cruda, es crujiente, más terrosa y la menos dulce de todas.

¿Qué es pelar una naranja 'a lo vivo'?

Pelar una naranja 'a lo vivo' es cuestión de paciencia.
Pelar una naranja 'a lo vivo' es cuestión de paciencia.

Pelar una naranja, o cualquier cítrico, “a lo vivo” significa retirar toda la piel, la parte blanca (albedo) y las membranas para dejar los gajos completamente limpios. Es más cómoda de comer y que solo queda la pulpa jugosa y queda más vistosa. Para ponerla en práctica, solo tienes que seguir estos tres pasos:

  1. Corta los extremos de la naranja para crear una base estable.
  2. Con un cuchillo pequeño y afilado, retira la cáscara y la parte blanca.
  3. Una vez pelada, corta entre las membranas para sacar los gajos limpios, que se llaman supremas.

Ricotta, burrata, feta o queso de cabra

El queso en las ensaladas es un clásico y son muchísimas las variedades que puedes incorporar en este plato, pero estas son las que te recomendamos para este caso concreto.

La ricotta es la que elegimos porque es cremosa, suave y poco salada y permite que la naranja y la remolacha sean las protagonistas. 

La mozzarella es otra gran opción por su sabor suave y lácteo y actúa como nexo entre la intensidad terrosa de la remolacha y la acidez de la naranja.

El queso de cabra, con su acidez y su punto láctico, contrarresta el dulzor de la remolacha y su textura cremosa se integra muy bien en el conjunto del plato.

El feta es más salado, firme y ácido y potencia el sabor de toda la ensalada, y especialmente el dulzor de la remolacha.

La burrata se caracteriza por una gran cremosidad y un sabor ligeramente dulce, pero su textura puede dominar el protagonismo del resto de ingredientes.

Recetas de verano

Ingredientes

  • 2 naranja
  • 200 gramos de remolacha en conserva
  • 150 gramos de ricotta
  • 1 punado de canónigos
  • 1 punado de rúcula
  • 1 punado de pistachos pelados
  • aceite de oliva virgen extra
  • vinagre de manzana
  • sal

Preparación

  1. Pela las naranjas 'a lo vivo', esto es quitando todas las membranas para dejar los gajos completamente limpios.
  2. Escurre, seca y corta las remolachas en dados de tamaño mediano.
  3. Echa en una ensaladera los canónigos, la rúcula, la remolacha y la naranja.
  4. Añade la ricotta desmenuzada y los pistachos ligeramente picados.
  5. Prepara una vinagreta clásica con sal, aceite de oliva virgen extra y vinagre de manzana.
  6. Incorpóralo a la ensalada, mezcla bien y ¡ya la tienes lista para comer!