Lavamos y secamos bien unas hojas de cogollos de lechuga para rellenar con una mezcla de atún de lata, maíz, huevo, duro, cebolla morada, pepino y rabanitos. Y las servimos con una salsa de yogur. El resultado es una receta veraniega, ideal para comer o cenar. Sabrosa, colorida y muy saludable. ¿Qué más se le puede pedir?
Qué son los cogollos de lechuga
Los cogollos de lechuga son las partes centrales y más tiernas de la lechuga romana. Y se caracterizan por tener hojas compactas, una textura firme y crujiente, un sabor suave y un tamaño pequeño y manejable.
Los cogollos más emblemáticos son los que se cultivan en Tudela (Navarra), concretamente en la ribera del Ebro, una zona de clima fresco, noches frías y bastante agua, lo que se traduce en unas pequeñas lechugas compactas, tiernas, muy crujientes y de sabor más dulce que otras variedades. Gozan de IGP (Indicación Geográfica Protegida),
Por qué los cogollos son un ingrediente estrella del verano
Tienen un altísimo contenido en agua, por lo que ayudan muchísimo a hidratarnos, su textura fría y crujiente contribuye a refrescarnos, son ligeros y no requieren cocción, puesto que se pueden consumir en crudo. Además, combinan con ingredientes de lo más variados.
Les van especialmente bien el atún, bonito o caballa en conserva; mariscos cocidos como las gambas o los langostinos; huevo cocido; maíz, verduras como los tomates cherry, el pepino, el pimiento verde o rojo, el pepino y la cebolla o cebolleta; el aguacate y otras frutas como el mango o el melocotón; pollo frío desmechado; y diferentes quesos: feta, ricotta, etc. También admite diferentes salsas: yogur, vinagretas, queso, humus...
El truco para que las hojas de cogollo queden crujientes y bien frías
El secreto está en introducir los cogollos en agua helada durante 10–15 minutos. Con ello rehidratas sus hojas y se vuelven más crujientes, mantienes su color verde vivo y bajas la temperatura. Eso sí, sécalos muy bien para que el aliño se adhiera a las hojas y el relleno no resbale.
Cómo conservar los cogollos frescos en la nevera y cuánto tiempo aguantan antes de servir
Los cogollos son muy resistentes, pero necesitan frío, humedad controlada y aire para mantenerse perfectos, por lo que es mejor guardarlos en el cajón de verduras de la nevera sin lavar y envueltos en papel de cocina. Rehidrátalos antes de usarlos. Lo ideal para hacer este plato es no montarlos hasta comerlos, pero sí puedes tener preparado el relleno unas horas antes y hacer el aliño al momento.
¿Se puede preparar con antelación para llevar a la playa, a un pícnic o a una cena informal?
Sí, pero insistimos en separar los elementos para que los cogollos no se reblandezcan: mete las hojas lavadas y secas en un recipiente; en otro el relleno y en otro el aliño para montar sobre la marcha en el momento de comer. Transporta todo en una nevera o en una bolsa térmica con acumuladores de frío. Así puedes llevarlo a la playa, al campo o a una cena informal sin perder calidad.






