El huevo y la verdura forman una gran pareja gastro. Terminamos un salteado de pimiento, coliflor y judías verdes con uno de los ingredientes con más aplicaciones en la cocina. Lo importante es que la verdura quede 'al dente', esto es, con una sabrosa textura crujiente, y sobre el salteado colocaremos unos huevos fritos, cuya yema líquida se convertirá en la mejor salsa imaginable. Una receta simple, pero deliciosa, y perfecta como plato único, que hará amar las verduras a cualquiera.
Por qué un huevo frito convierte un salteado de verduras en un plato único
El huevo lo mejora todo y, en el caso de las verduras, hace que obtengamos un plato único, en sabor, nutrición, textura, etc. Pasa de ser una guarnición a una comida completa por la proteína que aporta el huevo, la fibra, las vitaminas y los minerales de las verduras y la grasa cardiosaludable que contiene el aceite de oliva virgen extra.
Qué significa exactamente que la verdura quede 'al dente'
Vigila no pasarte con la cocción de las verduras porque quedan blandas y pierden sabor, textura y propiedades. El punto es dejarlas 'al dente', como hacen los italianos con la pasta, y esto no es otra cosa que cocerlas, pero manteniendo su firmeza, su color y su textura jugosa, pero con cierta resistencia al morderlas.
Para saber el punto exacto, tienen que sonar crujientes cuando las mueves en la sartén. Al presionar con la espátula de madera o de silicona, han de ceder un poco, pero sin hundirse, y mantener una resistencia ligera al probarlas, sin ser ni dura ni blanda.
El orden del salteado depende de la dureza, el contenido de agua y el tiempo de cocción que cada vegetal necesite. Utiliza una sartén o un wok con un tamaño suficiente para que no se apelotonen, echa un poco de aceite y pon a temperatura alta. Según el gran cocinero Dabiz Muñoz, hay que poner el fuego muy vivo desde el primer segundo: “las verduras deben sonar”, explica. No uses tapa porque contribuye a que se reblandezcan las verduras y, según aconseja el genio Ferran Adrià, añade la sal al final para evitar que las verduras suelten agua.
En este caso, el orden ideal es primero echar la coliflor y saltear durante unos 5 minutos; añadir después las judías verdes cortadas en tiras y saltearlas unos 3 minutos de forma que queden verdes y crujientes; ahora en el turno del pimiento, también en juliana, y con 3-4 minutos será suficiente; y, al final, echa el ajo para que no amargue y saltea durante medio minuto.
La yema líquida como salsa: la explicación de por qué liga el conjunto mejor que cualquier aliño
La yema líquida del huevo frito funciona como una salsa perfecta porque tiene una capacidad única para ligar, envolver y cohesionar un salteado de verduras mejor que cualquier aliño frío.
Cuando se rompe sobre las verduras calientes, se mezcla con el aceite del salteado, atrapa los jugos vegetales y crea una salsa cremosa y homogénea. Se adhiere sin empapar y mantiene la textura crujiente del salteado.
¿No se os hace la boca agua? Porque nosotros estamos deseando ya hacer esta receta, con su huevo frito por encima, y rebañar hasta la última miga del plato.





