"No dije que durmiera 14 horas al día, solo que podría dormir ese tiempo fácilmente", aclaraba Dakota Johnson unas semanas después de que decenas de medios estadounidenses sometieran a debate su sorprendente afición por el descanso. "Me gusta dormir, ¿por qué es malo?", decía la actriz, con mucho humor, en el programa The Tonight Show Starring Jimmy Fallon.
Este domingo 4 de octubre en el que la intérprete celebra sus 37 años (y más en forma que nunca, como hemos comprobado en la promoción de su última película, La sombra de un engaño), queremos aclarar de la mano de los expertos que dormir bien no solo no es perjudicial, sino que se trata de uno de los mejores hábitos para mantenernos sanos y jóvenes, y para cuidar nuestra piel.
Dormir 10 horas al día, el secreto de Dakota Johnson que mejor funciona
Ahora que se habla tanto de la suplementación para cuidarnos por dentro y por fuera, y que la tecnología cosmética avanza sin parar con activos innovadores como PDRN, exosomas o precursores del NAD+, resulta curioso que la mayoría de expertos vuelvan a los pilares esenciales del bienestar como el consejo que mejor funciona para vivir más y mejor. Hacer ejercicio, seguir una dieta equilibrada o reducir el estrés son algunas de sus recomendaciones. Y, por supuesto, dormir bien, un hábito con un impacto directo en la longevidad, la salud física y mental, y en la belleza de la piel.
Dakota Johnson tiene este último principio muy bien asumido y, como decíamos, incluso ha llegado a confesar que podría dormir 14 horas sin tomar ninguna medicación. Aunque en su día a día no dispone de tanto tiempo, según explicó en una entrevista para WSJ Magazine, el sueño es su "prioridad número uno en la vida”. "No funciono si duermo menos de 10 horas", dijo en el mismo medio.
¿Por qué el descanso se refleja en la piel?
Descansar bien es esencial para tener energía, manternos alerta y poder rendir a nivel mental al día siguiente, pero también para potenciar nuestra longevidad a largo plazo. El sueño tiene un gran efecto sobre las células de todo el cuerpo, también en las cutáneas. Así nos lo cuenta Mª Ángeles de Broto, cosmetóloga y fundadora de Brudy Cosmetics: "Mientras dormimos, la piel no se detiene; al contrario, entra en una fase especialmente importante de reparación y renovación. Durante la noche se intensifican distintos procesos relacionados con la regeneración celular, la reparación de los daños acumulados durante el día y el mantenimiento de la barrera cutánea".
La experta en belleza detalla que, durante el día, la piel está expuerta a radiación solar, contaminación y otros factores que favorecen el estrés oxidativo. "La noche es, por tanto, un momento especialmente interesante para ayudar a la piel a recuperar su equilibrio y reforzar sus mecanismos naturales de defensa", afirma. Y añade: "El sueño forma parte de los mecanismos naturales de recuperación del organismo, y la piel también lo refleja. Cuando dormimos mal de forma continuada, la capacidad de recuperación de la barrera cutánea puede verse afectada y el rostro puede mostrar más fácilmente signos de cansancio, falta de luminosidad o un aspecto menos saludable".
La doctora Sofía Ruiz del Cueto, experta en medicina estética avanzada, va un paso más allá y afirma que el insomnio "conlleva un exceso de cortisol y una reducción de señales biológicas que solo se producen durante el sueño profundo, dando lugar cambios cutáneos similares a los del tabaco, que se nota muchísimo. El tejido muestra una eliminación deficitaria de toxinas, así como la acumulación de fibras que no se regeneran y de células senescentes que no se reparan". Es decir, dormir mal se refleja inmediatamente en el rostro, desde ojeras hasta sequedad y arrugas, pero además hace que la piel envejezca más rápido.
Mª Ángeles de Broto añade que "durante el sueño se producen procesos hormonales y metabólicos relacionados con la reparación de los tejidos. Un buen descanso no sustituye a una buena rutina cosmética, pero es uno de los grandes aliados de una piel que envejece mejor. La belleza de la piel depende de muchos factores (genética, exposición solar, alimentación, estrés, hábitos y cosmética) y dormir bien es uno de ellos".
¿Hace falta dormir diez horas al día para tener una piel bonita?
No necesitamos irnos muy lejos para comprobar que el "beauty sleep", como se conoce a este tratamiento natural y tan recomendable, funciona: Dakota Johnson tiene una piel radiante, lisa y sin poros, ojeras ni arrugas visibles. Eso sí, no es necesario dormir diez horas cada noche para levantarte con el rostro descansado o asegurar la regeneración correcta de las células. "Dormir más horas no significa necesariamente tener una piel más joven. El sueño no funciona de manera directamente proporcional: a partir de determinadas horas no podemos afirmar que exista un beneficio adicional para la piel", confirma la especialista.
"En un adulto, la recomendación general se sitúa habitualmente alrededor de 7 a 9 horas de sueño por noche, aunque las necesidades individuales pueden variar", recomienda Mª Ángeles de Broto, que también señala que "tan importante como la cantidad es la calidad y la regularidad del descanso". Mantener una rutina en los horarios para acostarte y levantarte, cenar dos o tres horas antes de irte a la cama y evitar las pantallas por la noche son algunas de las recomendaciones que mejor funcionan (puedes probar el método 10-3-2-1, que las aúna todas)
Para potenciar la renovación celular mientras duermes, es interesante recurrir a cosméticos enfocados a ese momento concreto. "La noche es una ocasión excelente para utilizar fórmulas orientadas a reparar, hidratar, reforzar la barrera cutánea y combatir el estrés oxidativo acumulado durante el día. Una buena fórmula nocturna debería combinar activos hidratantes y reparadores con ingredientes antioxidantes capaces de ayudar a proteger las células frente al daño oxidativo", recomienda la fundadora de Brudy Cosmetics, firma que ha creado su propia molécula (DHA-Algatrium®) para regenerar la piel y mantenerla un 71% más joven. La propia rutina de skincare te ayudará a relajarte y preparará a tu cuerpo (y a tu mente, que a veces es el problema) para el descanso.
"Dormir 14 horas puede ser una preferencia o necesidad individual, pero no recomendaríamos hacerlo como tratamiento de belleza. Para la piel es mucho más interesante mantener un sueño suficiente, reparador y regular que perseguir un número extraordinariamente alto de horas", concluye la cosmetóloga sobre el hábito de Dakota Johnson. Es decir, una vez más y como sucede a menudo cuando hablamos de belleza y longevidad, se trata de una combinación de varios factores sumados a la constancia, el verdadero secreto.









