Los canelones son unas placas cuadradas de pasta que se rellenan con carne, pescado, marisco, verduras, pollo, etc., se suelen cubrir con salsa bechamel y queso y se gratinan en el horno. Pero podemos hacerlos también con láminas de distintos vegetales, en versión fría, que son de lo más apropiado para tomar en verano. En este caso, optamos por pepino, queso crema como relleno y distintas hortalizas para acompañarlos. El resultado es una receta fresca y ligera, y, al mismo tiempo, muy nutritiva.
Cómo cortar el pepino en láminas finas para que hagan de 'placa' de canelón sin romperse
Puedes hacerlo con varios utensilios. El mejor es la mandolina porque permite obtener láminas finas, uniformes y flexibles, pero si no dispones de ella, un pelador ancho también funciona. Un cuchillo muy afilado solo funciona si tienes mucha habilidad y si el pepino es muy firme, pero es más difícil lograr hacer tiras del mismo grosor.
El grosor ideal para hacer estas láminas de pepino es de unos 2 mm, si son más finas, se pueden romper, y si las haces más gruesas, no se doblan bien. Buscamos que sean flexibles, manejables y resistentes para rellenarlas y enrollarlas sin dificultad.
Otro truco es que, si la piel del pepino es fina, puedes no quitarla porque aporta estructura. Si es gruesa, pélalo entero o parcialmente, dejando franjas de piel para que la lámina no se rompa.
Las láminas deben ser largas, y para ello corta el pepino de arriba abajo para obtener flexibilidad y evitar que se rompan al enrollarlas. Y para que se endurezcan aún más, introdúcelas en un bol con agua y hielo y después sécalas bien.
Trucos para que el pepino no suelte agua y la receta no quede aguada
El corte fino, como te hemos indicado, de un grosor de 2 mm, contribuye a que el pepino suelte menos agua, pero también ayuda espolvorear un poco de sal fina sobre las láminas cortadas, dejar reposar unos minutos y secar completamente con papel de cocina para eliminar la mayor cantidad posible de humedad. Unas gotitas de zumo de limón sobre las láminas ayudan a que mantengan textura y frescor.
También tienes que preparar un relleno firme, con queso crema bien frío, y montar los canelones justo antes de servirlos para que el pepino no empiece a soltar agua.
El relleno de queso crema: qué variedades funcionan mejor y cómo aliñarlo
El queso crema es el ingrediente principal del relleno de estos canelones. Y son varios tipos entre los que puedes elegir, como el clásico, mejor si es bajo en calorías, y hay otras opciones como el de cabra con textura cremosa y cualquiera de esas variedades aromatizadas que se encuentran hoy en el mercado: a las finas hierbas, con frutos secos, azul... E, incluso, les puedes incorporar un poco de yogur para hacer que la mezcla sea más untuosa.
El aliño va en gustos, pero si optas por el clásico, que es más neutro de sabor, la idea es que resulte refrescante y ligero. Para ello, además de ponerle sal, pimienta y AOVE, échale unas gotas de zumo de limón o de lima, y un poco de la ralladura y hierbas aromáticas frescas picadas.
¿Por qué esta receta encaja tan bien con las comidas de verano? Ligera, fresca y sin horno.
La combinación de pepino + queso crema + verduras presenta un equilibrio perfecto para el verano. El pepino nos aporta frescor y nos hidrata, al igual que las verduras, y el relleno de queso crema es suave y ayuda a saciarnos sin resultar pesado.
Además, no necesitas cocinar y te evitas calor; estos canelones fríos son perfectos para comidas rápidas, cenas ligeras o aperitivos frescos.





