Las tostas se presentan como una de las opciones más socorridas (y sabrosas) a la hora de preparar un aperitivo o unos entrantes. Y también pueden ser una gran alternativa para un desayuno salado. Y es que, sobre una rebanada de pan, ¡cabe prácticamente el mundo entero! En este caso vamos a apostar por la rica combinación de tomate, mozzarella y pesto, o lo que es lo mismo, la famosa ensalada Caprese.
Tomate, mozzarella y albahaca, o el origen napolitano de una combinación que nació en la isla de Capri
La ensalada Caprese nació en la isla de Capri, en el golfo de Nápoles, como una celebración del paisaje, del verano y de los colores de la bandera de Italia: el rojo del tomate, el verde de la albahaca y el blanco del queso mozzarella, un plato que se puede preparar sin cocinar, con ingredientes frescos y disponibles en cualquier casa.
La región de Campania es famosa por sus tomates dulces y aromáticos y por la mozzarella de búfala, elaborada desde el siglo XII. La Caprese es, en realidad, una forma de unir dos productos emblemáticos en un plato que no necesita ninguna técnica, solo calidad de sus ingredientes. Y se remata con la fresca y fragante albahaca.
Qué convierte a la tosta Caprese en el aperitivo exprés perfecto que se resuelve en cinco minutos sin encender el fuego
Estamos ante un aperitivo casi instantáneo, porque se trata solamente de hacer un pesto en el momento; tostar las rebanadas de pan y ponerles encima la salsa, el tomate troceado, unas bolitas de mozzarella y terminar con sal, pimienta, aceite de oliva virgen extra y decorar con alguna hoja fresca como la rúcula. ¿En total? No más de cinco minutos y sin necesidad de fuego.
El pan aporta la textura que la ensalada no tiene: crujiente, estructura y soporte. Se recomienda usar un pan rústico o chapata porque aguantan bien la humedad del tomate y del resto de ingredientes.
La elección del queso y del pan
El queso más popular para una buena Caprese es la mozzarella, que puede ser de leche de búfala (di bufala) o de vaca (fior di latte). Y también puedes optar por la burrata, con un exterior como la mozzarella y un interior de stracciatella muy cremosa, a base de hilos de pasta hilada mezclados con nata.
Y a la hora de elegir el pan, son varias las alternativas posibles.
- La hogaza rústica es una buena opción, con su corteza firme y miga densa: aguanta el tomate y la mozzarella sin hundirse.
- La chapata es la favorita de muchos chefs para tostas, por su corteza crujiente y alveolos grandes y porque se tuesta rápido y se mantiene crujiente incluso con ingredientes húmedos.
- El pan de cristal es el más crujiente de todos, con apenas miga y corteza finísima y quebradiza que realza el sabor del resto de ingredientes.
- Y el pan de masa madre, con su sabor profundo, ligeramente ácido, con corteza crujiente y miga elástica, aporta personalidad y combina de maravilla con pesto casero.





