Dra. Cristina Martín Pastor-Peralta, médico estético: "La falta de sueño tiene un impacto especialmente visible en el rostro"


Los expertos avisan sobre la 'cara de cortisol', que toma su nombre de la conocida como hormona del estrés


Alessandra Ambrosio con mono gris de Alo, coleta y coletero rosa© alessandraambrosio
Mariana ChacónEditora de Belleza
25 de octubre de 2026 a las 19:58 CET

Existen factores que aceleran el proceso natural de envejecimiento entre los que destacan la exposición a los rayos UV sin fotoprotección -los expertos incluso afirman que reciben pacientes con mejor piel a los 60 por aplicar SPF a diario que chicas de 30-, o los cuadros de estrés mantenidos en el tiempo. En realidad, el estrés bien gestionado es una respuesta muy útil para el organismo ya que es un mecanismo de supervivencia y adaptación fundamental ante situaciones de alerta; cuando se transforma en crónico y no se apaga ese sistema de alarma natural, se liberan hormonas como el cortisol o la adrenalina de manera continuada. Las consecuencias van desde aumento del apetito, debilitamiento de los sistemas digestivo, inmunológico o cardiovascular, tensiones musculares, hasta la conocida como "cara de cortisol". 

La Dra. Cristina Martín Pastor-Peralta, especialista en medicina estética, directora médica de Holaglow y divulgadora del laboratorio Croma, explica que ante una situación de estrés se activan dos sistemas: "El eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, que termina en la liberación de cortisol; y el sistema simpático-adreno-medular, responsable de la liberación de catecolaminas como adrenalina y noradrenalina". Cuando la respuesta se mantiene en el tiempo, los procesos del organismo se resienten, "entre ellos la regulación inflamatoria, procesos inmunológicos y la función de la piel". 

Modelo en backstage desfile Isabel Marant con camisa blanca, collar de herradura y pelo rubio con flequillo abierto© Spotlight Launchmetrics

Los síntomas en la piel de la 'cara de cortisol'

La doctora Martín Pastor-Peralta destaca los cinco que más se notan cuando se mantiene una situación de estrés en el tiempo y que afectan directamente a la calidad y aspecto de la piel: 

  • Alteración de la función barrera: además de la temida pérdida de agua transepidérmica (TEWL), la piel también se vuelve más reactiva al no ser capaz de defenderse frente al daño ambiental. 
  • Aumento en las líneas de expresión: debido a la tensión acumulada se gesticula más y de manera repetida. 
  • Empeoramiento de patologías inflamatorias: puede acentuar problemas como el acné. 
  • Aceleración del envejecimiento de la piel. 
  • Falta de sueño: "La falta de sueño tiene un impacto especialmente visible en el rostro: mirada cansada, ojeras, piel más apagada, pérdida de luminosidad y una recuperación cutánea más lenta. De hecho, estudios realizados en mujeres han relacionado la mala calidad del sueño con mayor pérdida epidérmica de agua, peor recuperación de la barrera cutánea y mayores signos de envejecimiento", apunta la médico estético.
Primer plano mujer piel bonita © Getty Images

Soluciones en cabina

La directora médica de Holaglow y divulgadora del laboratorio Croma, revela el enfoque médico estético con el que abordar la "cara de cortisol": "Debemos tratar la calidad de piel, la deshidratación, la pérdida de elasticidad, las arrugas dinámicas, la pérdida de volumen o determinados signos de cansancio. El objetivo no es cambiar la cara, sino recuperar un aspecto más descansado y saludable". En la práctica, estos son los tratamientos que recomienda tras diagnóstico previo del paciente: 

  • Ácido hialurónico de baja reticulación y tratamientos de hidratación profunda (skinbooster): "Cuando predomina una piel deshidratada, apagada o con pérdida de calidad. Mejora determinados parámetros de calidad cutánea, como hidratación, elasticidad, textura y luminosidad". 
  • Polinucleótidos: "Son una de las líneas que más interés están generando en medicina estética y regenerativa por su potencial para mejorar parámetros relacionados con la calidad de la piel. Pueden plantearse especialmente cuando encontramos piel fina, apagada, deshidratada o con pérdida de elasticidad, y buscan mejorar progresivamente dicha calidad en lugar de producir un efecto de volumen. La evidencia disponible es prometedora y las revisiones recientes encuentran resultados favorables en textura, arrugas y elasticidad". 
  • Bioestimuladores: Ideal para pacientes con pérdida de elasticidad o signos de envejecimiento más marcados, ya que estimula la capacidad de regeneración del tejido y mejora la firmeza y calidad cutánea de manera progresiva, actuando en la producción endógena de colágeno.
Modelo en el backstage de Dior© Spotlight Launchmetrics

Aunque la clave para resolver realmente el problema pasa por llegar a su raíz: "Si queremos hablar realmente de cortisol face, no podemos quedarnos en la consulta de Medicina Estética. El primer tratamiento debería ser intentar corregir aquello que está generando el problema". Y es que, como recuerda la doctora, sin disciplina y constancia no hay resultados; "una piel bonita no depende únicamente de lo que hacemos durante una hora en una clínica. Es el resultado de lo que hacemos de forma constante durante meses y años".