A escasas horas de que comience la entrega de los Premios Princesa de Asturias, todas las miradas vuelven a centrarse en los reyes y sus hijas. La ceremonia tendrá lugar esta tarde en el Teatro Campoamor de Oviedo, donde se reconocerá a figuras de la talla del futbolista Leo Messi, el escritor Julian Barnes y la cantante Patti Smith. Antes de esta esperada cita, una de las más señaladas de su calendario, la Familia Real ha participado en las tradicionales audiencias, donde las tres mujeres han vuelto a hacer gala de su elegancia con estilismos de lo más acertados. Entre ellos, destaca especialmente el de la infanta Sofía, que con su elección vuelve a poner de manifiesto esa evolución de estilo que hemos ido descubriendo en sus últimas apariciones públicas, cada vez más definida y llena de aciertos.
El morado, la inesperada apuesta de la infanta Sofía
Para esta cita, la infanta Sofía ha confiado en una de esas elecciones que cada vez vemos con más frecuencia en su vestidor y que también ocupa un lugar privilegiado en el de su madre: el traje de chaqueta. En esta ocasión, se ha decantado por un conjunto de dos piezas en un elegante tono morado, a medio camino entre el burdeos y las versiones más vibrantes de esta gama cromática. Una apuesta que no podría estar más en sintonía con las tendencias del otoño, en el que los matices más profundos de este color han conseguido hacerse un hueco en el armario de las que más saben de moda. Una elección que, además, aporta un aire de madurez y sofisticación, especialmente acertado para una cita de estas características.
En cuanto al diseño, la hija menor de los Reyes ha elegido una americana ligeramente entallada, de largo por debajo de la cadera y solapas clásicas, que ha combinado con un pantalón recto de caída fluida. Una silueta que estiliza sin resultar demasiado estructurada y que vuelve a dejar patente esa evolución que estamos descubriendo en sus últimas apariciones. Además, a diferencia de la noche anterior, cuando nos sorprendió con unos elegantes zapatos de tacón, hoy ha preferido recuperar la comodidad del calzado plano, apostando por unas bailarinas destalonadas en tono nude que aportan un contraste suave al conjunto.
En cuanto a las joyas, la infanta ha recuperado dos de las piezas que lució durante el concierto de la noche anterior: un anillo de Karen Hallam perteneciente al joyero de su madre y un colgante de la Cruz de la Victoria de Asturias, un detalle especialmente significativo por su vínculo con el Principado.
El primer look de la infanta Sofía: elegancia y romanticismo para el concierto en Oviedo
Tal y como comentábamos ayer, la infanta Sofía fue una de las grandes protagonistas del concierto previo a la entrega de los Premios Princesa de Asturias, donde nos sorprendió con un elegante vestido azul noche de la firma española Miphai. Un diseño de escote cuadrado, tirantes anchos y silueta relajada, cuya falda de volantes superpuestos aportaba movimiento y un delicado aire romántico. Una elección que, además, nos recordó a un estilismo que lució su madre, la reina Letizia, en 2017 y que, casi una década después, parece encontrar una nueva interpretación en el armario de su hija menor.
Aunque fueron los complementos los que terminaron de marcar la diferencia. La hija menor de los Reyes se decantó por unos zapatos de tacón y punta afilada, un tipo de calzado con el que apenas la hemos visto en sus compromisos oficiales y que supone un nuevo guiño a esa evolución de estilo que está experimentando. En cuanto a las joyas, recuperó un anillo de Karen Hallam del joyero de su madre, añadió un brazalete envolvente en el brazo y completó el conjunto con un colgante de la Cruz de la Victoria de Asturias, un detalle cargado de simbolismo que rendía homenaje a la tierra que acoge estos premios.
El estilismo de la infanta Sofía en las audiencias de 2025
Viajando un poco en el tiempo para recordar su elección del año pasado, la infanta Sofía también nos sorprendía con un elegante traje rojo de Tommy Hilfiger, perteneciente a la colección The Sofia Capsule, diseñada por Sofia Richie. Un conjunto formado por una americana cruzada con doble botonadura dorada y un pantalón recto de caída fluida, que nos recordó inevitablemente al que había lucido su hermana, la princesa Leonor, durante su primer viaje oficial al extranjero, en Lisboa, en julio de 2024.
Sin embargo, Sofía supo darle su propio toque a través de los complementos. A diferencia de su hermana, que había acompañado su traje con unos salones de tacón sensato, la infanta prefirió unas bailarinas destalonadas en tono nude, reafirmando su predilección por el calzado plano. Una elección que no solo aportaba comodidad y naturalidad al conjunto, sino que también reflejaba cómo la joven comenzaba a incorporar prendas más sofisticadas a su armario, sin renunciar a sus preferencias a la hora de vestir.










