Son pocas las que no habrán oído de sus madres o abuelas la frase de "las burradas que hacíamos antes al tomar el sol". Afortunadamente, la ley del fotoprotector impera en una época de mayor conocimiento sobre el peligro de la radiación solar. Las últimas novedades al respecto nos las cuenta Alba Villanueva, farmacéutica especializada en dermofarmacia de ISDIN: "La primera, que el daño no termina en la exposición y que se sigue produciendo en el ADN durante horas, lo que convierte el gesto post-solar en una ventana real de intervención; la segunda, el cambio de paradigma hacia la fotoprotección biológica, porque el fotoprotector ya no es solo una barrera sino un vehículo que refuerza las defensas y la capacidad de reparación de la propia piel", según la experta.
Protección solar 360º
La rutina protectora se remonta horas antes de tumbarse al sol. Así lo confirma el doctor Javier Pedraz, dermatólogo de IML Clinic, quien recomienda varios pasos clave: "Limpieza suave, sérum antioxidante, hidratante adaptada al tipo de piel y, por último, un fotoprotector de amplio espectro SPF 50. Además, es fundamental reaplicarlo cada dos horas si estamos al aire libre o después del baño".
Tras esta fase de preparación, llega la reparación de la piel con activos respaldados por la ciencia: "Las enzimas reparadoras del ADN, con la fotoliasa a la cabeza; y la melatonina, un antioxidante indirecto que estimula las defensas propias de la piel frente al daño oxidativo acumulado durante el día", destaca Alba Villanueva. La farmacéutica no se olvida de los retinoides: "Son de los pocos activos con evidencia para revertir los signos del fotoenvejecimiento, estimulan la síntesis de colágeno y aceleran la renovación de la piel", asegura.
Aunque ninguna se salva, el doctor Pedraz señala el tipo de pieles más vulnerables ante los rayos ultravioleta: "Las claras, especialmente los fototipos I y II, porque tienen menos capacidad de generar melanina protectora. También las sensibles con rosácea o tendencia a las manchas", subraya. Para terminar, el experto avisa sobre cómo envejecen las pieles con daño solar acumulado: "De forma más rápida y evidente. Aparecen arrugas prematuras, pérdida de firmeza, manchas, textura irregular y un aspecto más apagado". En nuestra mano está la solución mediante rituales fotoprotectores que realzan el bronceado.
El futuro es la fotoprotección biológica, que refuerza las defensas naturales de la piel y potencia su capacidad para repararse por sí misma
Ingredientes que protegen y reparan la piel del sol
El dermatólogo Javier Pedraz indica los ingredientes que hay que priorizar en verano:
- Antes: destacan los antioxidantes, como la vitamina C, la vitamina E, la niacinamida y los polifenoles.
- Durante: fotoprotectores de amplio espectro (protegen contra rayos UVA y UVB) SPF 50, reaplicados cada dos horas.
- Después: el ácido hialurónico, los factores de crecimiento, las ceramidas y los productos que favorecen la regeneración cutánea.
Qué comer para proteger la piel del sol
La alimentación complementa (nunca sustituye) al ritual fotoprotector, además de ayudar a conseguir un bronceado más bonito: "Carotenoides, polifenoles, vitaminas C y E y omega-3 refuerzan la reserva antioxidante y elevan modestamente el umbral de quemadura. La fotoprotección oral tiene evidencia como apoyo en las semanas previas y durante el periodo de exposición solar", apunta la experta de ISDIN.
Cómo conseguir una piel más luminosa
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Los protectores solares recomendados
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