La muerte de Juan Tamariz ha sacado a la luz la supuesta guerra que existía entre los hijos del ilusionista y su mujer, Consuelo Lorgia. Según contaron en Ya es verano, el programa de Antena 3 presentado por Pepa Romero, la relación entre ellos era muy complicada desde hacía tiempo.
El periodista Carlos García contó la versión de Consuelo. Según relató, los hijos de Tamariz lo ingresaron sin que ella lo supiera en una residencia a principios de año, debido a los problemas de movilidad que le había causado el párkinson que padecía, y no le permitieron ir a visitarlo. De hecho, tuvo que investigar por su cuenta dónde habían ingresado al mago para poder verlo.
Finalmente, logró localizarlo a través de varios mensajes con el propio ilusionista y, para poder acceder a la residencia, enseñó fotografías de su boda a los trabajadores del centro. "Cuando llegué, estaba escrito que solo podían visitarlo los cuatro hijos", contó. "Y tenía los ojos hinchados de llorar", aseguró.
Finalmente, Consuelo acabó enterándose del motivo por el que habían prohibido a Juan hablar con ella. "Supuestamente, por todo lo que había hecho", contó sin dar más detalles. Además, aseguró que un hermano de Tamariz le dijo: "La indicación que me han dado es que no te hable".
Tras exponer esta situación, Carlos García explicó que "el tema de la relación entre Juan y los hijos era un melón que venía de tiempo atrás y que no siempre Juan y Consuelo habían tenido, ni muchísimo menos, un consenso sobre cómo afrontar eso".
Por su parte, la periodista Lorena Vázquez compartió la versión de los compañeros de profesión de Tamariz sobre lo ocurrido, quienes destacan "el cuidado tan amoroso y respetuoso que tenían los hijos de Juan con él". "La relación de los hijos de Juan con Consuelo me dicen que era bastante complicada y tensa, pero una cosa que me apuntan y creo que no se sabía hasta ahora es que también me aseguran que la relación entre Juan y Consuelo era una relación complicada, y dicen complicada sin dar demasiados detalles", comenzó diciendo.
"Hay muchos compañeros que sí podían entrar en la residencia a ver a Juan tranquilamente, con el permiso de sus hijos, pero, sobre todo, con el permiso de Juan porque Juan estaba perfectamente bien, me aseguran, de salud mental. Él era consciente de quién le visitaba, de quién no... Sí es verdad que le pedía a sus compañeros que no se agolparan todos el mismo día y pedía que esas visitas fueran programadas con tiempo. Por eso es importante que destaquemos que me aseguran que la relación entre Juan y Consuelo era complicada", añadió.






