Ana de Orleans regresa con una nueva exposición. Dos años después de 'Acuarelas con alma', la princesa de Francia y duquesa viuda de Calabria y Caserta vuelve con 'Memorias, flores y paisajes', con la que promete desvelarnos una parte de su universo más personal. Recuerdos, flores, lugares… que le han inspirado a lo largo de su vida, y que ha trazado, con suma delicadeza, con sus pinceles sobre el papel, convirtiéndolos así en la 'fotografía' artística de un instante, que captura también lo que se siente, aquello que parece imperceptible. Porque, como descubrió cuando tan sólo tenía nueve años, "se puede pintar lo que se ve y lo que no se ve".
La exhibición, que podrá visitarse del 19 al 25 de octubre en el espacio Jovellanos número 6 (Madrid), trae una nueva selección de sus acuarelas, con la obra 'Una vida' como principal.
"A mis acuarelas las veo como palomas, como pájaros que tienen que volar (…)", nos confesaba hace un tiempo. "Me parecería injusto dejarlas encerradas", y por eso, no ha dudado en mostrar, de nuevo, su arte al público, al que también le ha reservado una sorpresa que permitirá acercarse, de una manera diferente, a su mundo creativo.
Además, también lanza su tercer Calendario solidario -que podrá adquirirse, en exclusiva, en la exposición-, y que contiene parte de su obra. La recaudación del calendario será destinado a la Santa Pontificia y Real Hermandad del Refugio y Piedad de Madrid (San Antonio de los Alemanes). Una iniciativa solidaria que se suma a muchas otras que ha ido apoyando a lo largo de los años. Algunas de sus exposiciones anteriores han estado vinculadas a proyectos que ayudaban a fundaciones y asociaciones relacionadas con causas sociales, sanitarias y culturales.
A sus 87 años, doña Ana se muestra imparable: sigue creando, pintando, porque la inspiración, como ella misma nos contaba, llega en cualquier parte. Sólo le hace falta tener a mano papel y sus acuarelas.
"Pinto mucho fuera, en plena naturaleza… Eso me encanta. Pintar en directo es extraordinario: lo ves, lo sientes, lo vives, aunque tienes que ser rapidísima para memorizar lo que realmente quieres expresar".
El estudio, en cambio, es su lugar de 'investigación', donde aprovecha para desarrollar nuevas técnicas.
Pasión por el arte
La pintura siempre ha sido su gran pasión. Un talento que, podría decirse, corre por sus venas, puesto que desciende de cinco generaciones dedicadas al arte, la escultura y la música. De hecho, el otro principal acuarelista de su familia fue el Príncipe de Joinville, hijo del rey Luis Felipe de Francia, y ella ha tomado ese legado. "La acuarela me encanta porque es muy delicada y tienes que dominar el agua, el medio… Eso y también porque te pones delante de una hoja en blanco y tienes que componer".
Para ella es casi "como respirar, cuando no pinto, siento que me falta algo. En definitiva, cada etapa de la vida tiene su momento, pero en todas ellas la acuarela ha estado presente".
Desde que realizó su primera exposición hace casi tres décadas, en 1998, ha mantenido una intensa actividad artística: ya van más de 30 exposiciones en España, también, en el extranjero; y muchas de sus creaciones forman parte de colecciones permanentes de museos e instituciones en nuestro país, Argentina, Bulgaria y otros espacios culturales.









