El 4 de mayo de este año, Ana Boyer y Fernando Verdasco le daban la bienvenida a su cuarta hija, Mía, la primera niña del matrimonio tras sus tres chicos: Miguel, Mateo y Martín. "Ya somos 6 🤩. Imposible explicar la felicidad que nos has traído", le decían sus padres a la pequeña por redes al anunciar el nacimiento. Un momento muy dulce que han querido celebrar en las páginas de ¡HOLA!, donde la han presentado: "Tanto Fernando como yo disfrutamos mucho de la vida familiar y nos sentimos muy afortunados con la familia que hemos formado", ha declarado la empresaria.
Maderoterapia y estilo de vida activo
La embajadora de El Ganso para esta temporada, revelaba antes de dar a luz que la maderoterapia ha formado parte de sus cuidados durante el embarazo. La técnica de masaje terapéutico no invasivo que ayuda a reducir los niveles de estrés, reafirmar, remodelar los contornos, disminuir la acumulación de líquidos, activar el sistema circulatorio, drenar grasa o tratar molestias a nivel muscular, se ha convertido en su mejor aliada en cabina. Mediante rodillos, copas suecas y tablas, el terapeuta realiza movimientos de amasamiento, circulares, en zigzag, vaciamiento, entre otros, para lograr objetivos personalizados.
Unos últimos cuidados antes de la llegada de Mía que se propuso mantener tras el parto: "Ahora toca empezar de nuevo para la recuperación postparto", les contaba a sus seguidores. Y es que, como ha confesado en la revista: "Con el primero todo es nuevo y tienes muchas dudas. Con el tiempo ganas confianza y aprendes a relativizar muchas cosas". Desde las preocupaciones por el recién nacido hasta la seguridad porque ya lo has pasado más veces de que, con el tiempo, vuelves a sentirte fuerte y recuperada.
Aparte de los tratamientos en cabina, un estilo de vida muy activo también es responsable del físico de la hija de Isabel Preysler: desde entrenamientos en familia hasta vacaciones en barco con baños constantes y deportes acuáticos, siempre ha mostrado en redes que el sedentarismo no forma parte de su rutina; algo que se presupone siendo su marido extenista profesional.
Recuperación progresiva
La reincorporación progresiva al entrenamiento es el punto en el que coinciden todos los expertos en situaciones posparto; un momento en el que, en condiciones normales, los abdominales hipopresivos en los que se tonifica la faja abdominal profunda (músculo transverso del abdomen) para combatir la diástasis y el suelo pélvico, son la primera recomendación tras una primera visita a la matrona.
Como rutina de fitness, desde el yoga, al entrenamiento personalizado, los ejercicios de fuerza adaptados a cada periodo del posparto, o el pilates que, aunque es muy beneficioso, aconsejan no empezar hasta las 8-12 semanas en caso de cesárea y comenzar con ejercicios suaves que no ejerzan presión directa contra el abdomen.
Aunque sabe que, en estos casos, las prisas no son buenas: "Me encuentro bien, aunque la recuperación requiere tiempo y paciencia, y ahora mismo intento escuchara mi cuerpo y no exigirme más de la cuenta", ha contado en ¡HOLA!. Una filosofía que apoyan todos los expertos tras una experiencia extrema para el organismo que requiere de paciencia, descanso y movimiento progresivo.








