Tanto en Londres como en California, hay dos niñas que ya destacan como auténticos iconos de belleza infantil. Aunque llevan vidas muy distintas a miles de kilómetros, hay algo en lo que la princesa Charlotte (10 años) y Lilibet Diana (4 años) coinciden. Las hijas de los príncipes Guillermo y Harry comparten un detalle que tiene que ver con su imagen y es que tienen unas supermelenas largas que siempre llevan muy cuidadas.
Charlotte ha convertido su cabello castaño en una de sus señas de identidad desde muy pequeña. Siempre brillante, pulido y con ese aire delicado que recuerda a los looks infantiles de la realeza europea. Por su parte, Lilibet, con su característico tono pelirrojo heredado de su padre, aporta un matiz completamente distinto, más luminoso y desenfadado, pero igual de especial. Dos primas con dos estilos y personalidades diferentes, pero un rasgo que las une.
Charlotte, la reina de las trenzas
Si hay un peinado que define a la hija de los Príncipes de Gales ese es, sin duda, la trenza. Desde versiones más pulidas tipo corona hasta pequeñas trenzas laterales que enmarcan el rostro, Charlotte ha convertido este peinado clásico en su sello personal.
No es casualidad. Las trenzas no solo aportan un aire romántico y ordenado, también son prácticas y duraderas, algo clave en la agenda pública de una niña que ya está más que acostumbrada a actos oficiales. Además, encajan perfectamente con esa estética atemporal que tanto cuida su madre, Kate Middleton.
La hija mediana de los futuros reyes de Reino Unido elige las trenzas para todo tipo de eventos, ya sean grandes puestas de largo como el tradicional desfile militar de Trooping de Colour o para citas de día más informales, como acudir con su madre a un partido de tenis en Wimbledon. Durante todos estos años ha demostrado que es su apuesta más repetida, especialmente los semirrecogidos decorados con dos trenzas que se unen jacia atrás creando diferentes tipos de 'dibujos', dependiendo de si es una trenza francesa, de raíz o una combinación de varias.
Melena 'glossy' como su madre
El brillo extremo del cabello de Charlotte no pasa desapercibido. Ese acabado pulido, sano y luminoso recuerda inevitablemente al de la Princesa de Gales, referente absoluto en cuanto a cuidado capilar que siempre marca tendencia y que luce una melena absolutamente sensacional en cada una de sus apariciones públicas.
La clave está en un cabello bien hidratado, puntas cuidadas y un peinado siempre trabajado, aunque parezca sencillo. Nada está dejado al azar: desde la raya perfectamente marcada hasta el control del encrespamiento, todo suma para conseguir ese efecto glossy tan característico. Además, le gusta darle el toque diferente (y adulto) con un lazo XXL, dejando caer la melena suelta y ultrabrillante. Un detalle sencillo pero muy efectivo que eleva cualquier peinado y que, como se ve en las imágenes, aporta ese equilibrio perfecto entre dulzura infantil y elegancia más sofisticada.
Lilibet, una Sirenita de 4 años
En el caso de Lilibet, cada aparición se convierte en un pequeño acontecimiento. A diferencia de Charlotte, su exposición pública es mucho más limitada, lo que hace que cada imagen cobre aún más relevancia.
Su melena pelirroja, larga y ligeramente ondulada, tiene un aire mucho más libre, casi salvaje, que recuerda a esa estética de La Sirenita tan asociada a la infancia. Menos estructurada, más natural, pero igual de llamativa.
En las contadas ocasiones que hemos tenido oportunidad de verla gracias a las fotos que su madre, Meghan Markle, comparte en sus redes sociales, queda clara su preferencia por llevar el pelo suelto. A diferencia de Charlotte, que siempre lleva peinados impecables y cuidados al milímetro, la nieta más desconocida del rey Carlos III de Inglaterra tiene un estilo mucho menos pulido.
Su primera trenza
En noviembre del año pasado pudimos ver una de las imágenes más comentadas de la hija de los Duques de Sussex. Junto a sus padres y su hermano mayor, el príncipe Archie, de 6 años, Lilibet, debutó como voluntaria en una actividad que tuvo lugar en Our Big Kitchen, una cocina comunitaria sin fines de lucro en Los Ángeles, donde se encargaron de preparar platos de comida para que las familias más necesitadas puedan celebrar el Día de Acción de Gracias. En ese momento vimos a la niña luciendo una trenza deshecha y podría decirse que improvisada, ya que no estaba sujeta con una goma y todo parece indicar que se la hizo su madre sobre la marcha para que pudiera cocinar más cómoda. De nuevo, un gesto que la une a su prima en su adoración por las trenzas.
Tips para cuidar el pelo a su edad
El cabello infantil suele ser más fino, suave y delicado, con menos producción de grasa que el de un adulto, lo que hace que se ensucie menos pero también que sea más propenso a enredos y rotura, especialmente si es largo como el de Charlotte o Lilibet. Por eso, la clave está en una rutina sencilla pero constante: utilizar champús suaves sin sulfatos agresivos y aplicar siempre un acondicionador ligero para facilitar el desenredado; cepillar con mimo, empezando por las puntas y con herramientas adecuadas (mejor si son de cerdas flexibles); apostar por peinados protectores como trenzas sueltas o semirrecogidos que eviten nudos sin tensar el cuero cabelludo; secar preferiblemente al aire o con calor muy suave; y cortar las puntas con regularidad para mantener el brillo y la forma.
















