Tener diez bodas concentradas en una sola temporada de verano no es algo que suceda a todo el mundo o a menudo, pero puede pasar. A mí, por ejemplo. De junio a septiembre tengo en la agenda una decena de compromisos que, aunque ilusionantes, no dejan de ir de la mano de ciertos "dramas" estilísticos como el temido (y retador) "qué me pongo". Salvar la ecuación en una boda es más o menos sencillo. Todas tenemos algún diseño guardado en Instagram o una idea de look en nuestros favoritos de Pinterest, pero no todas tenemos la inventiva para construir un estilismo de invitada bonito, correcto y resultón una vez a la semana.
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Pero para eso están las redes sociales: para enseñarnos a diario propuestas estilísticas de otras invitadas e inspirarnos a futuro. Este fin de semana ha dejado muchos estilismos de evento y aquí recopilo las que a mí van a servirme de guía de cara a mis próximas bodas.
No hay look más "de boda" y más acertado y fabuloso. La creadora de contenido lució un vestido verde sin mangas con falda evasé a juego con una capa corta de cuello alto, todo de Nicolás Montenegro. Completó el estilismo con un sombrero de Nana Golmart y zapatos de Gucci.
María Hernández: una flor en el pelo que eleva el look
Es toda una experta en estilismos de invitada y cada propuesta suya es todo un acierto. Este fin de semana, la influencer vivía un momento especial: la boda de su mejor amiga. Para ello, escogió un vestido largo con un poderoso estampado en el centro con tonos rosas. A juego con él iba la increíble flor en el pelo que fue, sin duda, el detalle más elegante y llamativo de su look.
Martina Svedin: un vestido de princesa (de los bosques)
La hija de Luis Figo epató con un impresionante diseño de Ynés Suelves protagonizado por un estampado de flores sobre un fondo color azul marino muy profundo. Es un vestido que habla por sí solo y no necesita de complementos, ni siquiera de un recogido, para protagonizar un estilismo sobresaliente.
La creadora de contenido tiene tanta experiencia en ropa de evento que puede atreverse (y acertar) con un print tan complicado como los cuadros. No es un estampado que acostumbremos a ver en las bodas, pero ella eligió un diseño de Coosy, aunque de la temporada pasada, y lo combinó con toques rojos - una flor en el pelo y unos zapatos de Zara -.
Lidia Losada: el vestido amarillo que todas buscan
Pocos diseños han tenido tanto impacto en el mundo de las invitadas como el que las creadoras de Dahlia diseñaron hace un par de temporadas y han reinterpretado cada verano. El vestido, siempre con fondo de color llamativo y estampado floreado, es una de las piezas más buscadas de la temporada. Lidia Losada lo llevó en amarillo y confirmó por qué gusta tanto: sienta tan bien que no necesita complementos, recogidos o maquillaje.
Andrea González: un dos piezas en color mostaza con las sandalias de moda
Las sandalias de dedo son, estos meses, el calzado predilecto de las expertas. También de las invitadas, con Andrea González como embajadora. Este sábado las incluyó en un look con un dos piezas -falda midi y corsé- en color mostaza de Bimani. El toque de la pamela es infalible.
María G. de Jaime: otra versión del vestido de moda
Otra prueba del "furor" que causa el diseño de Dahlia: el estilismo de María G. de Jaime para su última boda. La empresaria eligió la última interpretación del vestido, en color verde pistacho y con flores rosas. "Rompió" la armonía del conjunto al sumar accesorios muy oscuros -unos tacones trenzados y un bolso de charol-, un tip de estilo que las chicas estilosas están siguiendo cada vez más.
Las portuguesas visten "a la portuguesa" también en las bodas. Es decir, con valentía, con extravagancia, con colores, con estampados. Maria do Carmen Queiroga armó su look de invitada según la ley del más es más: tocado con flor, diseño multiestampado, zapatos de lunares, bolso joya, maxijoyas... Difícil, pero súper resultón.
Miriam Garde: un conjunto color arena para una pamela preciosa
¿Quién dijo que no se puede ir de beige a una boda? Cuando un color claro presenta un estampado, aunque sea discreto, el protocolo lo acepta. Es el caso del estilismo de Miriam Garde que, aportando a su conjunto de Barey toques de color con bolso y zapatos, construyó un look súper bonito.