Los cortes planos y pulidos, sin volumen ni movimiento, se han despedido esta temporada, dando paso a estilos mucho más relajados que celebran la textura natural del cabello. Y es que las tendencias capilares actuales se inclinan hacia melenas con volumen suave, libertad de forma y una sensación de comodidad que no renuncia al estilo, adaptándose de manera más real al ritmo cotidiano.
Y entre todos estos tipos de corte destacan los llamados cloud cuts, también conocidos como cortes nube, que llegan para quedarse como una de las apuestas más fuertes del verano. Este estilo apuesta por un acabado ligero y con cuerpo, que enmarca el rostro sin esfuerzo y aporta un aire moderno pero relajado, perfecto para quienes buscan un cambio actual sin perder naturalidad, pero con ese punto sofisticado que eleva cualquier look sin necesidad de complicaciones.
















