En el famoso barrio de San Marco, a pocos pasos de museos, galerías, teatros, boutiques históricas y restaurantes frecuentados por una clientela internacional y la alta sociedad veneciana, Roberto y Pilar Coin se enamoraron de esta casa por su gran salón —típico de las residencias venecianas—, que cuenta con una ventana geminada del siglo XVI, que da a un pequeño patio privado, y una logia orientada al canal.
Para Roberto Coin, fundador del imperio de alta joyería que lleva su nombre, y su mujer, Pilar, quien trabaja a su lado desde hace más de 20 años, Venecia siempre ha sido su lugar de descanso de cada fin de semana. Su joya.
Y en esta casa de suelos de palladiana veneciana, modernas columnas con esferas de luz, puertas enmarcadas por espejos, salones decorados con tapices de estilo neoveneciano y paredes revestidas de seda al estilo chino, han encontrado su refugio.
Un proyecto dirigido por el arquitecto veneciano Umberto Branchini, que combina la tradición de la ciudad con la influencia oriental, ya que Venecia es una urbe cosmopolita que siempre ha ejercido de puente cultural entre Occidente y Oriente.
La carrera de Roberto comienza precisamente aquí, en la conocida como Ciudad de los Canales, dentro del sector hotelero, desde donde luego se expandió a Suiza, Francia e Inglaterra. En Ginebra conoció a Pilar, en un banco, donde trabajaba como directora de private banking, y, nada más cruzarse, lo suyo fue amor a primera vista.
"Hemos querido respetar la identidad veneciana, sin crear un museo. El proyecto se ha guiado por el equilibrio entre el pasado y la contemporaneidad"
Se casaron y se mudaron a Vicenza, donde al principio él fabricó joyas para importantes marcas internacionales, hasta que creó su propia firma y la lanzó en Estados Unidos. Ahora forman el tándem perfecto: él, creativo y estratégico; ella, al frente de marketing y comunicación, logrando triunfar en los mercados más prestigiosos.
La firma está presente en más de 60 países, con una propuesta de colecciones con gran flexibilidad, estructurada en múltiples niveles de precio y capaz de interpretar diversas sensibilidades, en sintonía con las particularidades del mercado.
Hablemos de vuestra historia de amor con Venecia.
Para nosotros no es solo una ciudad, es una profunda llamada emocional. Es un lugar que no deja de sorprendernos, que invita al silencio y al relax. En cada visita nos hemos enamorado más de ella, hasta convertirse en una elección de vida. Venecia representa nuestro refugio más auténtico.
Todas las puertas están realizadas en bronce y enmarcadas con espejo veneciano antiguo fabricado en Murano
¿Cómo encontrasteis esta casa?
Fue como si nos estuviera esperando. La ubicación, el carácter y la luz nos cautivaron de inmediato. No buscábamos simplemente una casa, sino un lugar con alma. Hemos querido respetar la identidad veneciana, sin crear un museo. El proyecto se ha guiado por el equilibrio entre el pasado y la contemporaneidad: restauraciones minuciosas y aportaciones modernas esenciales, nunca invasivas. Nuestro estilo moderno no es un minimalismo frío, sino pureza de líneas y calidad de materiales. Cada elemento está pensado para dialogar con el espacio y con la historia. Le pedimos a un amigo decorador de Venecia que nos ayudara en esto, Umberto Branchini, y nos dejamos guiar por él.
Los sillones reinterpretan tanto las "chiopine" venecianas (zapatos de tacón para proteger los vestidos del agua) como la silueta de los puentes de la ciudad
Esencia veneciana con aire contemporáneo
¿Cómo la habéis transformado?
Queríamos una casa profundamente contemporánea, pero auténticamente veneciana, evitando cualquier tipo de reconstrucción historicista o imitación escenográfica. Cada elemento antiguo de valor —desde las ventanas poliforales de mármol hasta las vigas de madera— se ha restaurado con rigor conservacionista, mientras que los materiales propios de la tradición veneciana, como el marmorino, la cal alisada y el terrazo a la veneciana, se han reinterpretado mediante una paleta clara y sobria. Los tonos naturales de la cal se funden con los colores pastel del siglo XVIII veneciano: verde agua, rosa pálido y azul polvo. El proyecto ha supuesto un minucioso trabajo de reconfiguración de las estancias y los baños, con el objetivo de optimizar los espacios y, al mismo tiempo, devolver a las habitaciones sus proporciones históricas originales, recuperando su volumetría y su amplitud arquitectónica.
¿Cómo ha sido la combinación de los muebles para marcar este estilo veneciano con influencia oriental?
En el salón, la mesa Doge de Carlo Scarpa —una de nuestras piezas favoritas— entra en armonía con las famosas lámparas modulares venecianas de cristal verde y transparente. Sobre ella, una lámpara diseñada específicamente para este interior utiliza una pared intermedia de módulos de cristal de Murano firmados por Fulvio Bianconi, transformada en una especie de voluta oriental suspendida en el espacio. Los asientos y sillones hechos a medida, de la colección de Branchini, reinterpretan, por su parte, las chiopine venecianas del siglo XVI —los famosos zapatos con tacones altos que llevaban las patricias para proteger sus vestidos del agua y el barro de las calles—. Tapizados en terciopelo soprarizzo verde, de Luigi Bevilacqua, evocan la preciosidad textil de la tradición lagunar. Los sofás de diseño a medida, de Umberto Branchini, recuerdan la silueta de los puentes venecianos, de los que toman su nombre. Tapizados en terciopelo verde agua, de Zoffany, se completan con una selección de cojines inspirados en los reflejos del agua, los mosaicos y los damascos venecianos, elegidos entre las colecciones de Nobilis y Fischbacher. Las alfombras chinas antiguas de los periodos Nichols y Pekín, procedentes de anticuarios de confianza, contribuyen a unificar armoniosamente la paleta cromática de toda la vivienda.
¿Cómo son los dormitorios?
Los dormitorios son como salones. Contamos con tres amplias habitaciones con baños en suite, una cocina que da al patio y una zona separada dedicada al personal de servicio. Para los dormitorios y los muebles de baño elegimos arce japonés y fueron diseñados a medida. La esencialidad de las geometrías se entrelaza con mármoles italianos de gran calidad y con una selección de piezas vintage cuidadosamente elegidas: las lámparas Catena de Carlo Nason para Mazzega, en el baño principal; las lámparas de araña de los años cuarenta de Barovier & Toso, en el dormitorio principal, y los apliques de FontanaArte, en la habitación de invitados.
"Para nosotros, lo que realmente importa es la credibilidad que hemos construido con el tiempo. Nuestros clientes perciben la combinación de creatividad, calidad artesanal y una identidad fuerte"
¿Cómo son vuestros fines de semana en Venecia?
Están llenos de pequeñas costumbres: un paseo, una visita a una exposición, una cena informal con amigos. El lujo aquí es el tiempo.
"Se ha restaurado todo con rigor conservacionista y materiales propios de la tradición veneciana, como el marmorino, la cal alisada y el terrazo"
¿Os fascina el ritmo de esta ciudad tranquila en vuestra frenética vida de viajes de trabajo por todo el mundo?
Es un contrapunto fundamental. Viajamos continuamente, pero Venecia nos devuelve a lo esencial. Es un equilibrio necesario, casi terapéutico.
"Fue como si nos estuviera esperando. La ubicación, el carácter y la luz nos cautivaron. No buscábamos simplemente una casa, sino un lugar con alma"
Su secreto del éxito
Hablemos del éxito de la firma de joyas Roberto Coin, ¿cuál es el secreto del éxito?
Para nosotros, lo que realmente importa es la credibilidad que hemos construido con el tiempo. Creemos profundamente en la autenticidad del producto. Los clientes perciben la combinación de creatividad, calidad artesanal y una identidad fuerte. Es una emoción antes incluso que una joya, y cada pieza lleva consigo un mensaje.
¿Cuáles son vuestros mercados más importantes y cómo se distribuyen por el planeta?
Estamos presentes en los principales mercados internacionales. Los más importantes son, sin duda, Estados Unidos, Canadá y el Caribe. Les siguen los países árabes y nos estamos posicionando en Europa.
"Viajamos continuamente por todo el planeta, pero esta casa nos devuelve a lo esencial. Para nosotros es un equilibrio necesario, casi terapéutico"
Vuestro hijo, Kevin, representa a una nueva generación trabajando en la empresa, ¿qué lugar ocupa?
Kevin representa la nueva energía. Aporta una visión contemporánea y sensibilidad digital. En este momento se ocupa de proyectos especiales. También están Carlo y Paola, los hijos de Roberto, que siempre han trabajado en la empresa. ¡Somos una auténtica empresa familiar!




























