En Milano Marittima, una localidad icónica de la Riviera Romagnola italiana —con sus 90 kilómetros de costa—, y casi a orillas del mar Adriático, Elisabetta Franchi encuentra su perfecto refugio estival. Hace más de dos décadas que la diseñadora compró esta casa —en 2005— y, con el paso del tiempo, ha acabado por convertirse "en un punto de referencia en mi vida". Fue "una elección natural" llegar aquí, nos cuenta.
"Desde los años sesenta y setenta, Milano Marittima ha sido un destino muy apreciado por empresarios, artistas, personajes del espectáculo y por quienes buscaban un lugar animado donde el mar se mezclara con una gran energía... Siempre ha tenido una identidad muy reconocible, con beach clubs, pinares, locales históricos y una atmósfera única que ha sabido mantenerse".
Aunque tampoco podría vivir sin la montaña —que le "transmite fuerza y silencio"—, no pudo resistirse al paisaje de playas de arena fina y dorada que caracteriza esta región al este de Italia. El mar, asegura, le inspira "ligereza y libertad", así que, tan pronto llega el verano —y siempre que el trabajo se lo permite—, procura escaparse aquí los fines de semana. "Es el lugar donde consigo recargar energías y dedicarme tiempo a mí misma. Me gusta hacer deporte y salir a correr. Los pinares son preciosos y me encanta correr bajo los pinos".
Luz y naturaleza
La casa, nos explica, está distribuida en tres plantas: "En la planta baja se encuentran la zona de estar, abierta al jardín, un baño y la lavandería. En la primera planta, la suite principal con su baño, otro dormitorio y dos balcones, mientras que la última planta alberga el resto de las habitaciones y un balcón adicional. Me gusta que cada planta tenga una función bien definida: los espacios destinados a compartir y a la vida cotidiana se encuentran en la planta baja, mientras que la zona de descanso está pensada para garantizar mayor privacidad y tranquilidad".
Y, ante todo, está la luz, que entra en todas las estancias. "Era uno de los elementos fundamentales del proyecto. Quería una vivienda luminosa, abierta, donde el paisaje entrara de forma natural en los espacios interiores. La luz cambia completamente la percepción de los ambientes y también la manera en la que los vivimos".
"La zona de estar, completamente abierta al jardín, es mi favorita porque me gusta que la frontera entre el interior y el exterior prácticamente desaparezca. Me encanta la luz natural y la sensación de vivir rodeada de naturaleza"
Cuando la compraste, ¿tuviste que reformarla o hacerla desde cero?
La compré ya construida y después la personalicé por completo, adaptándola a mi idea de hogar. Trabajé en los espacios y en los detalles para hacerla más mía, intentando potenciar la luz y la relación con el exterior. No fue una transformación radical, sino un trabajo de equilibrio: mantener el alma de la casa y, al mismo tiempo, darle una identidad más personal.
Te permite desconectar del ritmo frenético de la ciudad y los compromisos laborales?
Sí, aunque en realidad nunca dejo de trabajar del todo. Las ideas llegan en cualquier parte, pero aquí consigo respirar con otro ritmo, dedicarme tiempo a mí misma, a mis seres queridos y a mis perros.
¿Cómo es tu día a día aquí?
Me despierto temprano, desayuno al aire libre, hago un poco de ejercicio o salgo a correr por este precioso pinar que nos rodea, me permito algunos momentos de relax e, inevitablemente, siempre encuentro tiempo para trabajar. Soy una persona muy activa y la creatividad nunca se va de vacaciones.
¿Te gusta recibir invitados? ¿Cómo te definirías como anfitriona?
Mucho. Me encanta compartir esta casa con las personas que quiero. Me gusta cuidar los detalles y hacer que cada invitado se sienta acogido. En verano, la veranda se convierte en el corazón de la casa: cenas largas, conversaciones, el perfume del mar y el sonido de las cigarras.
"El interiorismo siempre ha sido una de mis grandes pasiones. Me gusta seguir personalmente cada proyecto junto a los arquitectos y participar en todas las decisiones"
¿Cuál es tu espacio favorito?
La zona de estar, completamente abierta al jardín. Me gusta porque la frontera entre el interior y el exterior prácticamente desaparece. Me encanta la luz natural y la sensación de vivir rodeada de naturaleza.
De hecho, la casa está rodeada de naturaleza. ¿Te gustan las flores y las plantas?
Amo profundamente la naturaleza. Creo que el verde tiene un poder extraordinario para transmitir calma. Las hortensias me fascinan, pero en una casa junto al mar prefiero las palmeras, las strelitzias y los bananos. En general, me gusta ver cómo el jardín cambia con las estaciones. Me parece maravilloso que la casa dialogue constantemente con aquello que la rodea.
"Creo que la elegancia no necesita excesos. Cada elemento debe tener una función y una identidad propia. Me gusta eliminar lo superfluo para dejar espacio a la belleza"
"Menos es más"
¿En qué te inspiraste para decorarla? ¿El interiorismo es otra de tus grandes pasiones?
Sí, el interiorismo es una pasión que siempre he tenido. Me gusta seguir personalmente cada proyecto junto a los arquitectos y participar en todas las decisiones, desde la distribución de los espacios hasta la elección de los materiales. También lo hago con las boutiques de la firma, porque me gusta involucrarme en cada detalle; es una parte del proyecto que encuentro muy estimulante y a la que difícilmente renunciaría. Para esta casa buscaba un estilo muy esencial. El objetivo era potenciar la luz natural y la relación con el exterior, sin llenar los espacios de elementos innecesarios. Elegí tonos cálidos y claros, con contrastes aportados por la madera, para transmitir equilibrio y dejar espacio a todo lo que la rodea.
Predominan las líneas esenciales y minimalistas. ¿Crees en el concepto de «menos es más»?
Creo que la elegancia no necesita excesos. Cada elemento debe tener una función y una identidad propia. Me gusta eliminar lo superfluo para dejar espacio a la belleza de las formas, los materiales y la luz.
Llama la atención que la cocina rompe completamente con este estilo cálido. ¿Quisiste diferenciar los distintos ambientes?
Exactamente. Me gusta crear pequeños contrastes que sorprendan sin romper la armonía general. El negro aporta carácter y resalta todavía más la luminosidad del resto de los espacios.
¿Hay algún objeto de la casa al que tengas un cariño especial?
Sí, las fotografías. No soy una persona especialmente apegada a los objetos, porque una casa puede cambiar con el tiempo, reformarse o decorarse de otra manera. Las fotografías, en cambio, permanecen. Cuentan tu historia, hablan de las personas que quieres y de los momentos más importantes de tu vida. Son ellas, más que cualquier elemento decorativo, las que hacen que una casa sea realmente personal.
"Me encanta compartir esta casa con las personas que quiero, y en verano, la veranda se convierte en el corazón de la casa: cenas largas, conversaciones, el perfume del mar y el sonido de las cigarras"
El aniversario más especial de una diseñadora de éxito
Tu firma está a punto de celebrar su trigésimo aniversario. ¿Qué recuerdos conservas de aquellos primeros años? ¿Llegaste a imaginar que construirías una maison de moda reconocida a nivel internacional?
Recuerdo mucha determinación y muchísimos sacrificios. Empecé con un sueño muy grande y con muy pocos recursos. Quizá, no imaginaba realmente hasta dónde llegaría, pero sí deseaba profundamente construir algo importante. Siempre tuve una visión muy clara y nunca dejé de trabajar para convertirla en realidad. Cada logro ha sido el resultado de un enorme esfuerzo, de la capacidad de tomar decisiones difíciles y de no perder nunca de vista mi objetivo. Cuando miro atrás, me siento orgullosa del camino recorrido, pero sigo pensando que todavía quedan muchos retos y nuevas metas por alcanzar.
Si pudieras habar con la joven Elisabetta que estaba dando sus primeros pasos, ¿qué consejo le darías?
Le diría que confiara todavía más en su intuición. Siempre he seguido mi instinto, incluso cuando parecía ir a contracorriente. También le diría que no tuviera miedo de los obstáculos, porque muchas veces son precisamente ellos los que te hacen más fuerte.
"A la Elisabetta que empezaba en la moda le diría que confiara todavía más en su intuición. Siempre he seguido mi instinto, incluso cuando parecía ir a contracorriente"
¿De qué logro te sientes más orgullosa y cuál es la enseñanza más importante que has aprendido después de tantos años en el mundo de la moda?
Nunca siento que haya llegado a la meta, porque creo que una trayectoria profesional siempre está en constante evolución y que siempre hay nuevos retos por afrontar. Si miro todo lo que he construido, sin duda me siento muy orgullosa. La enseñanza más importante que he aprendido es que el talento, por sí solo, no basta: hacen falta disciplina, constancia, sacrificio y el valor de creer en las propias ideas, incluso cuando parecen ir a contracorriente.
























