Por más ingredientes activos que surjan, hay cuatro de los que ya hay sobrada evidencia científica y que no deberían faltar en tu rutina cosmética: vitamina C, colágeno, ceramidas y retinoides. La cuestión es, ¿cómo es mejor que los utilices: en su forma tópica u oral? Hemos hablado con tres dermatólogos expertos y estas son sus conclusiones.
Vitamina C
¿Es más eficaz por vía tópica u oral? Las tres dermatólogas consultadas coinciden en que es más eficaz por vía tópica. “Esta vía permite aportar vitamina C directamente a la piel en concentraciones más altas en el sitio de aplicación. Eso sí, siempre que la formulación sea estable: así, la vitamina C puede penetrar en las capas superiores de la piel y ejercer sus efectos”, asegura Inés Escandell, dermatóloga del GEDT y del Grupo Dermothèque.
Sobre todo si lo que persigues es: “más luminosidad, formación de colágeno y evitar manchas”, puntualiza Arantxa Arana, dermatóloga del GEDET y de la Clínica Dra. Pérez Sevilla. Mientras que la vitamina C por vía oral se distribuye a través de la circulación a todos los tejidos, incluida la piel, y aquí el cuerpo regula cuánto absorbe y cuánto llega a la dermis, y “a partir de cierta dosis apenas aumenta su concentración cutánea”, aclara Sara Gómez, dermatóloga miembro del GEDET. Escandell lo explica así: “La absorción intestinal y el transporte a los tejidos están mediados por mecanismos que se saturan a partir de dosis relativamente bajas, y por ello, el aumento de ingesta no aumentará los niveles cutáneos de vitamina C en la piel.” Aparte de que por vía oral su función se centra más en fortalecer el sistema inmunológico.
¿Qué beneficios tiene la vitamina C a nivel cosmético?
La vitamina C es de los antioxidantes más potentes que existen: contribuye a mejorar la luminosidad y el tono de la piel, estimula la síntesis de nuevo colágeno (lo que contribuye a una piel más firme y con menos líneas de expresión), y neutraliza el daño causado por el sol y la contaminación. Además, “puede ayudar a reducir manchas al interferir en la formación de pigmento y potencia la eficacia del fotoprotector cuando se usa por la mañana, convirtiéndose en un activo muy completo dentro de la rutina antiedad y despigmentante”, asegura la doctora Gómez Armayones.
Ahora bien, para que sea eficaz es mejor que esté presente en tus cosméticos en su forma de ácido ascórbico y a una concentración de entre el 10 y el 20%. “La forma con mayor evidencia científica es el ácido L-ascórbico puro, que para ser eficaz debe estar en concentraciones entre 10–20% y formulado a un pH ácido (por debajo de 3,5) para poder penetrar bien en la piel”, advierte la Dra. Gómez Armayones. No solo eso. “Es una molécula potente pero inestable, por lo que necesita envases opacos y herméticos y, a menudo, se combina con otros antioxidantes como vitamina E o ácido ferúlico para mejorar su estabilidad”, aconseja esta experta.
¿Qué beneficios tiene la vitamina C a nivel oral?
Las expertas coindicen en que es una vitamina imprescindible para la salud general por sus múltiples propiedades. “Apoya el sistema inmunitario, participa en la formación de colágeno (piel, vasos sanguíneos y huesos), mejora la absorción del hierro y actúa como antioxidante”, recuerda la dermatóloga Sara Gómez. Eso sí, si no tienes déficit aumentar su dosis a través de suplementos no quiere decir que vayas a tener una mejora a nivel cutáneo.
Es clave para prevenir el déficit, pero si tus niveles son normales tomarla a dosis altas no ha demostrado que aporte beneficios adicionales ni visibles en la piel. “Lo ideal es obtenerla a través de una dieta variada y equilibrada, rica en frutas y verduras frescas como cítricos, kiwi, pimientos o brócoli, que además aportan otros nutrientes beneficiosos para la salud”, aconseja la doctora Escandell.
Colágeno
El colágeno es una proteína, segregada naturalmente por nuestro organismo, exactamente por los fibroblastos (células que se encuentran en el tejido conectivo), y el componente más abundante de la piel –hasta un 70%- y los huesos. Supone entre el 25% y el 30% de la masa total de proteínas del organismo, y el 80% del tejido conectivo total (una especie de pegamento celular). ¿Es más eficaz por vía tópica u oral? Las tres dermatólogas coinciden en que es más eficaz en su forma oral que tópica.
Y es que, se trata de una molécula muy grande que no es capaz de penetrar en profundidad (a nivel dermis). De hecho, su principal papel en la piel es el de hidratar. “Su efecto tópico es principalmente hidratante y filmógeno: ayuda a reducir la pérdida transepidérmica de agua y contribuye a la función barrera”, según la Dra. Escandell. También puede mejorar temporalmente la textura y sensación de firmeza, pero “no estimula la producción profunda de colágeno ni produce cambios estructurales duraderos”, advierte la Dra. Gómez.
Es más para ser efectivo a nivel tópico tiene que estar presente en las fórmulas como péptidos de colágeno o como colágeno hidrolizado (fragmentado en péptidos más pequeños) y suele combinarse con ingredientes activos humectantes, como glicerina o ácido hialurónico, así como emolientes. Y para mejorar su estabilidad: “se incluye en bases acuosas bien conservadas y en envases que lo protegen de la contaminación”, añade la dermatóloga Sara Gómez.
¿Qué beneficios tiene el colágeno a nivel oral?
Varios estudios clínicos han demostrado que el consumo en forma de suplemento de péptidos de colágeno hidrolizado mejora la hidratación cutánea, la elasticidad, la firmeza, y reduce la pérdida de agua transepidérmica y la profundidad de las arrugas. Además, “aporta aminoácidos como glicina, prolina e hidroxiprolina, que participan en la síntesis de colágeno propio. Más allá de la piel, también se ha asociado con beneficios en salud articular y en el mantenimiento de cartílago, especialmente en personas con desgaste o práctica deportiva”, asegura la doctora Gómez.
Ahora bien, “estos efectos parecen mantenerse mientras dura la suplementación, y no siempre persisten tras su suspensión”, advierte la dermatóloga Inés Escandell. Además es más eficaz cuando es de origen marino y en dosis que suelen estar entre los 5 y 15 g/día. “Lo habitual es alrededor de 5 g/día durante al menos 8–12 semanas para notar mejoras en la piel”, apunta la Dra. Gómez. Algo más: “Es más eficaz si en la fórmula va acompañado de vitamina C, ácido hialurónico, magnesio, y se toma en ayunas por la mañana o antes de dormir para que se absorba mejor y potencie la reparación celular nocturna”, aconseja la dermatóloga Arantxa Arana.
Ceramidas
Son unas moléculas lípidas (grasas) que se encuentran de manera natural en nuestra piel, cabello y uñas. Una especie de pegamento. Para que lo entiendas, si tu piel fuera una pared, las células serían lo ladrillos y las ceramidas el cemento que une a ambas. “Son lípidos que forman parte de forma natural de la piel, por lo que tópicas son más efectivas porque alcanzan mayores concentraciones en la piel que si se toman de manera oral”, según la doctora Arana. ¿Son más eficaces por vía tópica u oral? Según la evidencia científica disponible: “son más eficaces por vía tópica que oral para mejorar la barrera cutánea, porque aplicadas directamente en la piel reponen los lípidos del estrato córneo, reducen la pérdida de agua y mejoran la sequedad e irritación con un mecanismo directo y bien demostrado”, asegura Sara Gómez.
Su principal función es la de favorecer la hidratación, reparar y reforzar la barrera cutánea, disminuir la sequedad, la sensibilidad y la irritación. “Son especialmente útiles en piel seca, reactiva o con alteración de la barrera, ya que actúan reponiendo lípidos esenciales del estrato córneo y mejorando la función protectora de la piel”, aclara la doctora Gómez. Y para las más eficaces a nivel tópico son las ceramidas biomiméticas sintéticas: “Hay nueve tipos de ceramidas, pero las más comunes en cosmética son NP o ceramida 3 (componente clave para la barrera lipídica y la hidratación), AP o ceramida 6-II (ayuda a la renovación de la barrera), y EOS o ceramida 1 (mantiene estructura y previene pérdida de agua)”, explica la doctora Arana. Y, según las expertas, son más efectivas si se combinan en la fórmula junto con ingredientes como el colesterol, los ácidos grasos, la niacinamida o el ácido hialurónico “imitando la estructura natural dela barrera cutánea (sistema lamelares)”, aclara la dermatóloga Sara Gómez.
¿Qué beneficios tienen las ceramidas a nivel oral?
A nivel oral tienen propiedades antiinflamatorias, humectantes, emolientes y regeneradoras, “aunque sus efectos suelen ser moderados y más lentos que los obtenidos con el uso tópico”, advierte la doctora Gómez. Las encuentras en forma de fitoceramidas, generalmente derivadas del tripo, el arroz o la remolacha. “Conviene tomarlas con la comida para mejorar su absorción, sobre todo en caso de dermatitis atópica, psoriasis, pieles secas y envejecidas, y mantener la suplementación durante al menos 8-12 semanas”, aconseja la Dra. Arana.
Retinoides
El retinol (que es lo que a ti se sonará) adopta distintos nombres: ácido retinóico, tretinoína, retinol, retinil, retinaldehído… Lo que tienes que saber es que todos ellos pertenecen a la misma familia, la de los retinoides, y que todos ellos, a su vez, son derivados de la vitamina A. ¿Son más eficaces por vía tópica u oral? Los retinoides tópicos han demostrado científicamente ser herramientas muy eficaces para el tratamiento del acné leve o moderado y del envejecimiento cutáneo (arrugas, manchas) y la hiperpigmentación. “Los retinoides tópicos estimulan la síntesis de colágeno (especialmente tipo I y III) y reducen su degradación, lo que mejora la firmeza y las arrugas finas.
Además, normalizan la renovación epidérmica, lo que ayuda a mejorar la textura cutánea y a reducir la hiperpigmentación. A medio plazo también mejoran la función barrera, aunque en las primeras semanas pueden producir sequedad o irritación y, por eso, el asesoramiento del dermatólogo/a es fundamental”, aclara Inés Escandell. Algo más: regula la producción de sebo en piel con tendencia acnéica. ¿A qué concentración debe ir en las fórmulas para ser eficaz? “En cosmética, el retinoide con mayor evidencia es el retinol, eficaz generalmente entre 0,1% y 1% (tras la nueva regulación el máximo será del 0,3%), mientras que el retinal es más potente y se usa en torno a 0,05–0,1%. Para mantener su eficacia deben formularse en envases opacos y herméticos, protegidos de la luz y el aire (ya que son sensibles a la luz y el oxígeno), y preferiblemente en sistemas que mejoren su vehiculización y estabilidad, como la microencapsulación o combinados con antioxidantes”, aconseja la doctora Gómez.
¿Qué beneficios tienen los retinoides a nivel oral?
Por su parte, los retinoides orales pueden encontrarse en forma de complemento alimenticio, habitualmente como vitamina A (retinol o retinil acetato/palmitato) o como betacaroteno (provitamina A), además de como fármacos (tetrinoína) eficaces en determinadas patologías dermatológicas, pero deben ser prescritos y supervisados por dermatólogos. Además, “la vitamina A, en forma de suplemento, no debe utilizarse como estrategia cosmética, y en personas con una dieta equilibrada no suele existir déficit por lo que no está justificado su uso como complemento alimenticio”, advierte la Dra. Escandell. Es más, al tratarse de una vitamina liposoluble, su exceso puede acumularse y resultar tóxico.
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- Tetraretin Intense de Cosmetocrítico: Con retinol, retinal, bakuchiol y sodium retinoyl hyaluronate (62 €).
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