Teri Hatcher (61), de 'Mujeres desesperadas': "Nunca he sido una persona que se considere una víctima; si la industria no quiere contratar a gente de mi edad, escribiré las historias yo misma"


Representa 'El diablo viste de Prada', en Londres


Teri Hatcher posa en unas escaleras con un largo vestido color beige© Valentín Le Cron
Por: Laura Benjamín
2 de noviembre de 2026 a las 21:54 CET

A lo largo de sus 40 años de carrera, hemos visto a Teri Hatcher en papeles de lo más emblemáticos. Entre ellos, interpretó a una de las icónicas Mujeres desesperadas y dio vida a Lois Lane en la también popular serie Lois y Clark: las nuevas aventuras de Superman, en los años 90. Incluso fue “chica Bond”, en El mañana nunca muere, junto a Pierce Brosnan. Ahora, ¡HOLA! revela en exclusiva cómo la actriz se ha volcado en su más reciente reto profesional: ponerse en la piel de otro personaje muy querido, la mordaz jefa de moda Miranda Priestly, en la producción teatral de El diablo viste de Prada, que triunfa en Londres desde hace casi dos años.

"Siento que esto es un  nuevo regalo para mí", dice Teri Hatcher acerca de su nuevo proyecto en el Reino Unido© Valentín Le Cron
"Siento que esto es un nuevo regalo para mí", dice Teri Hatcher acerca de su nuevo proyecto en el Reino Unido

El pasado 20 de octubre, Teri se trasladó de Los Ángeles a la capital británica para sustituir a la actriz y cantante neoyorquina Vanessa Williams, quien venía protagonizando el exitoso musical del West End. A sus 61 años, la intérprete confía en que esta aventura en el Reino Unido marque el comienzo de un nuevo capítulo en su vida: “He vivido muchas experiencias y he madurado mucho, y ahora puedo plasmar todo eso en la obra”, cuenta durante la sesión fotográfica realizada para esta publicación en París, ciudad donde transcurre la trama. “Siento que esto es un regalo para mí: poder convertirme en una Teri Hatcher que aún no he llegado a ser, y estoy muy ilusionada con ello”, añade.

"Mi padre no siempre recuerda nuestras conversaciones, porque la enfermedad le afecta bastante a la memoria a corto plazo, pero mi madre, sí, y sé que quieren que viva mi vida"

Teri Hatcher posa en unas escaleras con un largo vestido color beige© Valentín Le Cron

La inolvidable protagonista de Mujeres desesperadas reconoce que aún no había visto la función londinense antes de incorporarse; sin embargo, su hija Emerson, de 28 años, sí acudió previamente como público al Domi­nion Theatre. De hecho, ella resultó fundamental a la hora de animar a su madre a aceptar el rol: “Vio a Vanessa en la obra y dijo que estaba sensacional, así que, cuando se me presentó la oportunidad, ella fue la primera en decirme: 'Dios mío, tienes que hacerlo, te lo vas a pasar genial'”, confiesa Teri. “Simplemente sabes cuándo lees el guion adecuado. Te llega como si fuera tuyo y, aunque puede que esté dando vueltas por el universo y que te lleve un poco de tiempo hacer que se haga realidad, te das cuenta en cuanto lo ves. Eso es lo que siento con respecto a Miranda. Creo que este es el momento adecuado de mi vida para aportar a esta obra las cualidades adecuadas de mi experiencia, mi talento y mi forma de ser”, añade.

La actriz con sus compañeras de reparto en la serie 'Mujeres desesperadas': Eva Longoria, Felicity Huffman, Marcia Cross y Nicollette Sheridan© Disney General Entertainment Con
La actriz con sus compañeras de reparto en la serie 'Mujeres desesperadas': Eva Longoria, Felicity Huffman, Marcia Cross y Nicollette Sheridan

Teri, “gran admiradora” tanto de la adaptación cinematográfica de 2006 como de la exitosa secuela de este año —en la que Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci retomaron sus papeles—, cuenta que siempre tiene puesta la película de fondo mientras prepara sus cenas de Acción de Gracias y Navidad. “El cariño que siento por la historia en sí es realmente algo que llevo dentro. A estas alturas, es casi como un cuento de hadas, y por eso pienso que el público se identifica tanto con ella. Creo que, ahora más que nunca, lo que la gente necesita es un respiro de lo difícil que puede parecer el mundo”, expresa la artista.

Hace más de 30 años de su salto a la fama

Nacida en California, estudió interpretación en el American Conservatory Theater y rápidamente consiguió pequeños papeles en televisión y cine, trabajando con estrellas como Sylvester Stallone, Kurt Russell y Kevin Bacon. Su gran oportunidad llegó en los 90, cuando interpretó a Lois Lane junto a Dean Cain. La actriz tenía 28 años —los mismos que tiene ahora su hija— al comienzo de la ficción, un éxito que la catapultó a la fama mundial. Un pequeño personaje en la famosa comedia “Seinfeld” también contribuyó a su estatus de ídolo de culto: al responder “son reales y son espectaculares” ante las acusaciones de que se había sometido a un aumento de pecho, creó una frase que se convirtió al instante en un eslogan.

Media Image© Valentín Le Cron

En 1997, en el apogeo de su popularidad, coprotagonizó junto a Pierce Brosnan, metido en el papel de 007, la película El mañana nunca muere, de la saga James Bond, para luego aparecer en títulos como Spy Kids (2001). Su fama alcanzó otro punto álgido en 2004, cuando encarnó a la desenamorada Susan Mayer junto a Eva Longoria, Marcia Cross y Felicity Huffman, en Mujeres desesperadas. Al año siguiente, ganó un Globo de Oro y un premio del Sindicato de Actores por su interpretación.

"La última persona con la que salí en serio, aunque solo fueron seis meses, era un británico", confiesa Teri, quien aparece impresionante con un vestido rojo. Abajo, la intérprete en dos de sus papeles más icónicos: como Lois Lane, en «Lois y Clark: las nuevas aventuras de Superman», y como «chica Bond», junto a Pierce Brosnan, en la película «El mañana nunca muere»© Valentín Le Cron
"La última persona con la que salí en serio, aunque solo fueron seis meses, era un británico", confiesa Teri, quien aparece impresionante con un vestido rojo

Aunque la televisión es su principal medio de expresión como actriz, también ha participado en varios musicales, entre ellos Cabaret y La familia Addams, que le han dejado tan buenos recuerdos al encarar este debut. “Hay una química especial al actuar ante un público que te devuelve algo”, afirma al hablar de subirse al escenario. “Ese apoyo entre los miembros del reparto solo se encuentra realmente en el teatro, porque en el cine y la televisión no estamos todos en el plató al mismo tiempo”, continúa explicando. Sin embargo, admite que tomar la decisión de mudarse temporalmente a Londres por este proyecto fue difícil, ya que es la principal cuidadora de sus padres, Esther y Owen, ambos de 91 años. A pesar de todo, era algo que sabía que tenía que hacer por sí misma.

Responsabilidades familiares

“Mi padre tiene demencia y mi madre no se encuentra muy bien”, explica la actriz. “Los trasladé a una casa cerca de la mía, en Los Ángeles, así que, cuando surgió esta oportunidad, lo primero que me pregunté fue: '¿Puedo marcharme y cómo sería eso?'. Mi padre no siempre recuerda nuestras conversaciones, porque la enfermedad le afecta bastante a la memoria a corto plazo, pero mi madre, sí, y sé que quieren que viva mi vida”, cuenta antes de emocionarse y empezar a llorar.

“No puedo dejar de vivir mi vida solo porque tenga que cuidar de mis padres, pero es difícil. Sin embargo, es algo bonito que se me haya presentado esta oportunidad, ya que me está obligando a reflexionar sobre muchas cosas, como tomar la decisión de ponernos a nosotros mismos en primer lugar, incluso cuando nos resulta difícil. Y también a enfrentarnos a nuestros propios temores de que no seamos lo suficientemente buenos o no podamos hacer algo”, confiesa Teri. “Siento que, en muchos sentidos, esto también está propiciando una hermosa evolución en mi propia espiritualidad, algo que creo que necesitaba como mujer de 61 años. Estoy agradecida y emocionada”, continúa diciendo. Por otro lado, quien sí ha cruzado el Atlántico con la actriz es su adorada gata scottish fold, Fig. “Por cierto, eso daría para una película en sí misma: solo llevar a una gata estadounidense a Inglaterra ya es todo un trabajo”, bromea. “Se está preparando para convertirse en una gata británica”, termina diciendo entre risas.

La intérprete en dos de sus papeles más icónicos: aquí como Lois Lane, en "Lois y Clark: las nuevas aventuras de Superman"© Getty Images
La intérprete en dos de sus papeles más icónicos: aquí como Lois Lane, en "Lois y Clark: las nuevas aventuras de Superman"
La actriz como "chica Bond", junto a Pierce Brosnan, en la película "El mañana nunca muere"© Getty Images
La actriz como "chica Bond", junto a Pierce Brosnan, en la película "El mañana nunca muere"

Para prepararse el papel, Teri se puso en contacto previamente con Vanessa Williams y con Matt Henry, quien interpreta a Nigel, el compañero de Miranda (personaje que en las películas interpreta Stanley Tucci). “Obviamente, conozco a Vanessa desde hace mucho tiempo —apareció en las temporadas siete y ocho de Mujeres desesperadas—, así que ella y yo hemos hablado del tema y me ha apoyado muchísimo”, reconoce. “Vanessa me ha apoyado diciéndoles a los productores: 'Os va a encantar, es genial, trabaja muy duro', y me anima a hacerme con el personaje a mi manera y a pasarlo muy bien. También me va a decir dónde ir para hacer recados mientras esté en Londres”, añade.

El amor, en espera

Se desconoce si la actriz recibirá de Vanessa Williams consejos sobre citas en el Reino Unido. Tras el fin de su matrimonio con el actor Jon Tenney —con quien tuvo a Emerson—, en 2003, se la ha relacionado con estrellas como el presentador Ryan Seacrest y el cómico David Spade. Sin embargo, lleva tiempo sin tener una pareja estable. “Dios mío, estoy tan soltera…”, responde Teri al ser preguntada por su situación sentimental. “Vivo la vida con el corazón abierto y nunca diría 'nunca', pero no salgo con nadie. No tengo citas ni busco tenerlas”, asegura. “No he tenido una cita desde… No creo que exagere si digo que hace siete años. Tengo un grupo enorme de amigas maravillosas y, a la mayoría de mi edad, las conozco desde hace al menos 30 años… Y la mayoría están casadas. La verdad es que no hay nuevas oportunidades para conocer gente. A veces, si voy a un evento benéfico, pienso: 'Oh, quizá conozca a alguien con ideas afines a las mías, que se preocupe por la cura del cáncer', pero no es así”, sigue contando.

Teri Hatcher posa en la calle© Valentín Le Cron

“Estoy abierta a ello. Todos los años voy a un festival en el Valle de Napa, llamado BottleRock, que es como un Coachella para adultos a los que les gusta el vino. Allí estaba una amiga mía que trajo a un chico que pensó que podría interesarme y le di mi número, pero nunca me llamó. Y eso fue lo más cerca que estuve de tener una cita”, reconoce. A continuación le preguntamos a Teri si se plantearía salir con un británico mientras trabaja actuando en la capital, a lo que ella responde: “La última persona con la que salí en serio, aunque solo fueron seis meses, era un británico… Pero no voy a juzgar a toda una nación por la actitud de este único chico…”.

Aun así, actuar en el West End londinense es un sueño que la actriz ha acariciado durante mucho tiempo: rechazó la oportunidad de llevar su papel de Sally Bowles en Cabaret a Broadway en 1999, cuando Emerson era solo un bebé. “Todavía le daba el pecho y hacía ocho funciones a la semana. Simplemente pensé: 'Ya no puedo seguir con esto'”, recuerda sobre aquella época. “No creo mucho en los remordimientos, pero si tuviera alguno, quizá sería ese. Sería increíble actuar en Broadway y —toquemos madera— espero poder hacerlo de alguna forma en el futuro”, expresa, para luego añadir: “Pero considero que el West End está a la misma altura. Es lo más destacado del teatro en Inglaterra y es un gran honor formar parte de esa comunidad”.

"Vivo la vida con el cora­zón abierto y nunca diría “nunca”, pero no salgo con nadie. No tengo citas ni busco tenerlas"

Teri admite que se sintió emocionada y nerviosa a la vez ante el reto de interpretar esta función. Uno de los momentos más angustiosos para ella fue cuando tuvo que grabar una canción para enviársela a Elton John —el cantante compuso la música de la obra— para que él pudiera dar su visto bueno a su casting. “No paraba de imaginarme: 'Vale, Elton John está ahora mismo en su casa escuchándome cantar'”, cuenta entre risas.

En las semanas previas al estreno, la actriz ha estado trabajando con el preparador vocal Eric Vetro, que ya ha entrenado a famosos como Ariana Grande y con quien ya había colaborado al prepararse para otros proyectos, como cuando interpretó a Morticia Addams en el musical de La familia Addams, en 2022. También estuvo repasando el guion mientras caminaba en la cinta y mantenía su forma física a base de sesiones de yoga y entrenamientos de fuerza.

Nunca te rindas

Teri confiesa que, a medida que se hace mayor, entiende de verdad y se identifica “con todas las mujeres en lo que respecta al camino que hay que recorrer y a la fuerza que hay que redescubrir”. Pero, aunque añade que el mundo del espectáculo es un ámbito notoriamente difícil para las mujeres a medida que van madurando, ella sigue esforzándose por hacer un buen trabajo: “Hay muchas mujeres de más de 50 y 60 años que están haciendo un trabajo increíble en televisión y siento que aún no he terminado con esa parte de mi historia”, confiesa. “Nunca he sido una persona que se considere una víctima. Pienso: 'Si realmente no queréis contratar a gente de 60 años, entonces tendré que encontrar una historia realmente buena en la que aparezca una persona de esa edad, y la escribiré yo misma para interpretarla'. Simplemente, no soy una persona que se rinda”, afirma.

Teri Hatcher a sus 61 años© Valentín Le Cron

Lo que ha resistido al paso del tiempo es la serie Mujeres desesperadas, que ahora se puede ver en Disney+ y ha resurgido en popularidad entre los jóvenes. “Me parece una locura”, reconoce. “Creo que se debe a que la ficción supo mantener —en su mayor parte con éxito— ese delicado equilibrio entre lo surrealista, lo cómico y la observación, pero arraigada en sentimientos humanos muy reales y con los que es fácil identificarse, como 'tengo celos', 'nadie me quiere' o 'me siento sola', 'trabajo demasiado'… Cosas que no han cambiado en 25 años”, analiza.

Su persona favorita

Teri, Emerson y Andrea Bowen, quien interpretaba a su hija en la serie, están contribuyendo a avivar esta popularidad con su pódcast, Desperately Devo­ted, donde las tres vuelven a ver episodios de la producción. Además, el programa ha conseguido recientemente un acuerdo de retransmisión en vídeo. “Lo pasamos de maravilla juntas, hay un amor y un respeto tan sinceros...”, dice Teri al hablar de la colaboración con su hija. “Es mi persona favorita en el mundo y, si pudiera, estaría con ella cada minuto de cada día, pero eso no es sano y no es lo que ella querría”, cuenta.

La actriz recuerda un episodio reciente en el que Emerson la hizo llorar con un detallazo: “Se acercó a mí la semana pasada y me dijo que había comprado un billete de ida y vuelta a Londres para venir a verme del 19 de diciembre al 6 de enero. Yo le dije: '¿Vas a pasar la Navidad conmigo?'. También ha querido viajar a Londres para acompañarme en mi primera función”, cuenta emocionada. Y es que Teri protagoniza El diablo viste de Prada durante cuatro meses. Después, tiene previsto volver a Los Ángeles, donde presentará un nuevo programa de televisión sobre crímenes, a la vez que propone sus propias ideas a las cadenas. En una de ellas cuenta con la participación del actor James Denton, el que fuera su marido, Mike, en Mujeres desesperadas: “Estoy promocionando un programa de concursos gastronómicos que presentaríamos James y yo”. “Me encantaría volver a la tele, aunque no sé cómo será eso. También me encanta la comedia; tengo un montón de proyectos entre manos, así que creo que El diablo viste de Prada es solo el principio”.

TEXTO

Laura Benjamín

FOTOGRAFÍAS

Valentín Le Cron

FOTOGRAFÍAS ADICIONALES

Getty Images

ESTILISTA

Sergi Padial 

PELUQUERÍA

Rudy Marmet para Call My Agent

MAQUILLAJE

Letizia Carnevale 


MANICURA

Lilly Lizé 

FOTÓGRAFO DIGITAL

Sylvain La Rosa 

TÉCNICO DE ILUMINACIÓN

Guillaume Garat 

AYUDANTE DE ESTILISTA

Inés Alloul 

LOCALIZACIÓN

Le Pavillon De La Reine, París